La vicepresidenta Victoria Villarruel se reunió en Madrid con la exmandataria Estela Martínez de Perón, conocida como Isabelita, y compartió las fotos del encuentro en sus redes sociales donde aseguró: "Quiero reivindicar su figura".
Según trascendió, fue la dirigente libertaria la que pidió el encuentro, el cual se realizó hace una semana en el hogar de Isabelita. La decisión de difundirlo hoy fue en el marco del Día de la Lealtad, la fecha más relevante de la liturgia peronista.
"Con Isabel Martínez de Perón, primera presidente mujer del mundo y de la Argentina constitucionalmente elegida. Vicepresidente como yo y argentina bien nacida", publicó Villarruel en su cuenta de X.
Isabel Perón fue elegida vicepresidenta en septiembre 1973 en la fórmula de su marido, Juan Domingo Perón, a quien sucedió después de su fallecimiento en 1974 y gobernó hasta el golpe de Estado de 1976.
En las fotos se las ve a ambas distendidas en un encuentro informal, en el que posan con obsequios personales de Isabelita y se toman las manos.
"En un día como hoy, en donde se habla de lealtad, quiero reivindicar su figura", destacó Villarruel, en una publicación que podría ser leída como una señal hacia un sector del peronismo que quiere acercar posiciones con la titular del Senado.
Villarruel, ¿peronista?
La publicación refuerza la identificación que Villarruel viene asumiendo en relación al peronismo, lo que le valió elogios de dirigentes justicialistas, como el ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el jefe del bloque de senadores nacionales peronistas, el formoseño José Mayans que, buscando complicidad, suele llamarla "compañera" durante las sesiones.
La sintonía tiene que ver con el perfil nacionalista representado por la compañera de fórmula de Javier Milei, que desarrolla una agenda paralela al Gobierno.
Lo cierto es que la vicepresidente sumó varios episodios de tensión con el primer mandatario. Hablar de una crisis es exagerado, pero la distancia existe. Milei le perdió confianza a Villarruel. Y si bien la vicepresidenta seguirá siendo una figura clave para impulsar desde el Senado la agenda del gobierno, parece cada vez más decidida a construir un perfil político propio que la distinga de otras figuras del oficialismo, resaltando su nacionalismo e institucionalismo.
"Villarruel es la única funcionaria a la que no pueden purgar porque su cargo está protegido por la Constitución", señaló Andrés Malamud en el podcast de El Economista.
Identidad propia
La vicepresidenta siempre tuvo un perfil distinto al de Milei, mostrando un mayor grado de conservadurismo y nacionalismo, ligado a los valores tradicionales y al ámbito militar. El analista Julio Burdman señaló que Villarruel "percibe que todo esto está teniendo repercusión y apelación en Argentina, que son valores que hoy están en alza".
"Villarruel no piensa abandonar su posibilidad de representar todo esto, porque ella se percibe a sí misma como una dirigente que tiene futuro, que puede representar parte de la renovación en Argentina. Por eso, su juego va a ser siempre fortalecer su figura e identidad propia", definió Burdman.
En tanto, Juan Negri agregó que "la vicepresidencia es un lugar bastante bueno para lo que ella se propone, porque te da visibilidad y poca gestión: no tenés un rol institucional que te pueda alienar a gente que esté en contra de lo que vos hacés, porque básicamente hacés poco"
Y distinguió que, mientras que Milei es "más desorbitado y exagerado", Villarruel "juega a que ella es la persona inteligente, fría, racional del gobierno".
Por su parte, Burdman planteó que esta tensión "no afecta las bases del Gobierno, porque su principal sostén es el Presidente". En esa línea, agregó que no se trata de una coalición que pueda sufrir una suerte de división, sino más bien del partido del primer mandatario.
Pero destacó que, "a medida que Villarruel se fortalece como candidata, figura y personalidad, y a medida que se distancia del Gobierno, aparece un liderazgo nuevo". Sin embargo, esa nueva identidad no "socava las lealtades dentro de La Libertad Avanza, porque parecen estar todas con Milei".
Por otro lado, Negri sostuvo que la tensión "podría afectar, pero no necesariamente: depende de cuánto Villaruel esté dispuesta a acrecentar la atención". En esa línea, explicó que "si esto se mantiene limitado y no llega a ser un escándalo, no tiene por qué afectar la gestión. Pero si escala, por supuesto que afectaría, porque empieza a absorber esfuerzos y tiempo: empieza a ocupar tiempo del gobierno".
Pero señaló que "la gestión del gobierno está afectada por muchas otras cosas como la falta de equipos, la inexperiencia, la soberbia".