Si Argentina se termina pareciendo a cualquiera de estos cinco países, está asegurado el boom de la Bolsa local
El Merval cerró 2024 con su mayor retorno desde 2003, a pesar de que la economía local atravesó un contexto recesivo. Este comportamiento resulta atípico: desde 1991 hasta 2023, el índice bursátil y el PBI argentino se han movido en la misma dirección el 80% de las veces. Más aún, no se había registrado un desfasaje entre ambas variables durante dos años consecutivos, salvo en el período 2023-2024.
Según Delphos Investment, si el cambio de régimen económico proyectado en Argentina logra traducirse en un crecimiento sostenido de la actividad, la tendencia alcista del Merval podría mantenerse, aunque sea a un ritmo más moderado.
"La experiencia de otros países muestra que los cambios de régimen económico, acompañados por un crecimiento sólido del PIB, suelen reflejarse también en sus respectivos índices de acciones. Si se diese el contexto, es recomendable posicionarse en compañías cuyos fundamentos estén alineados con el ciclo económico doméstico y puedan beneficiarse de una recuperación del consumo y la inversión", advierte la consultora.
Delphos dice que hay cinco casos exitosos a los cuales la Argentina de Javier Milei puede sumarse si todo sale bien.
Y explica:
- Un ejemplo relevante es Chile. Entre 1985 y 1997, el PIB chileno acumuló un crecimiento del 384% (14% anualizado), acompañado por un aumento del 2.244% en el índice IPSA (30% anualizado). Aquí, el 83% de las veces el IPSA ha logrado un rendimiento promedio positivo. Y la historia se repitió entre 2002 y 2008, cuando la economía creció un 156% (17% anualizado) y la bolsa subió un 245% (23% anualizado), logrando retornos positivos cinco de los seis años.
- Irlanda también vivió un boom económico acompañado por un crecimiento bursátil significativo. Entre 1988 y 2008, el PIB irlandés creció un 629% (10% anualizado), mientras que el índice de acciones aumentó un 683% (11% anualizado). Durante ese período, la bolsa irlandesa mostró retornos positivos en 14 de los 20 años, lo que implica que acompañó el crecimiento económico el 85% de las veces.
- En Australia, entre 1985 y 1997, el PIB se expandió un 141% (7,6% anualizado), mientras que el índice ASA30 subió 399% (14% anualizado). En 10 de los 12 años, el índice de acciones logró rendimientos promedio positivos. Posteriormente, entre 2001 y 2013, tras la crisis asiática, la economía australiana creció un 315% (13% anualizado), mientras que el mercado bursátil acumuló un retorno del 379% (14% anualizado). Durante este período, la bolsa logró rendimientos promedio positivos el 75% de las veces.
- El caso de India también es relevante. Entre 1993 y 2023, el PIB indio creció 1.177% (8,9% anualizado), mientras que el índice NIFTY registró una suba del 1.049% (8,5% anualizado). En 18 de esos 30 años, la bolsa tuvo retornos positivos, y en 20 de ellos el signo del retorno coincidió con el del crecimiento del PIB.
- Por último, el caso de Polonia. Entre 1993 y 2008, el PIB polaco creció 458% (12% anualizado) y su índice bursátil, el WIG, avanzó un 623% (14% anualizado), con retornos positivos el 67% de los años. Más recientemente, entre 2016 y 2023, la economía polaca creció 71% (8% anualizado) mientras que la bolsa subió un 33% (4,1% anualizado), con cuatro de los siete años mostrando retornos positivos.
"En la gran mayoría de los casos, no solo la bolsa se ha desempeñado bien durante los booms económicos, sino que también han logrado rendimientos superiores a los del Russel 2000. Estos ejemplos sugieren que, si la economía argentina logra salir del estancamiento que comenzó a principios de la última década y entra en una fase de crecimiento sostenido, la bolsa podría mantener su senda alcista", afirma Delphos Investment.
En este contexto, la consultora recomienda posicionarse en compañías cuyos fundamentos estén alineados con el ciclo económico doméstico y puedan beneficiarse de una recuperación del consumo y la inversión.
Entre los sectores a considerar destacan las empresas vinculadas al Real Estate, los fabricantes de insumos para la construcción, los oferentes de bienes para el hogar y los proveedores de servicios de consumo, que podrían capitalizar un mayor poder adquisitivo y un repunte en la actividad económica local. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar