Si nos perdemos, "volvemos a mirar" al mapa. El FMI miró y al igual que lo que actuamos los argentinos (compras en el exterior), dijo: el tipo de cambio real efectivo de 2024 estaba atrasado. La economía no estaba en equilibrio. En 2025, mismas razones, el tipo de cambio sigue atrasado. Desinflación forzada: economía lejos del equilibrio.
L. Caputo contrató al chileno J.C. Daza por su intimidad con el Secretario del Tesoro: por eso waiver y desembolso de US$ 2.000 millones. Salvavidas.
Tal vez las amenazas "supervisoras" del embajador P. Lamelas sean contraprestación: "No hay almuerzo gratis" (M. Friedman).
No cumplimos compromiso de Reservas. Juan C. de Pablo afirmó (canal A 24) "que el FMI se deje de joder...en flotación no hacen falta reservas" (sic). La vulgaridad es moda: firmamos un compromiso, incumplir no crea confianza: Riesgo País. Deuda es salvavidas, no te saca del agua...
Una de "los tres chiflados" del BCRA. El dólar, sube y baja, y está para subir. Pero, como si aquello que venía de arrastre fuera poco - tensión dólar y tasa - la abrupta eliminación de las LEFIs hizo temblar al mercado: torrente de pesos, presión cambiaria, bajando la tasa de interés, incentivando la zambullida al verde. Los "estrategas del dólar será $600" con "furia ...se" tiraron para detener la escalada interviniendo (¿flotaba?) ofreciendo pases a más de 35% y disparando el mercado de futuros, mientras las tasas volaron. Más tasa y más volatilidad. ¿Qué plan?
El dólar atrasado empuja hacia atrás. Se observa en el empleo. El CEPA (datos del EMAE), determinó que los sectores que generan 44,7% del empleo privado registrado, de enero a mayo de 2025, respecto del mismo período de 2023, cayeron: 14,6% construcción, 9,6% industria y 2,6% comercio. Los que crecieron, entre ambos períodos, fueron intermediación financiera 12,1%, minería 14,5% y agro 49,1% después de la sequía: generan 9,2% del empleo registrado.
Lo que emplea cae; lo que crece, no emplea. Si crecemos -con este modelo- será, en y por, la informalidad: "el futuro negro" por la evasión y negro por el derrumbe del empleo formal.
El sistema previsional está destruido, seamos optimistas, hoy estamos muchísimo mejor que mañana...si no cambiamos.
Tuvimos y tenemos una inversión que, por ejemplo, desde 2006 hasta 2022, ha sido, en promedio, 17% del PIB (Indec). Escandaloso: para crecer, productividad, competitividad y empleo, debería ser 30%.
En base al PIB en dólares (Banco Mundial) 17% significa que, en promedio, desde 2006 la formación bruta de capital fue de US$ 82.000 millones promedio anual. Fuera del sistema 5 años de inversión (US$ 400.000 millones). Las golondrinas no vuelven.
Seguimos en el agua, flotando con salvavidas.
"La política", además, nos empuja al barro. La penosa continuidad de la decadencia representada por personajes, en el mejor de los casos, menores y hasta siniestros, que serán futuros legisladores provinciales o municipales en la PBA, con el único mérito previo de ser ñoquis de vieja o nueva cocción, sea tropa del Anses, "okupada" por "La Cámpora" o ahora, igual, por la LLA. No hay diferencia de calidad: nunca méritos, ni formación, ni capacidad. Nada bueno podemos esperar: "chocolate por la noticia".
En picada. Los candidatos para las nacionales cuya principal característica, del bando que sea, será que estuvieron "en todas" y demostraron que no sirvieron para nada. La LLA integrada por residuos de "la casta"; y la principal oposición, K de Cristina o de Kicillof, que es la máquina de producirla. ¿Cuál la diferencia, oficialismo y oposición, entre Ritondo, el "pucho" (C. Pagni), y Espinoza?
Lamentable pasado que anuncia futuro, si no somos capaces de cambiar.
La confianza, el horizonte, consecuencia de "la política", es el territorio de la inversión. De la política sin ideas, la gran perdedora es la confianza y su consecuencia: ¿Qué futuro propio existe sin ser pensado?
Una buena noticia: el presidente de la Nación dio cuenta de sus ideas, no en la "Derecha Fest", un carnaval de insultos, como "bruta traidora". No allí.
Todo discurso, sin insultos, genera conversación, que es esencial para la productividad de la democracia: la capacidad de generar inversión e innovación. Inversión e innovación, tienen como insumo al tiempo que es la extensión del horizonte que es lo que las atrae.
Democracia es alternancia en el poder y el horizonte, entonces, sólo se extiende por consensos básicos, entre quienes piensan distinto, sobre la organización de la vida económica y social. Elegimos representantes para conversar con adversarios elegidos por "los otros". Desgraciadamente no elegimos "temas de conversación" porque "esta política" no habla de ideas y programas: habla del pasado y culpas; nunca del futuro y de ideas. El futuro exige "el pensar": que es el gran ausente en dos generaciones.
Nuestros 100 años de crecimiento fueron consecuencia de la densidad del pensamiento.
Cuando la violencia se impuso, el pensamiento se desvaneció. Medio siglo armados; y de grieta, de violencia verbal e incapacidad de pensar, de Espinoza a Ritondo, de Ritondo a Espinoza.
