Javier Milei cerró el último sábado un Congreso de Iglesias Evangélicas con un discurso en el templo Portal del Cielo, durante su primera visita a Resistencia como presidente. La iglesia, inaugurada el jueves anterior, es gestionada por el pastor Jorge Ledesma -figura con vínculos políticos- y tiene capacidad para 15.000 personas. Su inauguración contó con la presencia del gobernador Leandro Zdero, aliado del Presidente en las elecciones provinciales de mayo.
Tras la presencia de Milei en el templo Portal del Cielo, cabe preguntarse si existe un voto evangélico en el país. "Siempre se sospechó, pero no está comprobado. En Argentina, la confesionalidad no ha sido hasta ahora la base de un voto", sostuvo a El Economista el sociólogo Pablo Semán, autor de Está entre nosotros, un ensayo clave para comprender el fenómeno mileísta.

Una de las evidencias que citó Semán fue la candidatura a vicepresidenta de Cynthia Hotton en 2019 por el Frente NOS. "En Chaco hay aproximadamente 120.000 evangélicos en condiciones de votar", y esa fórmula obtuvo apenas 20.617 votos, un 2,8%. "El partido evangélico traccionó solo un sexto del electorado evangelista chaqueño: eso quiere decir que no hay un voto confesional".
También recordó que "el catolicismo intentó confesionalizar el voto muchas veces y no hay un voto católico" y que distintos partidos buscaron captar el caudal evangélico sin resultados significativos: "Son poco conocidos porque fracasaron".
En la misma línea, Ariel Goldstein -autor de Poder evangélico: Cómo los grupos religiosos están copando la política en América- afirmó a El Economista que "no se puede hablar de un voto evangélico hoy en Argentina". Aunque reconoce que algunas megaiglesias toman postura frente a temas como el aborto o el feminismo, señala que la diversidad interna del mundo evangélico -pentecostales, neopentecostales, protestantes históricos- impide reducirlo a una sola posición política.
Según Goldstein, Milei refuerza una estrategia que no es nueva: "Utiliza frases bíblicas, reflexiones y figuras religiosas para justificar su programa económico. Articula en su discurso el supuesto relato de la eficiencia económica con referencias que, muchas veces, tienen un trasfondo más religioso", explicó.

Durante su intervención en Chaco, Milei profundizó esa narrativa:
- "Las primeras lecciones de economía ya aparecen en el Génesis".
- "El Creador es un Dios rico y misericordioso que suple las necesidades de sus fieles".
- "La justicia social está francamente en contra del séptimo y décimo mandamiento, porque robar está mal y codiciar los bienes ajenos también".
- "El Estado es la representación del demonio. Por eso, cada vez que avanza el Estado, hay más pobreza, hay más calamidades, hay miseria".
En definitiva, no existiría algo así como un voto evangélico. "Son especulaciones de sectores, en general progresistas, que como no son cristianos y tienen una especie de horror a la religión, creen que toda persona con una experiencia fuerte de lo sagrado es de derecha", sostuvo Semán. Lo que sí es un hecho es el vínculo de Milei con el universo místico y religioso.

