No nos atendían el teléfono y ahora nos tocan el timbre
Mientras el mundo financiero continuó con tónica parecida (dólar global muy para arriba y bitcoin marcando un nuevo récord), el mercado argentino empieza a ver de qué modo se van poniendo los patitos en fila: el Indec informó este martes que la inflación de octubre fue la menor en tres años, hubo pax cambiaria, el BCRA sumó más reservas, el precio de las acciones y los bonos locales siguieron trepando y el riesgo país ya está a punto de quebrar el piso de 800 puntos básicos, algo impensado hasta hace muy poco tiempo.
Analistas y operadores locales, que están en permanente contacto con administradores de fondos de inversión mundiales empiezan a ver de qué modo la tómbola se va dando vuelta: "Antes ni siquiera nos atendían el teléfono, les dábamos alergia, y ahora se ponen en contacto para ver si queremos desarrollar a través de ellos la colocación de algún papel privado (una Obligación Negociable) e incluso empiezan a preguntar si es cierto el rumor que da vueltas, con altas chances de que el ministro Luis Caputo lance un canje de deuda voluntario, para rolear la deuda de capital que vence pronto, sin necesidad de tener que colocar un bono nuevo".
Después de que el Ministerio de Economía ratificara que el octubre también hubo superávit fiscal y financiero. Y con el Indec marcando que el IPC de octubre fue del 2,7%, el menor desde noviembre de 2021. Este martes, además, la oposición no logró voltear los DNU de Milei y con eso empezó a aclararse además el último gran velo que impide la arremetida de muchos inversores globales que pueden llegar a pasar de apostadores financieros a colocadores de capital en la economía real, algo que llevaría al país al ingreso del club llamado "Latam". Es decir, abandonar la nebulosa "stand alone" en la que todavía navegamos para empezar a tener números similares a los de los países vecinos de nuestra región, que tienen niveles de riesgo que se mueven entre 85 y 350 puntos básicos.
Por ahora, esto bastó para que a pesar de que terminó la fase uno del blanqueo, los dólares libres siguieran completamente planchados, con la brecha cambiaria en la zona del 10%. Al tiempo que el valor del dólar está subiendo de manera consistente contra todas las monedas, especialmente en América Latina, lo cual lleva a pensar a los opositores que quieren ver todo del lado del vaso vacío a que Argentina puede llegar a quedarse en 2025 sin superávit comercial, la cuenta esencial que le trae al país dólares contantes y sonantes.
Este martes se repitió en el mundo el mismo movimiento que se viene dando desde que Donald Trump destrozó a los demócratas. Volvieron a subir las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,4% anual a 1 año de plazo, 4,3% anual a 5 años, 4,4% anual a 10 años y 4,6% anual a 30 años. Y con eso en el exterior el dólar subió 1,3% en México, 1% contra la libra, 0,6% en Japón, 0,4% contra el euro y en Chile, 0,3% en China y 0,1% en Brasil.
Sin embargo, a pesar de este consistente movimiento, esta vez hubo dos diferencias respecto de lo que ocurrió en las últimas jornadas. También saltó el precio del Bitcoin, hasta un nuevo récord histórico de casi US$ 90.000, pero el resto de las criptomonedas permanecieron quietas. Y esta vez no hubo tanta debilidad en el petróleo, ni en los metales y no tanto en los granos. Y el leve cambio de tendencia obedeció a una posibilidad que por ahora nadie ve, pero que puede llegar a pasar.
Se sabe, Donald Trump asumirá la Presidencia norteamericana recién el 20 de enero, y hasta ahora vive repartiendo amenazas, diciéndole especialmente a China y a México que les subirá de manera muy importante los aranceles, lo cual en los hechos debería sostener la inflación norteamericana, algo que la Fed está tratando de apagar desde hace casi dos años. Pero empiezan a surgir economistas que descartan que el dólar global siga subiendo, incluso lo ven para abajo. Y nada menos que el centro de informes de Citibank sacó un paper para sus clientes afirmando que la Fed bajará su tasa base en diciembre en nada menos que 50 puntos básicos, de 4,75% a 4,25% anual, algo que últimamente había quedado completamente descartado.
Si ese movimiento se llegara a dar, lo esperable sería que los capitales de riesgo que abundan en los mercados financieros grandes salgan a buscar renta en las denominadas plazas emergentes, un club al que Argentina quiere regresar. En este momento, con los precios contado de hoy, la tasa a 10 años del país bajó al 12,5% anual (había estado en el 52% en la administración anterior), por lo que los bonos argentinos empiezan a ponerse en condiciones bastante más cercanas a lo que pagan países como Brasil y México, que tienen total acceso al mercado voluntario internacional de crédito, por lo que pueden rolear sus deudas sin problemas, tal como hacen los países desarrollados.
Con esta nueva realidad, es como si el país hubiera logrado salir de terapia intensiva. Así, con el dólar exportador a $ 1054,49, el BCRA pudo comprar US$ 83 millones en el mercado y al final del día, el BCRA logró sumar US$ 102 millones a las reservas. Y con eso, el dólar blue no cambió y siguió a $1.135, el Senebi subió 9 centavos hasta $1.161,92, el MEP bajó $4,28 hasta $1.126,74 y el contado con liquidación bajó 84 centavos hasta $1.162,08. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue del 10% y la del CCL con el mayorista fue de 16%.
Así, con mucho interés de parte de los inversores, el mercado de títulos públicos argentino tuvo doble volumen y negociado de manera muy diversificada, es decir entre muchos papeles diferentes, muchos de los cuales venían olvidados. Con eso, los bonos subieron 0,7% y el riesgo país bajó 31 unidades, hasta 819 puntos básicos. Por lo que desde los 4.050 puntos de riesgo que hubo con la administración de los Fernández, el riesgo argentino es el menor desde julio de 2019, antes de que Alberto Fernández tuviera la brillante idea de decir "vamos a revisar la deuda", lo que significó ir a otro default y los papeles argentinos se desbarrancaron más del 50% en pocas horas.
Esta clara mejor posición argentina se está dando con el mundo financiero atravesando una sensación de fin de época. Los índices bursátiles de la Bolsa de Nueva York vienen de lograr 51 récords sucesivos este año y crece la sensación de burbuja. Xi Jinping lanza estímulos en China que no alcanzan, y las Bolsas del gigante asiático caen 15% en dos semanas. Baja la confianza del consumidor en Alemania y las Bolsa europeas también estuvieron en rojo. Y la bolsa de Nueva York terminó en descenso el Dow bajó 0,9%, el S&P cedió 0,3% y el Nasdaq achicó 0,1%. Al tiempo quela Bolsa de San Pablo cedió 0,2% y la de México bajó 0,4%.
Pero ese descenso global no está ocurriendo en Argentina. Están entrando en la Bolsa local balances trimestrales (julio-septiembre) que confirman lo dicho por el Presidente Milei, que "la recesión terminó". Por eso, con $75.731 millones operados en acciones y $74.809 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió otro 1,2%. Y mientras Wall Street toca el freno, los ADR argentinos mostraron una suba en bloque del 1% al 4% para Edenor, Central Puerto, Cresud, TGS, Galicia, Pampa E, IRSA y Supervielle; con una sola baja, del 2,8%, para Despegar.
La estimación de Citibank, esperando un fuerte descenso en la tasa de la Fed, obedece a que ve una heterogénea realidad en la economía norteamericana, con algunos sectores empantanados. China no mejora, Europa está apagada. Y las commodities también muestran reacciones diversas. Hubo una suba del 0,4% para el petróleo. Los metales preciosos actuaron mixtos. Los metales básicos siguieron en descenso. En Chicago hubo fuertes bajas, sobre todo para el trigo. En Rosario hubo valores mixtos, con buen día para el trigo y pobre para la soja. Pero lo que sigue dejando a todos con la boca abierta es un nuevo ascenso del 2,7% para el Bitcoin, que ya roza los US$ 90.000, aunque el resto de las criptomonedas dieron un paso atrás, confirmando que no todo lo que reluce es oro. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar