Darse cuenta
J.L.Borges en su cuento "Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829/1874)" relata el momento culminante en que Cruz se "da cuenta". Dice Borges, "Comprendió que un destino no es mejor que otro, pero que todo hombre debe acatar el que lleva adentro."
Cruz deja de ser el sargento de la partida y se pone a pelear junto a Fierro, porque siente que ese "destino" es el que lleva adentro. A tiempo se "da cuenta": buena información, buen diagnóstico, acción correcta. Es la convicción de Cruz.
De paso, cabe recordar "la convicción" de Fierro: "Tiene el gaucho que aguantar... hasta que venga algún criollo/en esta tierra a mandar".
Un mandato apropiado de recordar en tiempos en que, "el que manda", es un ciudadano extranjero. Sí, italiano por opción que Milei tramitó siendo Presidente de la Nación. No le alcanzó la nacionalidad que acogió generosamente a sus abuelos inmigrantes (1926) quienes recibieron contención y ayuda del Estado que generó la movilidad social derivada de las oportunidades de trabajo digno, sin la cual no habría accedido al pináculo del Poder.
Pero lo "no criollo" presidencial, es el desprecio militante (poca memoria recordando el origen de la familia) por los que sufren (discapacitados, desempleados, jubilados, salario mínimo, etc.) que, este personaje inexplicable, aplica con crueldad no sólo coyuntural - igualmente imperdonable - sino con la construcción de un modelo, de una estructura de especialización, que producirá masiva exclusión: es el objetivo. Está en marcha en ausencia de políticas compensadoras, superadoras. No es posible, con estas leyes y esta concepción dominante, imaginar un modelo a la Noruega.
No todos los cuarenta y siete millones de argentinos, en el presente y en el modelo futuro de Milei, tienen cabida. Hay que recordarles al Alberdi, que tanto citan: "El hombre pobre no es libre; su voluntad no es suya, pertenece al que le da el pan."
La expresión más calificada del discurso anarcocapitalista se resume en la repetida frase de su inspirador R. Arriazu quien "explicó que la transición productiva actual genera más destrucción de empleo que creación" (El Economista, 20/4).
La idea no es nueva, Arriazu hace 50 años milita el atraso cambiario con apertura: la herramienta más eficiente para generar exclusión. Crecen los sectores que no crean empleo, los que crean empleo se desploman. "El tipo de cambio de equilibrio es el del pleno empleo" J.H.G. Olivera.
La idea fija oficial es que la "destrucción de empleo" es una herramienta necesaria: destruir el capital productivo existente, así como las capacidades laborales desarrolladas. Escombros. Creen que el mercado resolverá.
Aclaro: no fue ese el programa de Julio A. Roca, ni el del PAN, ni el de Carlos Pellegrini, ni el de Juan V. Gonzalez: ellos procuraron crear empleo y bienestar popular. Siguiendo a Juan B. Alberdi sabían que: "La miseria es la causa de todas las crisis" ... y "la pobreza es la causa de la inestabilidad de los gobiernos; y el bienestar del pueblo es el único fundamento sólido de la paz y del orden."
Arriazu dijo a sus comprovincianos (estudió en esa Universidad pública gratuita, disparadora de su destacada trayectoria académica, aunque hoy milita quitarle recursos a la Universidad en aras a un mentiroso equilibrio fiscal) "Tucumán no está beneficiada, por la minería... por la energía. ¿Va a recibir algo? De la parte de Catamarca, puede estar como centro logístico... la industria de Tucumán se va a perjudicar. Entonces, el mismo proceso que será a nivel nacional, se va a dar en Tucumán" (23/6 La Gaceta). Así de claro, la propuesta es primarización: abundancias transitorias mientras el mineral se extrae y sin agregar nada se exporta. Más allá de la acción devastadora del atraso del tipo de cambio (a base de carry trade), abriendo irracionalmente la economía (mientras el consumo popular se desploma), apostando a la baja de los números de inflación: igual hace meses se resisten. La apuesta es otorgar beneficios con el RIGI prorrogado hasta julio de 2027 para inversiones superiores a 200 millones de dólares. El RIGI ha sido complementado con el Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI) para empresas que no alcanzan los montos mínimos del RIGI. Y además la Modificación de la Ley de Glaciares que excluye a los organismos científicos capacitados, para otorgar a cada burocracia provincial la facultad de otorgar "permisos no cientificos": las consecuencias sufrirán próximas generaciones. La ley de Murphy, "si algo puede salir mal, va a salir mal". "Lo sabio" es anticipar fallos.
No hay engaño, programa anunciado y en marcha y han repetido hasta el hartazgo: "la destrucción" es nuestro trabajo...los datos concretos lo avalan. "El Mercado, en algún momento, intervendrá". Lo único garantizado es el incentivo único, ajeno a la teoría libertaria, para dos sectores "minería" y "finanzas", estas alentadas por las tasas de interés pagadas por el Gobierno. Sólo estos dos sectores, esa primarización y el carry, tienen aliento oficial, fuera de mercado y fuera de la idea libertaria.
Cruz "se dio cuenta a tiempo". Pero ¿es la dominante de las opciones? ¿Siempre nos damos cuenta a tiempo? Lamentablemente no.
