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Por ahora, Lula sigue en deuda con la Amazonía

Pese a que el mandatario llegó al poder en enero, la deforestación en la Amazonía sigue en aumento

Por ahora, Lula sigue en deuda con la Amazonía
24 abril de 2023

En 2022, una de las principales banderas de campaña de Lula da Silva fue incrementar la lucha contra el cambio climático y combatir la deforestación de la Amazonia.

Pero, pese a que ya se encuentra en el poder, por el momento no está cumpliendo con su promesa: en marzo, según el último informe del Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonia (Imazon), la deforestación se ha triplicado respecto a los meses anteriores.

La cifra convierte el primer trimestre de este año en el peor desde 2008, con 867 kilómetros cuadrados de bosque perdidos, casi 1.000 campos de fútbol por día. El 76% de dicha deforestación tuvo lugar en zonas privadas, mientras que solo el 1% ocurrió en tierras indígenas.

En febrero, según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, un total de 322 km2 de la Amazonia habían sido deforestados, casi el doble de los 199 destruidos en el mismo mes de 2022 y la mayor devastación registrada desde que Brasil comenzó a medirla, en 1988.

En un Brasil que está igual o aún más polarizado que Argentina, la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, había justificado el aumento de la deforestación como un "acto" de venganza de los bolsonaristas. 

En línea con Lula, recientemente el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, prometió un desembolso de US$ 500 millones en Brasil para luchar contra la deforestación en la selva amazónica.

Hace un par de semana, el propio Lula anunció que participará en junio de la primera cumbre de presidentes del grupo BIC (Brasil, Indonesia y República Democrática del Congo) para conformar un pacto entre los países con las mayores reservas tropicales del planeta.

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