Fuerza Patria sumó una cuarta lapicera en el cierre de listas. Tras las amenazas de ruptura, Juan Grabois consiguió el tercer lugar en la boleta de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires. También colocó a Fernanda Miño en el puesto 12° y a Itai Hagman al frente en la Ciudad.
"Usó con astucia la capacidad de chantaje que le dio haber sacado 9% en la primaria contra Sergio Massa en 2023", explicó el consultor Carlos Fara a El Economista. En las semanas previas al cierre, el dirigente social había cruzado al líder del Frente Renovador por "hegemonizar" el peronismo. La respuesta provino de Sebastián Galmarini, cuñado de Massa: lo acusó de tener un acuerdo con el Presidente y hasta de querer dividir el voto para favorecer a Javier Milei.
El propio Grabois había sacado a relucir su capital: "En todas las encuestas de los candidatos de la provincia, el que mide más soy yo; Massa mide ocho puntos menos". Y amenazó con romper: "Voy a ser candidato en la provincia, pero si va a ser con una lista propia o con Fuerza Patria depende de los genios de la política". Golpeó y negoció.
Su campaña la coordina el senador bonaerense Federico Fagioli, quien remarcó, en diálogo con El Economista, que la discusión giró en torno a "la línea programática y el perfil que debía tener la lista". De todos modos, admitió que el enfrentamiento "tuvo incidencias" en la lista resultante. Ahora el foco estará en una campaña unificada: "El único enemigo es Milei".

Grabois está conforme con la boleta: "No hay ninguna lista soft; Jorge Taiana es un militante de muchos años, que peleó contra la dictadura, y que expresa el 'No al ALCA' y la integración regional", explicó Fagioli.
Con estilos bien distintos, desde la coordinación de la campaña remarcaron que Grabois y Taiana serán "un complemento fuerte" para confrontar con José Luis Espert, cabeza de la lista homóloga de La Libertad Avanza.
Según Fara, Grabois usará su lugar en la lista "para su propio posicionamiento personal" y será uno de los políticos que conduzca la campaña junto a Cristina, Máximo Kirchner, Axel Kicillof y Massa. Además, la banca le daría al dirigente una "pantalla" asegurada por dos años.

En la Ciudad, Hagman tendrá un recorrido propio: cada uno se enfocará en su distrito. Desde el entorno del candidato porteño adelantaron a este medio sus ejes de campaña: "La idea es interpelar a las familias que hoy están peor que hace dos años. El Gobierno dice que este deterioro en la calidad de vida es necesario, y que después empezará a mejorar. Pero siempre que se implementaron estos programas en la Argentina, ese futuro deseado no llega o es solo para unos pocos". Y agregaron: "La tarea es poner eso en el centro mientras llevamos propuestas concretas".
Fiel a su estilo confrontativo, Grabois se convirtió en "la cuarta pata de la mesa", en palabras de Fara, y se aseguró un rol protagónico en una elección marcada por la polarización.

