Tensión

Victoria Villarruel vuelve a complicar al Gobierno

La titular del Senado, Victoria Villarruel, decidió apartarse de las negociaciones para la designación de Ariel Lijo como juez del Máximo Tribunal

La vicepresidente Victoria Villarruel
La vicepresidente Victoria Villarruel
13 enero de 2025

El Gobierno convocó a sesiones extraordinarias del Congreso a desarrollarse entre el 20 de enero y el 21 de febrero. El temario que confeccionó el presidente Javier Milei incluye, entre otros temas, el tratamiento de los pliegos de los jueces de la Corte Suprema.

La titular del Senado, Victoria Villarruel, decidió apartarse de las negociaciones para la designación de Ariel Lijo como juez del Máximo Tribunal, argumentando su desacuerdo con el perfil del magistrado.

Esto pone al Gobierno en una posición incómoda, ya que deberá garantizar los votos necesarios en el Senado para avanzar con los nombramientos en un contexto poco favorable para los candidatos. 



El pliego del abogado constitucionalista Manuel García Mansilla tiene poco apoyo y es considerado por el Senado como un perfil conservador. En tanto, el del juez federal Lijo recibió un sorpresivo respaldo de Unión por la Patria, por lo que es el más encaminado a quedar habilitado para su tratamiento en el recinto. 

Sin embargo, la figura de Lijo genera tensiones no sólo entre los bloques aliados, sino también dentro del oficialismo. Villarruel cuestionó previamente su idoneidad y ahora se aleja de la negociación por estar en desacuerdo con su designación. 

Se trata de un episodio que refleja, una vez más, la distancia en la relación entre Villarruel y Milei. Será, entonces, tarea del Ejecutivo recolectar los votos para la aprobación de los candidatos al Máximo Tribunal. 



Lo cierto es que, tal como reiteró el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, este domingo, el objetivo del oficialismo es que se aprueben en conjunto los dos pliegos de los candidatos propuestos. 

Con un Senado fragmentado y la falta de consenso en torno a Lijo, el Ejecutivo deberá desplegar una estrategia política hábil para avanzar en su agenda judicial.

Mientras se demora la designación de los jueces, la Corte Suprema funciona con tres integrantes desde la jubilación de Juan Carlos Maqueda y está obligado a sumar conjueces para el tratamiento de importantes sentencias.



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