A través de su cuenta de X, la vicepresidenta Victoria Villarruel anunció que firmó un decreto para congelar las dietas de los Senadores hasta el 31 de marzo. La resolución que descongelaba los sueldos empezaba a regir desde enero e implicaría que los salarios en bruto de los legisladores se fueran a $9,5 millones. "Es mi intención que el Senado acompañe al pueblo argentino en el esfuerzo que está haciendo", escribió Villarruel junto a la resolución.
Villarruel puntualizó que su pedido tuvo la adhesión de la mayoría de los bloques del Senado, salvo el kirchnerismo.
Según el decreto que la misma vice subió a sus redes, los argumentos para el congelamiento de sueldos se alinean con los postulados de ajuste y austeridad del gobierno de Javier Milei.
"En atención a las políticas de esta gestión y la crisis económica actual resulta necesario que representantes del pueblo compartan con el esfuerzo que efectúa la sociedad en su conjunto, guiados por la ética de la solidaridad y promoviendo políticas públicas acordes a la realidad", precisa en uno de los considerandos.
Así, Villarruel evitó un nuevo conflicto interno: luego de que el bloque de La Libertad Avanza en el Senado se pliegue a las solicitudes de otros espacios, postergó el congelamiento de las dietas para los miembros de la Cámara alta. Si la medida no se aplicaba, pasaban a percibir haberes cercanos a los $9,5 millones mensuales en bruto.
La última actualización del sistema de haberes para los senadores fue realizado en una votación sin debate en el mes de abril. A partir de allí, y dado el esquema de módulos al que están sujetas las dietas, los ingresos de los legisladores del Senado superaron los $7 millones. Una vez alcanzada esa cifra, los propios miembros de la Cámara alta definieron el congelamiento del monto que perciben mensualmente por un período de tres meses, que venció al finalizar diciembre. Fue entonces que Villarruel decidió prorrogar ese congelamiento.
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