A tres días del cierre de alianzas de cara a las elecciones nacionales del 26 de octubre, el PRO está cerca de sellar un acuerdo con La Libertad Avanza (LLA) en la Ciudad de Buenos Aires. Así lo confirmaron a El Economista: "Vamos camino a cerrar el acuerdo con LLA".
La nueva propuesta de la fuerza libertaria -aunque desventajosa para el PRO- reactivó las negociaciones. Y, aparentemente, peor que un mal acuerdo podría ser enfrentar una derrota aplastante en su propio territorio.

Mauricio Macri reconoció: "Falta encontrar un lugar de comodidad para ambas partes. Ellos quieren tomar una posición totalmente dominante". LLA ofrece "dos lugares entre los seis primeros" para Diputados. "Después veremos cuáles son esos dos lugares", dijeron fuentes del PRO. La lista de senadores no se presta a negociaciones con los amarillos, y la encabezaría Patricia Bullrich. Tras la reunión en la sede nacional del partido, Macri señaló: "Se ha recibido una propuesta y la van a evaluar en Uspallata", en referencia al la sede del gobierno porteño.
La relación entre el PRO y LLA en la Ciudad es inestable desde el inicio del gobierno de Javier Milei. Episodios como el desaire del Presidente a Jorge Macri -cuando evitó saludarlo el 25 de mayo- y el resultado de las elecciones comunales en mayo -donde Manuel Adorni duplicó en votos a Silvia Lospennato- marcaron puntos de inflexión en la tensión.

Hasta hace pocas semanas, en el PRO aseguraban que era "muy difícil" lograr un acuerdo, y deslizaban la posibilidad de reeditar Juntos por el Cambio.
Ahora, la alianza con LLA aparece como el mal menor. Las dos alternativas que enfrenta el PRO son desalentadoras: aceptar un acuerdo en el que queda relegado o competir por fuera y arriesgarse a una derrota en la ciudad que gobierna hace 18 años. En ese escenario, ceder parece menos costoso que perder.

