En un paso clave hacia un modelo de minería con mayor inclusión y arraigo territorial, la Cámara de Proveedores de Empresas Mineras de Salta (CAPEMISA), el Gobierno de Salta y la compañía Rio Tinto firmaron un acuerdo que marca un antes y un después para la actividad minera en la provincia.
El convenio, centrado en la priorización de proveedores locales, busca garantizar la licencia social para operar y fomentar el desarrollo económico regional a través de una participación efectiva de las pymes salteñas en los grandes proyectos.
"Este convenio es un verdadero hito. No se trata solo de abrir puertas, sino de establecer reglas claras para que las empresas salteñas compitan en igualdad de condiciones", aseguró Fernando Russo, presidente de CAPEMISA.
El acuerdo con Rio Tinto, titular del proyecto Rincón Mining, que ingresó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), establece compromisos concretos: compartir planes de contratación, brindar información anticipada sobre licitaciones y ofrecer devoluciones a los proveedores locales.
La firma de este convenio es especialmente significativa en un contexto nacional donde otras provincias, como San Juan, enfrentan tensiones por la participación de empresas extranjeras en proyectos sin respetar criterios de equidad territorial.
"Si no se respeta la participación local, corremos el riesgo de retroceder. La licencia social se construye cuando la sociedad ve que la minería genera empleo y oportunidades reales", advirtió Russo.
Salta se consolida como una de las provincias mineras con mejor institucionalización del "compre local", gracias a una legislación que prioriza la contratación de bienes, servicios y mano de obra salteña. Este nuevo acuerdo con Río Tinto refuerza ese camino y se suma a otras medidas impulsadas por la Secretaría de Minería y Energía provincial como el fortalecimiento del Registro Provincial de Proveedores Locales, con criterios más estrictos para evitar inscripciones de empresas sin radicación real en la provincia.
El litio, recurso estratégico y debate nacional
El proyecto Rincón avanza con fuerza: ya obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental y se prevé que entre en producción en 2026, con una capacidad de 50.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería. Este tipo de desarrollos son vitales para el posicionamiento de Argentina como proveedor global de minerales críticos para la transición energética.
Sin embargo, persiste una deuda pendiente: la eliminación de retenciones al litio. Mientras el cobre fue recientemente eximido por el Gobierno Nacional, el litio aún no recibe el mismo tratamiento fiscal. CAPEMISA alzó la voz en este sentido.
"Apoyamos toda medida que dé competitividad a la industria. Si los proyectos crecen, también crece la cadena de proveedores. El litio debe ser reconocido como recurso estratégico y tratado como tal en materia impositiva", sostuvo Russo.