Con un clima de optimismo prudente, el Instituto Argentino de la Energía "General Mosconi" realizó su Seminario Anual 2025, un encuentro que reunió a referentes empresariales, técnicos y funcionarios de alto nivel en el Consejo Profesional de Ingeniería Mecánica y Electricista (COPIME).
El eje común fue la transición energética y regulatoria que vive el país: la normalización del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), el futuro de la regulación y la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento del petróleo, el gas y la electricidad en una economía en reconfiguración.
"Hay optimismo con las resoluciones de normalización del MEM, pero el proceso requiere nuevas reglas y mucha prudencia. La clave es no repetir los errores de los '90", coincidieron varios de los expositores al abrir el debate.
Y agregan que en el corto plazo no hay posibilidades de revertir pronósticos poco optimistas de abastecimiento eléctrico. Las expectativas se enfocan a ir resolviendo los problemas en un periodo de transición que va de dos a cinco años, con un periodo de transición en el que el mercado se va a ir abriendo lentamente .
El seminario del Mosconi dejó en claro que el sector va hacia una transición de dos a cinco años con un modelo más competitivo y sostenible.
Regulación y competencia: hacia un nuevo esquema
El primer panel abordó el futuro del marco regulatorio, con un intenso intercambio sobre la creación de un ente regulador único y el grado de competencia que debería promoverse en los mercados energéticos.
Fernando Navajas (FIEL) advirtió sobre los desafíos de diseñar un marco de competencia "sin perder gobernanza ni señales de precios claras", mientras que Verónica Gesse, secretaria de Energía de Santa Fe, reclamó reglas federales que contemplen la diversidad de realidades provinciales.
Desde la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, Eduardo Montamat enfatizó que "una regulación eficiente es la que garantiza previsibilidad para invertir, pero también transparencia para los usuarios".

Electricidad: transición con cuellos de botella
El segundo panel se concentró en los desafíos de la transición eléctrica, donde se coincidió en que los próximos dos a cinco años serán un período de apertura gradual y ajustes de corto plazo.
Jorge Lemos de Edesur destacó la necesidad de reforzar la red de distribución y modernizar los sistemas de medición, mientras que Martín Mandarano de YPF Luz remarcó que "sin planificación y señales de largo plazo, no habrá generación eficiente ni expansión renovable sostenible".
Por su parte, Pablo Tarca ejecutivo de Transener subrayó la urgencia de inversiones en transporte eléctrico y una coordinación integral entre Nación, provincias y empresas privadas.
El último panel, dedicado al sector de petróleo y gas, giró en torno al papel de Vaca Muerta como motor del desarrollo energético nacional.
Por su parte, los consultores Mauricio Roitmany Daniel Dreizzen coincidieron en que la prioridad es consolidar la infraestructura de evacuación y exportación, y avanzar hacia un esquema de precios "previsible y competitivo".
En tanto, Pablo Magistocchi de Impsa agregó que "la expansión de la oferta debe ir acompañada de innovación tecnológica y acuerdos de largo plazo que den seguridad a las inversiones".
Un consenso: transición, inversión y estabilidad
Los distintos expositores coincidieron en que la etapa actual del sector energético combina normalización y transición. Aunque en el corto plazo no se espera un cambio drástico en la oferta eléctrica, las expectativas se enfocan en ir resolviendo gradualmente los desequilibrios hacia 2027-2030.
En el cierre, los organizadores del Instituto Mosconi destacaron que el "futuro energético argentino dependerá de lograr consensos estables, reglas claras y un horizonte de inversiones que combine seguridad, competencia y desarrollo federal."
En definitiva, el Seminario Anual del Mosconi 2025 mostró un sector que empieza a mirar más allá de la coyuntura, consciente de que el crecimiento energético exige equilibrio entre inversión privada, planificación pública y reglas sostenibles.
La transición ya empezó, y el desafío será sostenerla sin volver a los extremos del pasado.