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5 claves para entender las presidenciales de Chile

Hoy en día Chile vive una triple crisis: de representación, económica y social

5 claves para entender las presidenciales de Chile
Clarisa Demattei Clarisa Demattei 18-11-2021
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El próximo domingo 21 de noviembre Chile atravesará una de las elecciones presidenciales más relevantes, inciertas y apasionantes desde el retorno a la democracia en 1990. No solamente porque se enfrentan candidatos de todos los extremos del espectro ideológico, sino porque además quien gane será el primer presidente en 15 años que no tendrá un apellido que sea Bachelet o Piñera.

Además, quien resulte vencedor será quien tenga en sus manos la enorme responsabilidad de apaciguar un país enfrentado desde el estallido social de 2019 y por último, pero no menos importante, deberá implementar la nueva Constitución Política que aún está en proceso de redacción.

A continuación algunas claves para analizar y comprender las elecciones presidenciales del domingo.

1. ¿Quiénes son los candidatos principales?

Desde la izquierda hacia la ultraderecha, hay opciones para todas las preferencias. Pero lo que para algunos representa pluralidad ideológica, para otros es un signo del nivel de polarización y fragmentación que atraviesa la sociedad chilena desde hace años y que se visibilizó desde octubre 2019, cuando la sociedad salió masivamente a las calles a demandar un cambio.

Por eso, para estas elecciones presidenciales encontraremos candidatos con propuestas diametralmente opuestas. Entre los más destacados, podemos mencionar cinco. En primer lugar, encontramos a Gabriel Boric, candidato de la alianza izquierdista “Apruebo Dignidad”. Con 35 años y oriundo de Punta Arenas, este diputado por la región de Magallanes puede parecer un nombre nuevo en la política. Sin embargo, Boric forma parte de la opinión pública chilena desde hace más de 10 años cuando encabezó una de las marchas educativas más importantes de la historia trasandina, solicitando el derecho a la educación libre y gratuita.

Con una plataforma progresista, el candidato promete transformar a Chile en un Estado de Bienestar en donde las pensiones, la educación y la salud sean provistos y garantizados de manera estatal para todos sin importar su condición socioeconómica. Asimismo, Boric se ha destacado por defender una agenda ambiental en un país en donde el agua no es considerado un recurso público esencial y por proponer una mayor descentralización hacia las regiones del país.

Del otro lado del espectro ideológico se encuentra el abogado José Antonio Kast, un candidato conservador de ultraderecha que enarbola las posturas diametralmente opuestas a las de Boric. De acuerdo con Kast, Chile necesita achicar el Estado, hacer más eficiente el gasto público, reducir el IVA y garantizar tanto el orden como la seguridad a una sociedad en donde la conflictividad ha pasado a ser protagonista en los últimos años.

Tal como sucedió con Boric, su plataforma de gobierno también ha despertado críticas ya que Kast manifestó que en caso de llegar al Gobierno privatizará las empresas estatales, dará más presupuesto a las fuerzas de seguridad e incluso buscará derogar la ley de interrupción del embarazo para los casos de violación.

Por el lado de las opciones más moderadas encontramos a Yasna Provoste (Democracia Cristiana) y Sebastián Sichel (Chile Vamos). Si bien ambos prometen estabilidad sin extremismos, la realidad es que ante una elección polarizada todas las encuestas demuestran que no estarían entre las opciones más votadas.

Además, tanto Provoste como Sichel están vinculados con los partidos tradicionales chilenos que la sociedad tanto quiere dejar atrás. En el caso de la candidata de la DC, fue ministra de educación de Michelle Bachelet e histórica dirigente de la Concertación. Sichel, por el contrario, pertenece a la alianza oficialista y al ser apoyado por un presidente como Sebastián Piñera fue perdiendo caudal electoral.

Más atrás podemos encontrar a Franco Parisi, un candidato de derecha con ciertos tintes de liderazgo carismático que pasará a la historia por ser el presidenciable que no se encuentra en territorio chileno e hizo campaña virtualmente desde Estados Unidos. A pesar de eso, las encuestas le otorgan 8% de los votos.

2. ¿Qué dice la ciudadanía de los candidatos?

A pesar de encontrarse en los dos extremos del espectro ideológico, Boric y Kast representan los mismos valores pero para distintos grupos sociales. Ambos encarnan la esperanza y el miedo al mismo tiempo.

Para los votantes de Boric, el candidato izquierdista es la única opción de un cambio real en Chile que genere mayor equidad en una sociedad estructuralmente desigual. Sin embargo, en palabras de otros sectores más conservadores, un potencial Gobierno del joven candidato “sería una catástrofe económica ya que implicaría una vuelta al socialismo”.

Por eso, para ellos, Kast es la única señal de esperanza. Sin embargo, para gran parte de los chilenos, la figura de Kast es altamente polémica y polarizante. En conjunto con su discurso de bajar impuestos y hacer más eficiente el gasto público, el candidato de la ultraderecha también ha manifestado su voluntad de repetir el modelo de Augusto Pinochet, personalidad que él ha declarado admirar.

3. ¿Quienes encabezan las encuestas? 

No solamente Chile vive la campaña presidencial más polarizada de su historia democrática reciente, sino también las más inciertas. Durante los últimos meses, las encuestas han ido identificando distintos ganadores, siendo en general Boric y Sichel quienes se habían mantenido en la cima de las preferencias electorales.

Sin embargo, todo cambió en las últimas 6 semanas cuando Kast tuvo un ascenso meteórico que no solo lo llevó a ponerse en carrera sino también incluso a encabezar la mayoría de las encuestas. De hecho, varias consultoras lo ubican como un posible ganador tanto en primera como en segunda vuelta.

De acuerdo con las últimas encuestas publicadas (ya que la ley chilena establece que dos semanas antes no pueden difundirse resultados de sondeos), Boric y Kast son los dos candidatos preferidos por el electorado.

Sin embargo, existen varios datos preocupantes. En primer lugar, ningún candidato supera el 25% de los votos según las encuestas, dando cuenta de un profundo descontento con la clase política chilena. Asimismo, hasta hace dos semanas todavía había 25% de electores indecisos. Con estos datos y sumado que el sufragio en Chile no es obligatorio, habrá que esperar al próximo domingo para tener mayores certezas.

4. Entonces, ¿Quién puede ganar?

Más allá de que el final es incierto, la realidad es que seguramente no haya un ganador este domingo porque es altamente probable que ningún candidato obtenga el 50% de votos necesarios para ser declarado ganador. Si esto sucede, la elección presidencial se definirá en una segunda vuelta el domingo 19 de diciembre entre los dos candidatos que más votos hayan obtenido el próximo domingo.

5. ¿En qué contexto se desarrollarán estas elecciones presidenciales?

No solamente las elecciones son inciertas y polarizadas, sino además se ven envueltas en un contexto de alta conflictividad. Hoy en día Chile vive una triple crisis: de representación, económica y social. De hecho, muchos coinciden que la emergencia de candidatos como Boric o Kast no son más que el producto de un modelo social, político y económico que explotó en octubre de 2019.

Las próximas elecciones se desarrollarán con un presidente cuya aprobación no supera el 12% y con un intento de impeachment, con una crisis económica producto de la pandemia del Covid-19, una convención constituyente que divide opiniones con respecto a su desempeño, la redacción de una nueva Constitución Política, los rumores de que el próximo gobierno será meramente de transición y una parte de la sociedad que demanda con cada vez más firmeza que finalmente Chile abandone los vestigios de la dictadura de Pinochet.

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