En una reciente entrevista con el periodista Jorge Fontevecchia, el expresidente Alberto Fernández rompió el silencio tras varios meses de controversias.
Enfrentando causas por violencia de género contra su expareja Fabiola Yáñez y asuntos relacionados con los Seguros, Fernández reafirmó su inocencia y defendió su amistad con la periodista Tamara Pettinato.
Fernández insistió en que nunca agredió a Yáñez, mencionando que su relación estuvo marcada por problemas de salud mental y alcoholismo que, según él, afectaron su comportamiento. "Ella tiene un problema de alcoholismo que tiene diferentes etapas", explicó, añadiendo que esto generó momentos difíciles en su relación.
El exmandatario relató que Yáñez había sufrido un aborto antes de conocerlo y que sus problemas de salud mental influyeron en su dinámica. Afirmó: "El primer año ya empezamos con problemas por su exceso con el alcohol".
Fernández también negó las acusaciones de violencia durante el embarazo de Yáñez, calificándolas de "mentira".
Su vínculo con Tamara Pettinato
El expresidente también tocó el tema de la grabación de video con Tamara Pettinato, que fue divulgada en agosto del año pasado y que generó un fuerte rechazo. En el video, se ve a Pettinato y Fernández interactuar de forma distendida, mientras ella le dice "te amo". La escena se desarrolla en el salón presidencial de la Casa Rosada.
Fernández defendió el contenido del video, calificándolo como "un juego privado entre dos personas". En su relato, aseguró que la grabación fue un momento inocente, sin segundas intenciones, y que se trató de una conversación en la que Pettinato bromeaba sobre un comentario previo hecho por el periodista Ernesto Tenenbaum.
"Si hubiera tenido algo que ocultar con Tamara, lo hubiera borrado, si ése era mi celular", manifestó. Fernández también defendió su amistad con Pettinato, afirmando que se trataba de una de las personas más divertidas y queridas que había conocido. "Es una charla entre dos amigos, hagan abstracción del sexo", insistió el exmandatario.
En ese contexto, en respuesta a las críticas que surgieron en torno al video y su relación con Pettinato, Fernández comparó la situación con la vida personal del actual presidente Javier Milei, quien ha sido objeto de comentarios sobre su vida sentimental. "Tenemos un presidente que a lo largo de un año tuvo dos mujeres y no hay ningún problema", señaló.
"Yo no le obedecía a Cristina"
En otra parte de la extensa entrevista, Fernández se refirió al vínculo con Cristina Kirchner, quien en su momento rechazó los actos de violencia contra Fabiola Yáñez y, además, sectores del kirchnerismo afirmaron que también había sido maltratada por el expresidente.
"Para mí son dos cosas absolutamente distintas. No tiene nada que ver. Fabiola es una persona que, vuelvo a repetir, tiene otro tipo de problemas de los que no voy a hablar ni quiero hablar, pero que conozco a la perfección y que se los comenté al juez y le di todas las pruebas al juez de lo que estaba pasando", dijo.
Y afirmó: "Cristina no tiene un problema de que yo no le contestara, en todo caso tenía un problema de que yo no le obedecía. Pero estaba en mi condición de presidente tomar mis decisiones. Había algunas en las que coincidíamos y caminábamos juntos, y había otras que no coincidíamos y no caminábamos juntos".
Además, afirmó que ya no comparte "nada" con su exvicepresidenta, y hasta respaldó al gobernador bonaerense, Axel Kicillof: "Ha dicho algo que yo creo que está en lo cierto y que, honestamente dije el 17 de noviembre del año 2021, después que perdimos las PASO. En el Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, dije, es hora de terminar con el dedo de los dirigentes, es hora de que la gente vote, opine, y es hora de que cambiemos el sentido que nosotros le estamos dando a la política, porque no puede pasar desapercibido que hemos perdido las elecciones".
Lo que viene: enfrentando las causas judiciales
Con el reinicio de la actividad judicial, Fernández deberá afrontar dos causas: la de violencia de género y la de los Seguros.
Un reciente cambio en el juzgado podría influir en el resultado de su situación procesal. En su defensa, Fernández argumentó que si hubo alguien agredido en la relación, ese fue él.