El Gobierno de Río Negro resolvió declarar la caducidad de las concesiones hidrocarburíferas adjudicadas a la empresa President Petroleum S.A., debido a su situación legal de quiebra. La medida afecta a las áreas de explotación Puesto Flores - Estancia Vieja, Puesto Prado y Las Bases, así como a la concesión de transporte del gasoducto Las Bases.
La decisión fue oficializada a través del Decreto 839/25, publicado en el Boletín Oficial, y se enmarca en las normativas vigentes que regulan la actividad energética en la provincia.
Ante la relevancia operativa del área Puesto Flores - Estancia Vieja —que en condiciones normales produce 132 m³/día de petróleo y 5.560 m³/día de gas— la Provincia instruyó a la empresa estatal EDHIPSA a asumir de manera transitoria la operación.
El objetivo es evitar la paralización de actividades, preservar el empleo, mantener la producción y evitar posibles riesgos ambientales o técnicos derivados de una salida abrupta del concesionario privado.
La operación de EDHIPSA tendrá una duración inicial de 180 días, plazo durante el cual se avanzará en el nuevo llamado a licitación pública, conforme a la Ley Nacional 17.319 y la legislación provincial.

Reversión al Estado y acciones legales
Con la caducidad, los pozos activos, instalaciones y bienes afectados a las concesiones pasan al dominio del Estado provincial. La medida incluye también el gasoducto "Las Bases", que se encuentra inactivo desde 2023.
Paralelamente, la Secretaría de Energía y Ambiente junto a la Fiscalía de Estado iniciarán acciones para recuperar las deudas por regalías, cánones, multas e inversiones comprometidas por President Petroleum, en defensa de los intereses económicos y patrimoniales de Río Negro.
President Petroleum S.A. es una filial de la británica President Energy PLC, con operaciones en Argentina desde mediados de la década de 2010. La compañía había adquirido áreas en Río Negro con el objetivo de fortalecer su presencia en la Cuenca Neuquina y ampliar su portafolio en el sector energético regional.
Durante los primeros años, la firma mostró cierta actividad operativa, pero en los últimos tiempos comenzó a evidenciar problemas financieros y operativos, incluyendo el incumplimiento de compromisos de inversión y acumulación de deudas por regalías. En 2023, ya se reportaban dificultades en sus operaciones, que culminaron este año con la declaración de quiebra.
La situación fue monitoreada por las autoridades provinciales, que, ante la falta de respuesta por parte de la compañía, decidieron avanzar en la reversión de las áreas y la recuperación de los activos.