¿Recuperación o declive? Pymes energéticas en la cuerda floja
El último informe sectorial elaborado por la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL) para el segundo trimestre de 2025 expone sin maquillaje la verdadera crisis que atraviesan las pymes energéticas.
Lejos de consolidar una recuperación, el sector exhibe signos claros de estancamiento, con cifras que contradicen las optimistas declaraciones oficiales y ponen en evidencia la falta de políticas efectivas para reactivar la industria.
El sector de Iluminación, uno de los más relevantes, fue el más golpeado, registrando una baja promedio del 32%. Apenas 21% de las firmas logró aumentar su actividad, concentrándose principalmente en el sector electrónico, que parece ser una isla en un mar de dificultades.
- En materia laboral, la realidad tampoco invita al optimismo. Si bien 63% de las empresas logró mantener su plantilla, 33% debió recortar personal, con una reducción promedio del 22% de sus empleados.
Más que un dato aislado, esto revela una tendencia que, aunque con una leve desaceleración respecto al trimestre anterior, mantiene en vilo a miles de trabajadores. La "estabilidad" en el empleo puede estar más cerca de la resignación ante la falta de oportunidades y la fragilidad del mercado.
El estancamiento también se observa en las exportaciones, donde solo un 37% de las pymes logra colocar productos en el exterior, y de ese grupo, el 67% declara que las ventas internacionales representan entre el 1% y el 10% de su facturación total.
La gran mayoría que no exporta (63%) denuncia que los altos costos, financieros, impositivos y laborales, son barreras prácticamente infranqueables, un claro llamado de atención sobre la necesidad urgente de reformas profundas.
Respecto a la capacidad instalada, aunque se reporta una ligera mejora con más empresas operando entre el 41% y el 60% de su potencial, la persistencia de un 20% que trabaja por debajo del 40% revela la heterogeneidad del sector y la falta de una recuperación homogénea. Este fenómeno refleja la incertidumbre económica generalizada y la caída sostenida en la demanda interna, factores que continúan golpeando a las pymes con fuerza.
Las perspectivas para el tercer trimestre tampoco invitan al optimismo: solo un 33% de las empresas espera un aumento en la producción, mientras que 29% anticipa nuevas caídas.
El mercado se mantiene mayormente estable para 63%, pero un preocupante 25% pronostica un empeoramiento.
En cuanto a la demanda interna, apenas 12% de los encuestados prevé una mejora, mientras que un cuarto espera una reducción. En materia laboral, el panorama se mantiene tenso, con 25% anticipando despidos y solo 12% confiando en nuevas contrataciones.
Mientras el discurso oficial insiste en un repunte, las pymes energéticas enfrentan un presente de incertidumbre, bajos niveles de producción, exportaciones limitadas y empleo en retroceso. La pregunta que queda flotando es si las políticas públicas están a la altura del desafío o si simplemente se está permitiendo que un sector clave se siga deteriorando en silencio. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar