Tensión en la Ivy League

Trump expulsa a Harvard del sistema internacional: 6.800 estudiantes al borde del exilio académico

Trump lanzó una ofensiva sin precedentes: Harvard pierde su permiso para recibir extranjeros y se enciende una guerra legal con impacto global.
El campus de Harvard Ellen P. Cassidy
22-05-2025
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En una escalada sin precedentes de su pulso contra las universidades de la Ivy League, la Administración de Donald Trump revocó la certificación que permite a la Universidad de Harvard inscribir a alumnos extranjeros a través del Student and Exchange Visitor Program (SEVP). La decisión se comunicó en una carta firmada por la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, en la que se declara la medida "efectiva de inmediato".

Qué implica la revocatoria

La suspensión prohíbe a Harvard aceptar nuevos estudiantes internacionales para el curso 2025-2026 y obliga a los casi 6.800 extranjeros que hoy cursan —alrededor del 27% de su matrícula total— a trasladarse a otras instituciones si desean conservar su estatus migratorio. "Matricular alumnos del exterior es un privilegio, no un derecho", advirtió Noem en la misiva, publicada en su cuenta de X, tras acusar a la universidad de fomentar una "ideología woke" y no garantizar un entorno seguro para los estudiantes judíos después de las protestas pro-palestinas de los últimos meses. 

Acusaciones de antisemitismo y vínculos con China

Además de señalar un ambiente "hostil" para los judíos, el Departamento de Seguridad Interior sostiene que Harvard mantendría "actividad coordinada" con el Partido Comunista Chino, argumento que amplía la ofensiva federal iniciada tras las manifestaciones en el campus por la guerra en Gaza. Noem ha exigido a la universidad entregar "todos los registros" de supuestas conductas ilegales, violentas o amenazantes protagonizadas por estudiantes extranjeros. 

La respuesta de Harvard

La institución de Cambridge calificó la medida de "ilegal" y aseguró que está "plenamente comprometida" a preservar la presencia internacional en su comunidad académica. "Esta acción retaliatoria supone un daño grave para Harvard y para el país, y socava nuestra misión de docencia e investigación", señaló en un comunicado, al tiempo que anunció asistencia jurídica y administrativa urgente para los alumnos afectados. 

Un choque de alto riesgo

El veto llega en medio de un enfrentamiento más amplio: la Casa Blanca ya ha recortado miles de millones de dólares en financiación federal a las universidades de élite y afronta demandas por presunta violación de la libertad académica. Harvard, de hecho, litiga contra la Administración tras la congelación de más de US$ 2.000 millones en fondos de investigación. 

Efecto dominó en el sistema universitario

La medida desata alarma entre los 1,1 millones de estudiantes internacionales que residen en EE.UU., particularmente los procedentes de India y China, cuyo abono de tasas —muy superiores a las nacionales— representa una fuente crucial de ingresos para las universidades. Expertos advierten que otras instituciones podrían enfrentarse a acciones similares si el Gobierno amplía su escrutinio. 

Próximos pasos

Harvard evalúa nuevas acciones legales mientras asesora a los jóvenes que deberán reubicarse antes de que inicie el próximo semestre. Los analistas prevén una prolongada batalla en los tribunales que definirá hasta dónde puede llegar el Ejecutivo federal para condicionar las políticas internas de los centros de educación superior y restringir el flujo de talento global hacia Estados Unidos.

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