Adiós AFIP, bienvenida ARCA. Manuel Adorni anunció la disolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos y la creación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero.
La medida implica algunas modificaciones para el ente recaudador, aunque no parece representar un cambio estructural en la cultura tributaria. Más bien, se trata de otro paso en la batalla cultural.
Las modificaciones que introduce el reemplazo de AFIP por ARCA
- Simplificación de la estructura: se reducirá el 45% de las autoridades superiores y el 31% de los niveles inferiores. En total, se eliminará el 34% de los cargos públicos, lo que representaría un ahorro anual de 6.400 millones de pesos.
- Reubicación de agentes: se reubicarán o desvincularán 3155 empleados que, según Casa Rosada, ingresaron de manera irregular durante el gobierno de Alberto Fernández.
- Titulares de los organismos: Florencia Misrahi, actual jefa de AFIP, se mantendrá como titular de ARCA. Andrés Vázquez reemplazará a Gabriel Ramírez en la Dirección General Impositiva, y José Velis tomará el lugar de Eduardo Mallea en la Dirección General de Aduanas.
- Reducción de salarios: el sueldo de la titular de ARCA pasará de 32 a 4 millones de pesos, y los de los directores de la DGI y la DGA se reducirán de 17 a 3 millones de pesos, aproximadamente.
El comunicado oficial indica que el reemplazo de AFIP por ARCA "tiene como objetivo la reducción del Estado, la eliminación de cargos innecesarios, la profesionalización del ente, la destrucción de los circuitos corruptos, y la mejora en la eficiencia de la recaudación y el control aduanero, eliminando los privilegios del pasado y optimizando la gestión pública".
Un cambio simbólico como parte de la batalla cultural
La batalla cultural encabezada por Javier Milei busca destruir al "marxismo cultural" y al "progresismo" desde el terreno simbólico y discursivo, además del material. Como expresó a principios de año vía X: "La raíz del problema argentino no es político y/o económico, es moral".
La creación de ARCA se inscribe en esta lógica. Por un lado, las modificaciones son organizacionales. La reducción de salarios de empleados estatales y la eliminación de cargos públicos forman parte de las medidas "anti-casta", núcleo del discurso libertario. No obstante, no implican un cambio profundo en el funcionamiento cotidiano del ente recaudador.
Por otro lado, un estudio reciente de DC Consultores reveló que el 36,9% de los encuestados espera reformas impositivas. En este sentido, una parte de la sociedad, que incluye desde los sectores más bajos hasta los más altos, reclama un cambio concreto en la cultura tributaria: la reducción de impuestos.
El propio Milei es un gran crítico de la presión impositiva. En la presentación del Presupuesto 2025, afirmó: "En Argentina más impuestos no puede haber, es el país con mayor cantidad de impuestos del mundo". Entre sus declaraciones más memorables sobre el tema, destaca una frase que se popularizó hace algunos años: "Prefiero cortarme un brazo antes que subir los impuestos".
Sin embargo, el reemplazo de AFIP por ARCA no incluye una baja de impuestos. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, comentó en el Coloquio de IDEA: "No nos pidan bajar impuestos. Porque si ustedes nos piden bajar impuestos, y el gasto se mantiene igual, ese impuesto que yo bajo a alguien se lo tengo que cobrar". Respecto a la creación de ARCA, en Radio Mitre, señaló que "toda reducción de gasto es un alivio para el contribuyente", aunque "no es una medida tributaria".
Finalmente, según el periodista Francisco Olivera, la sustitución de AFIP por ARCA representa "el primer quiebre real, deliberado y público de Javier Milei con el espacio que conduce Sergio Massa, hasta ayer con presencia relevante en lugares estratégicos del Estado".
Olivera sostiene que muchos ejecutivos de AFIP estaban en el organismo debido a un acuerdo con el Frente Renovador, vigente hasta mediados de este año. Nuevamente, la decisión se vincula más con lo político y la batalla contra el "progresismo" que con un cambio profundo en la estructura tributaria.
En definitiva, el reemplazo de AFIP por ARCA se presenta más como un cambio simbólico que material. La batalla cultural avanza.