La Legislatura de Neuquén aprobó este miércoles el acuerdo entre la provincia e YPF para impulsar el desarrollo del Gas Natural Licuado (GNL), un proyecto estratégico que contempla inversiones estimadas en US$ 25.000 millones y que marca un nuevo capítulo para el crecimiento de Vaca Muerta. La iniciativa fue sancionada por 27 votos a favor y apenas 8 en contra.
La amplia mayoría obtenida reflejó el respaldo político, empresarial e institucional que reúne el proyecto, considerado clave para convertir a Neuquén en uno de los principales polos exportadores de energía del mundo.
En contraste, los legisladores que rechazaron la propuesta quedaron aislados frente a una iniciativa que cuenta con apoyo de intendentes, cámaras empresarias, sindicatos y gran parte de la dirigencia provincial.
El acuerdo ratificado por la Legislatura permitirá desarrollar cinco áreas no convencionales ubicadas en Cutral Co y Plaza Huincul, desde donde se extraerá el gas destinado a los futuros complejos de licuefacción para exportación. El objetivo es aprovechar la creciente demanda internacional de energía y posicionar al gas neuquino en mercados de Europa y Asia.
Además de la magnitud de las inversiones previstas, el proyecto contempla la construcción de infraestructura específica, la generación de miles de puestos de trabajo y un incremento sustancial de las exportaciones energéticas.
Según estimaciones presentadas durante el debate legislativo, el volumen de divisas que podría generar el GNL se acercaría en el futuro al aporte que actualmente realiza el complejo agroexportador argentino.
Durante la sesión, el diputado Damián Canuto destacó que Neuquén tiene la responsabilidad de convertirse en un motor de generación de divisas para el país y sostuvo que el acuerdo busca "no desperdiciar una sola molécula de gas". También anticipó que el primer barco con GNL podría comenzar a operar el próximo año.
Uno de los aspectos centrales de la ley es la implementación de un esquema especial de regalías vinculado al precio internacional del GNL. El sistema establece alícuotas móviles que oscilan entre el 7,5% y el 12%, dependiendo de la cotización internacional del combustible.

Desde el oficialismo sostienen que este mecanismo es indispensable para garantizar la competitividad del proyecto frente a otros productores globales y atraer las inversiones necesarias.
Los votos afirmativos provinieron de los bloques Comunidad, MPN, PRO-NCN, Fuerza Libertaria, Arriba Neuquén, Avanzar, Neuquén Federal, Juntos y Cumplir, además de sectores independientes. En contra se pronunciaron legisladores de Unión por la Patria, la izquierda, parte de Democracia Neuquén y el radical César Gass.
Desde la oposición cuestionaron principalmente el esquema de regalías y la velocidad con la que se trató la iniciativa. Sin embargo, sus objeciones no lograron alterar una votación que terminó consolidando un amplio consenso político alrededor de uno de los proyectos energéticos más ambiciosos de las últimas décadas.
Con la sanción de la ley, Neuquén apuesta a transformar el potencial gasífero de Vaca Muerta en exportaciones a gran escala, una estrategia que el gobierno provincial considera decisiva para acelerar el desarrollo económico, generar empleo y fortalecer los ingresos futuros de la provincia.