Milei dijo: "Ahora que es momento de volver a arriesgar, invertir" (Jockey Club). Estalló el aplauso. ¿Anuncio de inversiones? No: un aplauso no se niega.
Programado en el Salón Cané, el banquete no se sirvió allí. ¡Feliz casualidad! El espíritu del ilustre intelectual, fundador y presidente del club, habría sufrido la afrenta de escuchar a un presidente de la Nación que aceptó, una vez jurado el cargo, ser ciudadano extranjero. Quien conozca la obra de Cané, o sólo "De cepa criolla" (1884), no dudaría del tamaño de la ofensa para el fundador que, "en su ámbito", expusiera quien optó por extranjería. Cané recordaba que "el sueño constante de la juventud era la gloria, la patria, el amor" (Ensayos), no la negación.
Triste. El espíritu que sí sufrió fue el de Carlos Pellegrini que observaba desde el cuadro (foto, La Nación).

Milei lo recordó: afirmó fuimos una "Argentina potencia", frase del siniestro J. López Rega.
Camila Perochena, distinguida historiadora, recordó (Clarín 20/7) que "En 1901 (...) Carlos Pellegrini afirmaba que la Argentina de entonces era equiparable con los Estados Unidos de 1801. Pensaba que... podíamos llegar a ese lugar en 100 años, es decir, en 2001".
Philippe Aghion, "Lección inaugural del College de France, (2016)", presentó el caso argentino que en los años 1890/1930, en promedio, tuvo un PIB per capita (ph) equivalente al 40% del de EEUU y nunca alcanzó, en ese tiempo, al 60% del de aquél país. Confirmó la sensatez de Pellegrini.
Conservador, fundador del Club Industrial, acuñó la frase programática "Sin industria no hay Nación"; como M. Belgrano había acuñado "Cultivar el suelo es servir a la Patria". Frases programáticas, para la Nación y la Patria, a las que la gente de bien no divide por dos.
Por eso no ha habido argentinos de bien que hayan sostenido la virtud del "carry trade", el pedal, la economía de la deuda externa, para construir Nación o para servir a la Patria. Cané advertía, indignado, "mercachifles y agiotistas" (Ensayos).
En las generaciones que nos dieron 100 años de crecimiento, no hubo otro mantra que la "producción y el empleo". Por eso entre 1880 y 1930 triplicamos el PIB ph y entre 1930 y 1975, lo duplicamos.
El siniestro paradigma, que nos gobierna desde 1975, ha generado 50 años de estancamiento económico y decadencia social. Gobernados por el corto plazo y las magias de las finanzas: el dólar barato y la apertura. El deme dos, fronteras afuera; y el derrumbe del trabajo, fronteras adentro. No hay inversión productiva sin escenario de largo plazo.
El presidente argentino que, siéndolo, se hizo ciudadano italiano por su abuelo Francesco "Ciccio" Milei que llegó, con ocho años, en 1926 (Infobae,14/12/24), leyó en el Jockey, una evocación de pertenencia ficta, obra de un ghost writer: "Ahora que es momento de volver a arriesgar, invertir y crear como nuestros abuelos, bisabuelos". Desprolijidad, al leer lo que otro escribe, sonó a Discépolo: "El guerrero/que murió lleno de honor/ni murió ni fue guerrero".
Mañana (Expo Rural) nadie espera el fin de las retenciones. Hay expectativas. También personales de N. Pino (Pte. SRA). ¿Futuro político? Vinculado a E. Elsztain, cercano a Javier, el dueño de IRSA a la que Pino, en controvertida decisión, otorgó la administración de Palermo - "principal predio ferial de América Latina" - por 12 años. ¿Nueva política?
Los que pueden decidir invertir, como nos enseñó J.M. Keynes, no son los mismos que ahorran. Por eso es hora de convocarlos -lo que está muy bien- y de crear condiciones para que puedan hacerlo aunque las golondrinas de la fuga no vuelvan. Desde que empezó esta gestión y las que lo precedieron, esas condiciones no están dadas. Ni las políticas, ni las económicas.
Las condiciones políticas se hunden, por la permanente tarea de agrandar la grieta. Objetivo: ganar elecciones; enardecer rinde votos, el porqué de los discursos K y la derecha fest. Buscan "el Poder": por eso no ofrecen ideas para gobernar.
Las condiciones económicas. Así no conviene invertir. Porque conviene importar y no exportar. No conviene producir, que no es lo mismo que extraer.
Pellegrini imaginó una Nación de productores. En aquél tiempo también había, como hoy, partidarios del "país de consumidores" que no hacen Nación. Ellos acusaban de "oligarcas a los que producían". Juan B. Justo, socialista, era la voz que reclamaba el abastecimiento de productos europeos para la clase trabajadora, aprovechando el flete falso, porque, como diría Milei, eran de "mejor calidad y mejor precio". Consumidores satisfechos, trabajadores desocupados.
Esas "ideas socialistas" no predominaron...hasta 1975. Y así estamos.
¡Los anarcocapitalistas de hoy repiten a los socialistas de ayer!
Faltan algún Cané y algún Pellegrini. Ignorados. Algunos dicen respetarlos. Pensamiento sin vulgaridad. Respetar es "volver a mirar" a los que nos hicieron crecer. La vulgaridad es el parásito cerebral en el poder. Todo dicho. Volver a mirar.


