En el día de ayer, MSCI publicó los resultados de su revisión anual de accesibilidad de mercados donde se confirmó que la clasificación actual de Argentina como standalone no está en revisión y deberá esperar a la próxima evaluación en junio de 2026.
"Antes de explayarnos sobre los detalles debemos aclarar que esta calificación poco ha incidido en el pasado sobre los activos de riesgo locales. De hecho, en 2018 encontramos el techo en momento de una clasificación positiva a EM. Al igual que lo que sucede con las calificadoras de riesgo, se trata más de un lagging indicator que de un indicador que permita anticipar movimientos en el corto plazo", dijeron desde Delphos.
A pesar de la gran expectativa por una revisión con vistas a una eventual reclasificación, esta noticia era previsible si se tiene en cuenta que el jueves pasado MSCI publicó las calificaciones país por país, y Argentina no registró cambios en ninguna de las 18 métricas que el organismo contempla para su clasificación.
No obstante, en el informe, el organismo sí reconoció explícitamente los avances implementados por Argentina durante abril de 2025, en el marco del nuevo acuerdo con el FMI.
En particular, dice Delphos, "destacó la transición del régimen cambiario de crawling peg hacia una flotación administrada dentro de bandas, así como el levantamiento de restricciones para la compra de dólares y la repatriación de fondos por parte de residentes y empresas. También se valoró positivamente que los inversores extranjeros puedan repatriar inversiones y dividendos sin aprobación previa del Banco Central, a partir de la emisión del BPOB28".
"Podemos pensar que este reconocimiento, por sobre el resto de países clasificados como standalone, haya sido interpretado por el mercado como una señal alentadora de cara a una potencial revisión de reclasificación que, finalmente, no se materializó. Esto nos lleva a considerar si este fue el driver que impulsó a los bonos argentinos, que registraron subas muy por encima de los comparables, con un avance en torno al 2,4% en la rueda de ayer. De ser así, podría esperarse una cierta corrección en la jornada de hoy", dijeron desde la consultora especializada en finanzas.
Es pertinente recordar cuánto tiempo le llevó al organismo incluir nuevamente a Argentina en el índice de mercados emergentes (EM) la última vez: a pesar de que el cepo fue levantado en 2015, el anuncio de reclasificación recién se produjo en junio de 2018 y la inclusión efectiva tuvo lugar en mayo de 2019. Sin embargo, Argentina volvió a imponer controles cambiarios apenas cuatro meses después y fue excluida del índice en junio de 2021.
"En esta línea, las principales razones por las cuales el organismo no consideró una revisión de la clasificación actual se deben a la persistencia de barreras estructurales que limitan la accesibilidad del mercado para inversores internacionales. Entre los factores más relevantes, se destacan: la ausencia de un mercado cambiario offshore eficiente, la continuidad de restricciones para inversores institucionales extranjeros, y la falta de disponibilidad sistemática de información regulatoria y corporativa en inglés, lo que obstaculiza la transparencia operativa", detalló Delphos.
Además, MSCI subraya que la infraestructura de mercado sigue siendo deficiente, con limitaciones en la negociación fuera de mercado (OTC) y restricciones en el uso de datos bursátiles, lo que impacta en la disponibilidad de instrumentos financieros.
De esta manera, y de cara a la próxima revisión en junio de 2026, "el sistema financiero argentino deberá avanzar en la resolución de estos aspectos si busca ser considerado nuevamente para una reclasificación", dicen desde Delphos.