El Gobierno considera la posibilidad de nombrar a los jueces de la Corte Suprema por decreto
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se refirió al titular del bloque de senadores de Unión por la Patria, José Mayans, quien advirtió que rechazarán el pliego de Ariel Lijo como nuevo miembro de la Corte Suprema de Justicia, y manifestó que "si tienen en cuenta lo que dijo, están lejos de una posibilidad de acuerdo".
En diálogo con Radio Rivadavia, fue consultado sobre la posibilidad de que el presidente Javier Milei designe por decreto tanto a Lijo como a Manuel García Mansilla y sostuvo que eso fue algo que "se comentó mucho".
"La Constitución Nacional posibilita eso en el caso de que no hubiera sesiones, pero no es la intención del Presidente. Lo que quiere es que la Corte pueda funcionar y que no tenga tantos años de demora para tratar temas importantes. Es una posibilidad que existe, pero es una decisión del Presidente, no puedo adelantar nada", manifestó.
Tensión en el Senado
Cuando el Gobierno convocó a sesiones extraordinarias, incluyó en el temario el tratamiento de los pliegos de los jueces de la Corte Suprema.
La titular del Senado, Victoria Villarruel, decidió apartarse de las negociaciones para la designación de Lijo como juez del Máximo Tribunal, argumentando su desacuerdo con el perfil del magistrado.
Esto pone al Gobierno en una posición incómoda, ya que deberá garantizar los votos necesarios en el Senado para avanzar con los nombramientos en un contexto poco favorable para los candidatos.
El pliego del abogado constitucionalista Manuel García Mansilla tiene poco apoyo y es considerado por el Senado como un perfil conservador. En tanto, el del juez federal Lijo recibió un sorpresivo respaldo de Unión por la Patria, por lo que es el más encaminado a quedar habilitado para su tratamiento en el recinto.
Sin embargo, la figura de Lijo genera tensiones no sólo entre los bloques aliados, sino también dentro del oficialismo. Villarruel cuestionó previamente su idoneidad y ahora se aleja de la negociación por estar en desacuerdo con su designación.
Con un Senado fragmentado y la falta de consenso en torno a Lijo, el Ejecutivo deberá desplegar una estrategia política hábil para avanzar en su agenda judicial.
Mientras se demora la designación de los jueces, la Corte Suprema funciona con tres integrantes desde la jubilación de Juan Carlos Maqueda y está obligado a sumar conjueces para el tratamiento de importantes sentencias.
Negociaciones en marcha
Villarruel y Francos recibieron este miércoles a los senadores aliados. El objetivo del encuentro, como hizo con los diputados, es marcar una hoja de ruta sobre el período de sesiones extraordinarias y construir mayorías para sancionar algunos de los temas habilitados.
Participaron de la reunión los libertarios Bartolomé Abdala y Ezequiel Atauche; el radical Pablo Blanco; Carlos Espínola, del bloque Provincias Unidas, y Carmen Álvarez Rivero y Martin Goerling, del PRO.
Por el lado de la Casa Rosada, acompañaron a la vicepresidenta y al ministro coordinador el vicejefe de Gabinete, José Rolandi; la secretaria de Planeamiento Estratégico, María Ibarzabal, y el secretario de Relaciones Parlamentarias, Oscar Moscariello. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar