Panorama

De Draghi a Jerry Maguire: inversores piden "show me the money" a Bessent y que ratifique el rescate a Milei

En la City la única pregunta es qué tan dispuesto estará Scott Bessent en liberar dólares contantes y sonantes a la Argentina el 14 de octubre cuando la comitiva argentina vaya a ver a Trump en Washington.
Scott Bessent y Jerry Maguire EE
Leandro Gabin 02-10-2025
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Con la crisis financiera a flor de piel, y el Tesoro ya vendiendo dólares para defender el tipo de cambio oficial (el miércoles utilizó US$ 450 millones para dejarlo en $1.423), en la City la única pregunta es qué tan dispuesto estará Scott Bessent en liberar dólares contantes y sonantes a la Argentina el 14 de octubre cuando la comitiva argentina vaya a ver a Donald Trump en Washington. 

"El lunes pasado, Bessent emuló a Mario Draghi y el mercado, entusiasmado por la contundente señal de apoyo a Milei, respondió con un rally histórico de deuda y equity. Pero ahora los inversores, acaso albergando inquietudes respecto a cuándo y cómo se materializará el apoyo financiero, demandan 'show me the money', como Tom Cruise en Jerry Maguire", dice el último informe de la consultora 1816.

Dicen que hay un par de alternativas que pueden suceder: 

-"Las únicas maneras posibles de que Argentina pueda volver a acceder al mercado parecen ser (i) una elección que cambie drásticamente el sentimiento de los inversores, y/o (ii) que EEUU salga a comprar masivamente bonos en el secundario y/o se comprometa a comprarlos en determinado nivel de tasa. 

-"Si no se dan ninguna de esas dos cosas, las alternativas que quedan para servir la deuda son: (i) que nos preste EEUU de manera directa, o (ii) que el Gobierno empiece a comprar muchos dólares (vencimientos con bonistas, Bopreales, repos, FMI y Club de París suman US$ 33.900 millones hasta el final de Milei). 

La consultora 1816 afirma que sin claridad sobre la predisposición de EE.UU. a desembolsar, el mercado parece estar otra vez haciéndose la idea de que no queda otra que tener un tipo de cambio más alto, el resultante de la necesidad del Gobierno de comprar divisas para pagar la deuda. 

Por otro lado, apunta que de lo liquidado por el agro finalmente el Tesoro compró solo US$ 2.200 millones, pero salvo que dejen flotar antes del "26 O" (algo que no parecen querer hacer, a juzgar por restricciones en ascenso) "entre el fisco y el BCRA serán vendedores netos por montos difíciles de precisar de aquí a la elección". Recuerdan que en la última corrida el BCRA llegó a vender más de US$ 1.000 millones en solo 2 jornadas y ahora faltan 16. 

"El gran inconveniente es que hay brecha (por la restricción cruzada MLC-CCL) y acceso libre para individuos al oficial (una combinación de la cual no hay muchos antecedentes), de modo que los incentivos a demandar spot son inmensos. Eso afecta a la deuda y el Bopreal 1D, que vence con Milei, ya volvió a rendir 15%", sostiene. 

Explican que la liquidación extraordinaria del agro vino aparejada de una similar demanda de cobertura, que el Gobierno buscó abastecer con emisión de US$ linked cortos (US$ 2.980 millones la semana pasada), ventas de Lelink D310 del Central en el secundario (se negociaron más de USD 1.600 millones en 3 ruedas) y futuros. 

"Estimamos que el BCRA tiene un short en futuros que ronda US$ 6.500 millones (post vencimiento de contrato de septiembre de 2025) y que perdió $800 millones en ese mercado", dicen. 

Sobre la política monetaria, 1816 afirma que en los últimos meses ha sido extremadamente cambiante (pasamos de controlar tasa, a controlar agregados, a controlar tasa), opaca (la tasa de política monetaria de facto, que es la de simultáneas de BYMA, ni siquiera es de acceso fácil al público) y sin comunicación (las autoridades explican al electorado vía streaming, pero no hay una comunicación clara al sistema financiero, lo que hace que las decisiones pasen a tener horizonte de 1 rueda; en parte por eso las tasas largas ya no reaccionan a los movimientos de la tasa overnight). 

¿Por qué se conduce de esa manera si hay tanto costo? "Parece claro: el equipo económico se siente cómodo con la discrecionalidad total en esta etapa y publicar comunicados con decisiones que duren literalmente 1 día podría ser incluso más costoso para la credibilidad", repite 1816. 

"Imaginamos que, pasada la elección, iremos a algo más convencional: un BCRA que maneja la tasa, que informa los movimientos y que los explica", chicanea la consultora de dos ex Banco Mariva. 

Y acotan que una eventual dolarización, algo que empezaron a pedir los más fervientes dolarizadores como Jorge Ávila y otros (teniendo el hipotético apoyo de EE.UU.), no parece el escenario más probable. "Pero es difícil descartarlo por completo", dicen.

Para poder hacerlo con riesgos controlados, apunta 1816, se requiere dos cosas:

  • Que EE.UU. preste neto un monto del orden de los US$ 40.000-50.000 millones (porque si bien con solo US$ 16.000 millones se compra el circulante, en ese caso no habria un solo dólar de respaldo para los depósitos en pesos, ahora dolarizados).
  • Una consulta popular no vinculante favorable a la idea (las vinculantes solo pueden ser solicitadas por el Poder Legislativo), "porque asumimos que el Congreso no aportará sus votos (incluso podría voltear un DNU)". "Un problema de la consulta popular es que debe ser convocada con al menos 60 días de anticipación y estar 2 meses discutiendo sobre dolarización (que implicaría, entre muchas cosas, convertir los bonos en pesos en bonos en dólares) puede generar demasiada incertidumbre en esa etapa", acotan. 

Y, 1816 concluye: "Parece más probable para el post 26 O un escenario de flotación menos administrada que la actual". Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar