El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) sumó un nuevo proyecto estratégico con la aprobación del emprendimiento minero Gualcamayo, ubicado en la provincia de San Juan.
El Comité Evaluador dio luz verde a una inversión estimada en U$S 665 millones, destinada a reactivar y prolongar la vida útil de una de las minas de oro más importantes del país, operada por Minas Argentinas S.A., perteneciente a AISA Group.
La aprobación marca un hito para la minería argentina, al tratarse de uno de los primeros proyectos auríferos en ingresar formalmente al RIGI, el esquema diseñado para atraer capitales de gran escala mediante beneficios fiscales, estabilidad normativa y previsibilidad a largo plazo.
En este caso, el régimen fue determinante para viabilizar una inversión intensiva en capital y tecnología, en una operación que se encontraba en etapa de agotamiento.
El proyecto Gualcamayo permitirá explotar un nuevo tipo de mineralización —oro refractario contenido en sulfuros— mediante la construcción de una planta de oxidación a presión (POX), una tecnología de última generación que solo existe en seis yacimientos en todo el mundo.
- La instalación que se levantará en San Juan será la séptima a nivel global y la tercera en América, posicionando a la provincia en el mapa internacional del procesamiento aurífero avanzado.
Desde el punto de vista productivo y laboral, el impacto será significativo. Durante la etapa de construcción, prevista para iniciar hacia fines de 2027, se estima la creación de entre 1.000 y 1.500 puestos de trabajo.
Una vez en operación, a partir de 2029, el proyecto consolidará alrededor de 600 empleos directos permanentes, además de un efecto multiplicador sobre proveedores y servicios locales.
El plan aprobado contempla más de U$S 50 millones en exploración geológica, en un distrito donde solo el 4% de la superficie ha sido explorada en profundidad.
- Según el último informe certificado bajo estándares internacionales, Gualcamayo cuenta con más de 5 millones de onzas de oro en recursos, de las cuales 3,2 millones corresponden a reservas probadas y probables, con expectativas de incremento del 20% en la próxima actualización.
En línea con los compromisos ambientales, la iniciativa incluye la construcción de un parque fotovoltaico de 50 MW, que abastecerá parte de la demanda energética de la operación y permitirá reducir de forma sustancial la huella de carbono. Además, la reconversión de la mina hacia un esquema subterráneo implica menores impactos superficiales y mayor eficiencia operativa.
Desde la empresa destacaron que la aprobación del RIGI otorga el marco necesario para avanzar con un proyecto de largo plazo. "La previsibilidad normativa y la seguridad jurídica que ofrece el régimen son claves para inversiones de esta magnitud.
Gualcamayo es una apuesta por una minería moderna, responsable y alineada con estándares internacionales", señalaron en un comunicado.
Con una producción estimada de 120.000 onzas de oro anuales durante al menos 20 años, el proyecto podría generar exportaciones del orden de U$S 540 millones por año, consolidando a San Juan como uno de los polos mineros más relevantes del país y confirmando al RIGI como una herramienta central para destrabar inversiones estratégicas en sectores intensivos en capital.