Edipo, el ejemplo clásico, "se da cuenta" pero cuando la tragedia ha sido consumada, y dice "Todo se ha cumplido".
Se "da cuenta" de haber hecho lo que no quería hacer, aquello que trataba de evitar. Asume la culpabilidad, que es asumir la responsabilidad tardíamente. "Se ha cumplido": no hay vuelta atrás. No sólo se han violado todas las normas, sino que, además, se ha intentado, se ha creído, hacer todo lo necesario para que la tragedia no ocurra y sin embargo, ocurrió.
El "todo se ha cumplido" es hijo de la mala información, del mal diagnóstico y su deriva, es la acción equivocada. Lo trágico es "darse cuenta" cuando es irreparable.
En el presente, la opción es darnos cuenta antes o bien cuando "Todo se haya cumplido". Si somos capaces, como Nación y a la manera de Cruz, acatar a tiempo el destino que llevamos dentro.
De una u otra manera el "darnos cuenta" es inevitable: puede ocurrir porque hemos iluminado nuestro rumbo y encontrado nuestro destino; o bien porque, en la oscuridad, nos "damos cuenta" frente al desastre, la tragedia. Es decir, lamentablemente, a la manera de Edipo, cuando todo se ha cumplido. O bien a la manera de Cruz, cuando, a tiempo, nos "damos cuenta" que el rumbo que llevamos no es el de nuestro destino.
¿Cuál es nuestro "destino"? ¿Qué es ser o el construir, Nación? ¿"Nación es un proyecto sugestivo de vida en común"? ¿Acaso podríamos imaginar que ser Nación "no sea un proyecto de vida en común?
Vida en común es sinónimo de inclusión. En todo proyecto de Nación hay varias "fronteras". Una, la "frontera de inclusión social". De un lado los "incluidos" y frontera por medio, los "excluidos". Los expulsados o los que aún no han sido incluidos.
Cuando empezaron los piquetes de Cutral Co y Plaza Huincul (privatización de YPF decidida por C. Menem y N.Kirchner) expuestos en la TV el 18/4/ 1997, C. Auyero, demócrata cristiano, en Hora Clave de Mariano Grondona, dijo "Esa gente joven que hemos visto en televisión no quiere cambiar el mundo. Lo que quieren es volver a entrar al mundo; y los mayores solo quieren regresar al trabajo decente".
Unos no estaban incluidos, otros acababan de ser expulsados. Reclamaban el abrigo de la inclusión de frontera, habían pertenecido o aspiraban a pertenecer. Desde el día en que Auyero murió en el mismo estudio, el número de los expulsados y los no incluidos, no ha dejado de crecer.
Cuando Milei gana las elecciones muchos de los jóvenes excluidos, o en los márgenes, pusieron voto,
bronca y expectativas: el voto a Milei fue un "piquete" en contra de lo que estaba: los que, de hecho, más allá de las palabras, los colocaban fuera de la frontera. Votar a Milei fue una venganza a los hipócritas, "la casta" kirchnerista, y encolumnarse detrás de quien se disponía a terminar con ella.
Pasados 28 meses de la gestión libertaria, el Poder ha tomado todas las medidas. Caputo, Toto, ha dicho con brutal honestidad "puse toda la carne al asador". En buen romance "hice todo lo que supe, quise o puede". Ya está. Y agregó y estamos acá, en el pantano. Salimos antes de las elecciones cuando Bessent nos tiró una soga. Pero volvimos al pantano. Yo no fui.
Desde el punto de vista de la inclusión, de la frontera, están tomadas todas las disposiciones para bloquear el ingreso y mantener el goteo permanente de exclusión.Y no hay rebote.
Ha habido, durante más de dos años, una suerte de silencio cómplice de la gran parte de la dirigencia y de la profesión: la repetición, casi sin exclusiones, de la monserga "la macro está en equilibrio" o se ha logrado el equilibro fiscal. Aplica aquello de "he sabido que el guerrero/que murió lleno de honor/ni murió, ni fue guerrero/".
¿Porqué? La macro atañe a todos los agregados económicos e incluye nivel de empleo y distribución del ingreso y cuentas externas y equilibrio fiscal. El empleo se deteriora pero no se derrumba a base de empleos de bajísima productividad, la distribución se deteriora de modo que estalla la "mora privada" en el endeudamiento "de supervivencia" y de las cuentas externas, la que aprieta por su negatividad es la "cuenta corriente" que es la que importa a la hora de hacer "las cuentas" y el equilibrio fiscal se basa en la "mora en los pagos públicos" y la supresión del mantenimiento de la infraestructura, de la protección de la ciencia y la cultura y de la reducción real de las jubilaciones y del sostén de los discapacitados y los recursos para la salud y la educación. ¡"la macro está en equilibrio"!
Tal vez todavía no "Todo se ha cumplido", como dijo Edipo al "darse cuenta" de su tragedia. Pero tal vez, ante esta evidencia, tengamos el coraje de Cruz "todo hombre debe acatar el (destino) que lleva adentro." Construir la Nación inclusiva, antes que todo se haya cumplido. Darse cuenta.
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