Petróleo, geopolítica e inflación: efectos cruzados para Argentina
En los últimos días, el conflicto en Medio Oriente ha generado un fuerte impacto en los mercados internacionales, particularmente en el precio del petróleo. En apenas una semana, el precio del crudo Brent subió cerca de un 30%, y acumula un incremento superior al 50% en lo que va del año.
Esta escalada refleja las crecientes expectativas del mercado respecto al impacto de la crisis geopolítica en la oferta global de energía. Este escenario genera efectos cruzados para Argentina, cuyo impacto sobre la economía local tiene aristas tanto positivas como negativas.
Impactos Positivos
Según la consultora Criteria, por un lado, el aumento del precio del petróleo tiene un efecto positivo en los términos de intercambio de Argentina, ya que el país se beneficia de un incremento en los precios internacionales de la energía.
"Esta mejora en los términos de intercambio se ve amplificada por el crecimiento sostenido de la producción no convencional en Vaca Muerta, lo que, además de mejorar los precios relativos de la energía, abre nuevas oportunidades para el incremento de las exportaciones de crudo y gas", aseguran.
Y agregan que "en este contexto, Argentina se encuentra en una posición relativamente favorable para captar mayores ingresos derivados de la venta de energía, lo cual resulta crucial para fortalecer sus reservas internacionales y equilibrar su balanza comercial. Sin embargo, este efecto positivo no es exclusivo, ya que los desafíos internos asociados con la inflación comienzan a sentirse con mayor intensidad".
Impactos Negativos
La contracara de este fenómeno se observa en el ámbito local. Si bien los términos de intercambio mejoran, el aumento en los precios internacionales de los combustibles también ha comenzado a trasladarse a los precios internos.
En la actualidad, los combustibles en los surtidores del AMBA ya han experimentado subas cercanas al 7%, lo que genera un impacto inmediato sobre los costos de transporte y de producción en diversos sectores. Este ajuste en los precios de los combustibles podría tener un efecto dominó sobre la economía, particularmente en aquellos sectores más expuestos al precio del crudo, como el transporte y la producción de bienes de consumo.
En paralelo, para Criteria las expectativas inflacionarias también muestran señales de aceleración. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, la expectativa promedio de inflación para febrero se revisó al alza, ubicándose en un 2,6% mensual. Además, la inflación núcleo, que excluye elementos estacionales, también experimentó un ajuste al alza, lo que refleja una persistencia en la dinámica inflacionaria subyacente.
Este panorama de precios crecientes y expectativas de inflación más altas genera un desafío adicional para la política económica del gobierno, cuyo principal objetivo sigue siendo la desinflación. A pesar de los esfuerzos por controlar la inflación, los efectos del aumento en los combustibles y las presiones externas complican este proceso.
Frente a este complejo escenario, el Comité de Inversiones de Criteria mantiene una visión constructiva sobre la deuda soberana en dólares. Esta perspectiva está respaldada por la continuidad del proceso de acumulación de reservas por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA), lo que fortalece la estabilidad de la moneda local frente a los vaivenes del mercado internacional.
En resumen, el conflicto en Medio Oriente y la subsecuente alza en los precios del petróleo han puesto a Argentina frente a un escenario económico complejo, con efectos cruzados sobre su economía.
Mientras que la mejora en los términos de intercambio y el aumento en las exportaciones energéticas ofrecen una oportunidad para el país, el impacto sobre la inflación interna presenta un desafío significativo para el gobierno y su estrategia de desinflación.
"En este contexto, es fundamental que los inversores mantengan una postura flexible, adaptándose a las condiciones cambiantes del mercado y considerando los efectos de los shocks externos en la economía local. La clave será equilibrar las oportunidades que ofrece el aumento de las exportaciones con los riesgos derivados de la presión inflacionaria interna", concluye el trabajo de Criteria. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar