La llegada de Trump pone en alerta los planes en Vaca Muerta y del LNG
El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos podría marcar una nueva etapa en los mercados energéticos globales. El retorno del empresario republicano al poder tendría implicancias directas para el sector petrolero local, en especial en Vaca Muerta y el desarrollo del LNG.
Su enfoque priorizaría el dominio energético de Estados Unidos mediante la desregulación, el impulso a la producción de petróleo y gas, y la utilización de estos recursos como herramientas geopolíticas.
En el ámbito local, la estrategia de Trump incluiría la reversión de políticas climáticas, la continuidad de plantas basadas en combustibles fósiles y la expansión de las exportaciones de gas natural licuado (GNL).
Según Matías Cattaruzzi, analista senior de Adcap, "esto podría ejercer una presión bajista sobre los precios debido al crecimiento de la oferta en el mercado".
Sin embargo, el experto considera que el panorama geopolítico agregaría complejidad. "Las sanciones energéticas a países como Rusia e Irán podrían generar picos de precios, mientras que la competencia con el gas ruso en Europa tensaría aún más las relaciones internacionales", dijo.
Para Argentina, y en particular para Vaca Muerta, el impacto a corto plazo sería limitado, ya que aumentar significativamente la producción de energía en Estados Unidos es un proceso que requiere tiempo.
- Sin embargo, en el largo plazo, opina Cattaruzzi, "las políticas de Trump podrían generar presiones a la baja en los precios del petróleo y el gas, lo que aumentaría la volatilidad para las empresas exportadoras argentinas".
Frente a este contexto, el especialista de Adcap destaca la importancia de diversificar riesgos. "Empresas como Pampa Energía o YPF, que combinan producción regulada de gas con operaciones integradas, están mejor posicionadas para amortiguar la volatilidad internacional", asegura.
Además, proyectos clave como Vaca Muerta Sur y la expansión de Oldelval prometen mejorar la capacidad de evacuación de la cuenca neuquina para 2028, fortaleciendo las perspectivas del sector.
Aunque los desafíos son evidentes, el crecimiento de la demanda de GNL en Europa y Asia podría equilibrar el mercado energético internacional. Según Cattaruzzi, "incluso con precios más bajos, compañías como YPF y Vista tienen potencial de crecimiento, respaldado por un aumento significativo en la producción de crudo shale y un contexto de riesgo país en descenso".
En resumen, las políticas energéticas de Trump representan un panorama dual para Argentina: mayor volatilidad a corto plazo, pero también oportunidades estratégicas para empresas con visión a largo plazo. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar