El ministro de Relaciones Exteriores, Gerardo Werthein, se ausentó este lunes en el acto conmemorativo sobre los 40 años de la firma del Tratado de Paz y Amistad con la República de Chile que fue convocada por el papa Francisco con el fin de celebrar en el Vaticano, las cuatro décadas que ambos países llevan fortaleciendo sus lazos, luego del conflicto por el Canal de Beagle.
Tras dicha decisión, legisladores de la oposición criticaron la postura del canciller. "El Faltazo de Argentina al acto por los 40 años del Tratado de Paz y Amistad con Chile en el Vaticano es una ofensa a la historia y a quienes trabajaron por la paz. La diplomacia no puede depender de caprichos políticos. Hago un llamado a respetar este legado y nuestra soberanía", cuestionó el fueguino radical Pablo Blanco.
Además, los ex cancilleres Rafael Bielsa, Jorge Taiana, Susana Malcorra, Felipe Solá y Santiago Cafiero firmaron una declaración para condenar la decisión del Gobierno. "Expresamos nuestra más profunda condena a la decisión del gobierno del presidente Javier Milei", comienza el texto.
La declaración asegura: "Para aquellos que hemos servido al frente de la política exterior de nuestro país nos resulta incomprensible la decisión del actual Gobierno de hacer un gesto de semejante desprecio gratuito a uno de los eventos más trascendentes de nuestra diplomacia en el último medio siglo".
Los exfuncionarios agregaron que la decisión de Milei es "un claro menosprecio hacia la diplomacia papal que ha cumplido un rol clave como arquitecta de la paz en nuestra región".
"El Tratado de Paz y Amistad no solo puso fin a una rivalidad carente de sentido con un pueblo tan vecino como hermano, sino que abrió un nuevo capítulo en la historia de ambos países, marcada por la cooperación, el intercambio y la construcción de una confianza mutua. El marcado desdén de la política exterior del presidente Milei por las mejores tradiciones diplomáticas argentinas pone en riesgo décadas de trabajo y de reconocido liderazgo", cierra el texto.
La explicación de Werthein
El ministro de Relaciones Exteriores explicó que la decisión "tiene que ver con lo que ocurrió en Brasil", durante la cumbre de líderes del G20, en la que hubo "un desencuentro" con representantes del país vecino y que "fue protagonizado por el Cardenal (Pietro) Parolín".
"Nosotros tenemos un profundo respeto por el Papa, tenemos una muy buena relación con el Vaticano, pero, desafortunadamente, a veces ocurren hechos dentro de las relaciones bilaterales que complican las cosas. En el G20 de Brasil han ocurrido cosas que aconsejaban que esta no era la mejor oportunidad para ir", señaló el Canciller el domingo.
En declaraciones a TN, Werthein aclaró que "por supuesto" que el enojo no es con la Iglesia Católica y remarcó que "la Argentina va a tener una delegación importante" en el evento, que incluye al "representante en el Vaticano y al embajador en Roma".
En tanto, respecto de Chile, detalló que "a veces las relaciones entre las personas pueden tener ciertos tropiezos", pero "nada obsta de que mantengamos nuestros vínculos por un país hermano y vecino". Más allá de las explicaciones, basadas en cuestiones circunstanciales, el Gobierno argentino, con su decisión, le quitó relevancia a la conmemoración de un hecho trascendente en la historia del país.