Elecciones 2025

Cuenta regresiva en PBA: qué se juega cada fuerza en el cierre de alianzas

Con el peronismo sellando su unidad y el PRO cediendo ante La Libertad Avanza, el cierre de alianzas define el escenario en la provincia de Buenos Aires.

El 9 marcará un quiebre, pero no el final del armado
El 9 marcará un quiebre, pero no el final del armado .

El 9 de julio es la fecha límite para definir las alianzas de cara a las elecciones bonaerenses. La alianza formal del peronismo ya está prácticamente sellada. Su verdadero desafío será el armado de listas, que se oficializarán el 19.

Pero los acuerdos entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO subirán un primer escalón luego de meses de negociaciones, y se conocerá, finalmente, el nombre de tal alianza, que se presume que estará más vinculada al partido de gobierno que al del expresidente Mauricio Macri.

Además, se develará qué acuerdos lograron concretar el resto de los espacios, entre ellos el radicalismo, el peronismo no kirchnerista y la alianza entre Facundo Manes y Juan Schiaretti.



Los peronistas sean unidos

El peronismo no sabe si logrará ganar alguna sección unido. Lo que sí sabe es que, separado, se compra una derrota asegurada. Es por esto que el 9 de julio no le representa un desafío: la voluntad de competir en conjunto se confirmó incluso antes del fallo contra Cristina Kirchner.

Sin embargo, La Cámpora, el Frente Renovador y el Movimiento al Futuro ya se encuentran en plena negociación, aunque a paso lento y con formalidades. Máximo Kirchner y Sergio Massa conversan dinámicamente, mientras Axel Kicillof tiene participaciones más intermitentes.

Este sábado, en Merlo, el PJ bonaerense celebrará su congreso partidario, donde se le dará mandato formal al partido para sellar alianzas tanto en la provincia como a nivel nacional. Además, Máximo, Massa y Kicillof ya acordaron que las listas se armarán con los candidatos "más competitivos" de cada sección electoral, en un esquema atravesado por la puja interna por la representación. En ese marco, el 19 será el Día D del peronismo, cuando las tensiones por los lugares en las listas quedarán a la vista.



Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner
La Cámpora, el Frente Renovador y el Movimiento al Futuro ya se encuentran en plena negociación.

Lucas Sebastián Raffo, consultor político en Ad Hoc, dijo a El Economista: "La unidad del peronismo es una necesidad, pero para ser competitivo de cara a 2027 se necesita algo más, que hoy el peronismo no puede ofrecer: una alternativa real. Hoy es una colección de dirigentes que lejos están de enamorar". Y agregó: "Si el peronismo se concentra en la discusión de dirigentes, va hacia un Frente de Todos reloaded. El peronismo tiene que volver a construir una alternativa real y creíble para ese número de opositores a Milei que, según las encuestas, va en aumento".

Una alianza que es más una "absorción"

Mientras el peronismo/kirchnerismo alcanza un 36% de intención de voto en la provincia de Buenos Aires para las elecciones de diputados nacionales -según una encuesta de junio de Isasi/Burdman-, LLA y el PRO suman un 43% en conjunto. De ese porcentaje, el PRO solo aporta un 6%.



En este sentido, la alianza aparece como inevitable si pretenden asegurar un triunfo. Tienen hasta el 9 para terminar de sellarla, y el 19 se verá el peso real de cada partido en la conformación de listas. Todo indica que LLA llevará la delantera.

Karina Milei se reunió con Diego Santilli y Cristian Ritondo
La alianza LLA-PRO aparece como inevitable si pretenden asegurar un triunfo.

"El PRO está en una situación de absorción completa. No le queda otra que acordar, o enfrentarse a la intrascendencia política en la provincia de Buenos Aires. Eso sí: sin el PRO adentro, el peronismo tiene muchas chances de ganar. Los incentivos son de aliarse, pero dudo que LLA suelte el timón de la campaña", asegura Raffo.



Aun así, en las últimas semanas se consolidó dentro del PRO un sector en contra de las negociaciones con LLA, llevadas adelante por Cristian Ritondo, Diego Santilli y Guillermo Montenegro. Dirigentes como María Eugenia Vidal y Silvia Lospennato preferirían reconstruir una alianza con el radicalismo, al estilo Cambiemos 2.0. Pero todo indica que es tarde para frenar el rumbo. Aunque podrían terminar sumándose, de forma individual, como candidatos de algún espacio por fuera del acuerdo provincial del PRO.

¿Y el resto?

Facundo Manes -recientemente alejado de la Unión Cívica Radical (UCR)- y Juan Schiaretti -como referente del peronismo no K- lanzaron un nuevo espacio de cara a las elecciones de septiembre y octubre, con la promesa de ser "una alternativa a los populismos kirchneristas y mileístas".

"Ni el estado asfixiante del kirchnerismo sostenido a base de déficit fiscal y emisión monetaria, ni el casino virtual de Milei, con una estabilidad macroeconómica conseguida a cambio de liquidar un proyecto de producción y trabajo federal, moderno y exportador", dijo Manes en su primer actividad pública en conjunto. En territorio bonaerense, el intendente de Tigre, Julio Zamora, es quien llevará adelante la colaboración.



Facundo Manes, Juan Schiaretti y Julio Zamora
Facundo Manes y Juan Schiaretti lanzaron un nuevo espacio.

Por su parte, la UCR definió competir por fuera de la alianza con LLA y el PRO. La incertidumbre reside en el grado de soledad en el que competirá, en tanto a su alrededor están tanto el espacio anterior como Generación para un Encuentro Nacional (GEN), el partido de Margarita Stolbizer. En la encuesta de Isasi/Burdman, el radicalismo aparece con entre 4% y 5% de intención de voto.

El 9 marcará un quiebre, pero no el final del armado: será el inicio de una cuenta regresiva, donde las tensiones internas y los armados finales darán su última palabra.



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