La Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) anunció un paro de actividades para el martes 10 de junio en vísperas de dos fines de semana largos, afectando los vuelos de Aerolíneas Argentinas en los aeropuertos de Aeroparque Jorge Newbery y Ezeiza.
La medida, que se extenderá desde las 18 horas hasta las 2 de la madrugada del miércoles, responde a una serie de reclamos del gremio, que considera que la industria aerocomercial atraviesa una crisis crítica debido a decisiones empresariales que no miden sus consecuencias negativas.
APLA justificó la protesta por "incumplimientos convencionales" de Aerolíneas Argentinas, un retraso prolongado en la actualización salarial y la falta de un plan claro de desarrollo profesional para los pilotos. Además, el gremio denunció una "desinversión" en la compañía, evidenciada en fallas técnicas recurrentes, como asientos y baños inoperativos o sistemas de entretenimiento defectuosos, que afectan tanto las condiciones laborales de los pilotos como la calidad del servicio a los pasajeros.
Juan Pablo Mazzieri, vocero de APLA, destacó que el paro responde a un "reclamo integral" ante la falta de propuestas para mejorar la pauta salarial, que sigue por debajo de la inflación, y la desinversión en la flota. Según Mazzieri, las fallas técnicas exigen un esfuerzo adicional de los pilotos, lo que impacta directamente en la experiencia de los pasajeros.
- El gremio subraya que estas condiciones reflejan una ausencia de estrategia sostenible para el futuro de la aerolínea.
Aerolíneas Argentinas calificó el paro como una medida "política" y recordó que hace apenas dos semanas se cerró un acuerdo paritario con APLA, que incluyó incrementos del 2,5% para marzo, 1,3% para abril y 1,3% para mayo de 2025. La empresa desmintió la falta de estrategia, defendiendo que busca la viabilidad económica y no descartó una posible privatización.
- Además, resaltó que en mayo operó con un 86% de puntualidad y cumplió el 99,5% de sus vuelos, acusando a APLA de afectar estos indicadores.
El conflicto se da en un contexto de tensiones paritarias, donde APLA, el gremio más influyente de los cinco que negocian con Aerolíneas Argentinas, había mostrado conformidad con el acuerdo de mayo, según un comunicado en redes sociales. Sin embargo, la falta de avances en otros reclamos reactivó la protesta. Mientras la empresa asegura estar abierta al diálogo para evitar perjuicios a los pasajeros, el paro amenaza con complicar los planes de viaje en un momento clave, generando incertidumbre sobre el futuro inmediato de la aerolínea de bandera.