Panorama

Súper tasa y elecciones: qué espera Criteria

La volatilidad derivada del desarme de las LEFIs y el riesgo electoral vienen sumando tensiones al mercado. Qué escenarios se abren para antes y después de los comicios

Milei en Wall Street
Milei en Wall Street EE
Gustavo Stok 20 agosto de 2025

La economía argentina está atravesando uno de sus cíclicos períodos de alta volatilidad. El controvertido desarme de las LEFIs desató desde el 10 de julio pasado fuertes variaciones en el tipo de cambio y en las tasas de interés, un laberinto al que ingresó el gobierno y del que aún no consigue salir. 

Si bien las licitaciones fuera de cronograma para absorber el excedente de pesos y la suba de encajes lograron contener al dólar en las últimas tres semanas, el efecto colateral de esas medidas es una fuerte alza de las tasas de interés, lo que amenaza con tener impacto sobre la actividad y el consumo. 

Esas tensiones son amplificadas por la incertidumbre electoral. La proximidad de las elecciones del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra el 38% del padrón nacional, asoma como clave para los objetivos del gobierno de Javier Milei de llegar a los comicios parlamentarios de medio término del 26 de octubre sin un evento disruptivo en la economía. 



Ante ese panorama plagado de incertidumbres, Nicolás Max, Director de Asset Management de Criteria, y Gustavo Araujo, Head of Reseach de la misma consultora, intentaron echar luz sobre el panorama actual y los posibles escenarios que podrían asomar para la economía argentina en una presentación brindada a periodistas. 

Araujo: "El gobierno está dispuesto a jugar fuerte, y los bancos lo saben"

"Por lo menos hasta las elecciones, el gobierno no va a negociar el control del tipo de cambio: si la economía real tiene que sufrir temporariamente, lo hará a cambio de no permitir que el dólar vaya a tocar la parte superior de la banda cambiaria", dijo Araujo. "El gobierno demostró que está dispuesto a jugar fuerte y con mucha discrecionalidad, y los bancos lo saben", agregó.

Si bien los riesgos de turbulencia no cederán por lo menos hasta que termine el proceso electoral a fines de octubre, el resultado de los comicios bonaerenses podría aplacar o intensificar las tensiones en ese recorrido. "El mercado siempre hablaba de las elecciones de octubre, pero ahora el foco pasó a las de septiembre: si son positivas para el gobierno, eso dejaría casi descontado un resultado también favorable para el oficialismo en octubre", dijo Araujo.



No obstante, esa perspectiva positiva para el oficialismo convive con otras menos alentadoras. La histórica fortaleza del peronismo en el conurbano -sobre todo en la tercera sección electoral- y el peso territorial de sus 84 intendentes, sumado a las incertidumbres derivadas a que será la primera vez en la historia en que la provincia de Buenos Aires irá a elecciones desdobladas de la nacional, mantienen abiertos los interrogantes. 

  • "Si el gobierno saca un mal resultado en septiembre, las tasas de interés no serán altas, sino altísimas hasta las elecciones de octubre", dijo Max. 

valenzuela vs katopodis2
 

"Esos 40 días transcurrirían con un tipo de cambio bajo presión y con refinanciaciones muy complejas de deuda en las que probablemente queden pesos en la calle y el gobierno tenga que retirarlos pagando una tasa de interés aún más alta o con otra suba de los encajes", agregó.    



El día después

Más allá de un resultado positivo o negativo para el oficialismo en las elecciones bonaerenses de septiembre, el fuerte apretón monetario dirigido a quitar pesos del mercado se mantendrá al menos hasta el 26 de octubre. La gran pregunta es qué pasará el día después dado que los riesgos en torno a la evolución de la economía no se limitan al proceso electoral. "El gobierno está pagando tasas reales del 30% y eso no es sostenible", dijo Max. 

"Tras las elecciones, cuando el ojo del gobierno esté menos atento a las variaciones del tipo de cambio, podría tolerar que el dólar se acomode en un nivel más alto, y la contrapartida de un tipo de cambio más liberado a las fuerzas del mercado es que las tasas deberían ser más bajas".

La tasa de la Fed debería empezar a bajar, proyecta Nicolás Max.
La tasa de la Fed debería empezar a bajar, proyecta Nicolás Max.



El gobierno apuesta buena parte de sus fichas a un resultado electoral que le permite fortalecer su posición en el Congreso. Asume que esa señal alcanzará para provocar una caída sustancial del riesgo país, a niveles que le permitan financiarse en el mercado voluntario de deuda. De confirmarse ese escenario, el mundo jugaría a favor de Argentina, según Max. 

"Por la debilidad que muestra el mercado laboral de Estados Unidos, sumado a perspectivas de un crecimiento más lento y a las presiones políticas del gobierno de Donald Trump, la tasa base de Estados Unidos debería tender a bajar, lo que sería una buena noticia para la posibilidad de emitir tanto para los emisores soberanos como corporativos", dijo. "En los próximos doce meses el mercado espera 1 punto y medio menos de tasa de interés para llegar al 3%", agregó.

El encuentro en las oficinas de Criteria.
El encuentro en las oficinas de Criteria.



A eso se suma la depreciación del dólar a nivel global, lo que reduce la apreciación del peso frente a otras monedas. Por último, la otra señal favorable es que los mercados emergentes, comparables con Argentina, están comprimiendo sus niveles de riesgo. "Cuando asumió Milei, un emergente típico pagaba 6% promedio por sobre los bonos del Tesoro americano y hoy eso bajó casi a la mitad, al 3,5%", señaló Max. 

"Si el gobierno saca alrededor del 40% en las elecciones parlamentarias a nivel nacional, que es lo que el mercado espera como mínimo, y el riesgo país vuelve a los 550 puntos básicos que registró en enero pasado, Argentina probablemente pueda hacer un ejercicio de salir al mercado a tasas del 9% para patear por lo menos algunos vencimientos hacia adelante", amplió.

Esos escenarios posibles conviven con un presente signado por una súper tasa, lo que refleja tanto los riesgos políticos como las idas y vueltas de la estrategia monetaria del gobierno. "Desde el 10 de julio, la tasa de interés pasó a ser la variable macroeconómica más relevante y ese nivel de las tasas es una forma de expresar incertidumbre", dijo Araujo. "El mundo juega a favor de Argentina; ahora resta saber cómo jugaremos nosotros", concluyó.



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