Preocupación

“Espejismo de crecimiento: las Pymes cierran mientras el Gobierno festeja la macro”

Industriales advierten que la estabilidad financiera convive con una fuerte destrucción del aparato productivo. Alertan por la caída del empleo, el cierre de empresas y una pérdida creciente de competitividad.
El sector reclama la sanción de una Ley mini RIGI para Pymes orientada a impulsar la competitividad (Archivo)
Daniel Barneda 02-06-2026
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Mientras el Gobierno celebra la desaceleración de la inflación, la baja del riesgo país y algunos indicadores de recuperación económica, las pequeñas y medianas empresas aseguran que la realidad productiva muestra una cara muy distinta. 

Desde Industriales Pymes Argentinos (IPA) advirtieron que la actividad sigue deteriorándose, con cierre de empresas, destrucción de empleo y un mercado interno que no logra recuperarse.

"El rebote de la actividad que festeja el Gobierno es un espejismo para la economía real, porque el crecimiento no derrama y está atado exclusivamente a sectores extractivos que no generan empleo masivo. Mientras tanto, las fábricas y los comercios siguen bajando las persianas todos los días", afirmó el presidente de IPA, Daniel Rosato.

La entidad sostiene que la economía atraviesa una profunda dualidad: por un lado, indicadores financieros que muestran cierta estabilidad; por otro, un entramado productivo cada vez más debilitado. 

Según el último informe del Observatorio IPA, el crecimiento se concentra principalmente en actividades primarias, extractivas y financieras, mientras que la industria manufacturera continúa perdiendo terreno.

Rosato cuestionó que la estabilidad macroeconómica se haya convertido en un objetivo aislado del desarrollo productivo. "De nada sirve tener estabilidad financiera si las Pymes quiebran. Lo único que estamos planificando son despidos o cierres de fábricas", sostuvo.

Los datos relevados por la entidad reflejan la magnitud de la preocupación. El mercado laboral acumula 26 meses consecutivos de deterioro y registra la pérdida de 364.554 empleos asalariados desde diciembre de 2023. En paralelo, desaparecieron cerca de 25.000 empresas aportantes al sistema, con la industria manufacturera entre los sectores más afectados.

Uno de los principales cuestionamientos apunta al llamado "efecto pinza" que describen los industriales. Según el informe, los costos de producción continúan aumentando impulsados por tarifas, servicios regulados y otros componentes de la estructura empresarial, mientras el tipo de cambio permanece prácticamente inmóvil.

"La economía se encarece en dólares todos los meses y eso destruye competitividad", advierten desde IPA. El economista Federico Vaccarezza, director del Observatorio, explicó que los costos en pesos crecen a un ritmo superior al ajuste cambiario, lo que complica tanto las exportaciones como la competencia frente a productos importados.

A esta situación se suma la debilidad del consumo. Las ventas en supermercados registraron una caída acumulada durante el primer trimestre del año y el endeudamiento de las familias continúa creciendo. Según el informe, cerca de seis de cada diez compras se realizan mediante tarjetas de crédito o mecanismos de financiamiento, reflejando la pérdida de poder adquisitivo de los hogares.

La entidad también cuestionó la calidad del superávit comercial que exhibe el Gobierno. Aunque el saldo externo sigue siendo positivo, IPA sostiene que se trata de un "superávit por compresión", producto de la caída de las importaciones asociadas a la inversión productiva. Las compras de bienes de capital y piezas para la producción registran fuertes retrocesos, una señal que, según la entidad, anticipa menor actividad futura.

En este escenario, los industriales advierten que el crecimiento impulsado por sectores como la minería, el petróleo y el agro no alcanza para compensar el deterioro del tejido productivo que genera empleo en todo el país

Si bien reconocen la importancia estratégica de actividades como Vaca Muerta y los proyectos mineros, consideran que la recuperación económica difícilmente sea sostenible si continúa profundizándose la crisis de las pequeñas y medianas empresas.

"La estabilidad es necesaria, pero no alcanza. Sin producción, sin inversión industrial y sin consumo, no hay desarrollo posible", concluyó Rosato.

Desde IPA alertan que la continuidad del actual esquema económico podría profundizar la concentración del crecimiento en pocos sectores, mientras miles de empresas enfrentan dificultades crecientes para sostener su actividad. 

Para la entidad, el principal desafío ya no pasa por estabilizar variables financieras, sino por evitar que la recuperación quede limitada a una porción reducida de la economía mientras el resto del aparato productivo sigue perdiendo capacidad, empleo y competitividad. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar