Fragilidad estructural

El sector pyme enfrenta un dilema crítico: producir con menor rentabilidad, ajustar estructuras o salir del mercado

El cierre de fábricas y la caída de la actividad profundizan la crisis del empleo en las pymes industriales, según el último informe del Observatorio del IPA.

Las medidas más importantes que esperan las industrias pymes es la reducción de impuestos.
Las medidas más importantes que esperan las industrias pymes es la reducción de impuestos. (Archivo)

El proceso de primarización de la economía argentina se profundiza en 2026 y golpea con mayor intensidad a las pymes industriales, que hoy concentran la mayor parte de la destrucción de empleo registrado. 

Según el último informe del Observatorio del IPA, la industria manufacturera explicó casi la totalidad de los puestos de trabajo perdidos en el sistema formal durante el último período relevado, en un contexto de recesión, caída de la actividad y cierre de empresas.

El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, advirtió que el país atraviesa un cambio estructural que está reconfigurando su matriz productiva. "La Argentina reconvirtió el modelo de país de empleo y desarrollo en uno extractivista y primario", señaló, al tiempo que alertó que el ajuste impacta directamente sobre miles de pymes que dejan de producir o directamente cierran sus puertas.



En ese marco, Rosato remarcó que la industria se convirtió en el principal expulsor de empleo del sistema económico. De acuerdo con los datos del informe, de las últimas 11.000 empresas que cerraron en el último año, casi 2.000 correspondieron a fábricas, lo que refleja la magnitud del deterioro en el entramado productivo.

Caída del empleo y cierre de empresas

El relevamiento detalla que el sistema de empleo registrado perdió 7.593 puestos en el último mes analizado, de los cuales 7.336 corresponden exclusivamente al sector manufacturero. Es decir, la industria explicó prácticamente la totalidad de la destrucción de empleo formal.

La tendencia no es aislada: en términos interanuales, el sector acumula una caída de 47.785 empleos registrados, lo que representa una contracción del 4%. Desde diciembre de 2023, la pérdida total asciende a casi 80.000 puestos de trabajo en la industria.



En paralelo, también se profundiza la destrucción del tejido empresarial. El número de empleadores aportantes cayó a 488.177, con una baja de 11.194 unidades en un año. Dentro del segmento industrial, el informe registra 46.728 empresas activas, frente a 48.540 del año anterior, lo que implica el cierre de más de 1.800 fábricas en apenas doce meses.

Daniel Rosato alertó por el cierre de 25.000 Pymes y la pérdida de 300.000 empleos registrados durante el 2025
Daniel Rosato, advirtió que el país atraviesa un cambio estructural que está reconfigurando su matriz productiva.

Actividad en baja y consumo debilitado

El deterioro del empleo se explica por un contexto de fuerte contracción de la actividad. La industria manufacturera registró una caída interanual del 8,7% y una baja mensual del 4%, acumulando ocho meses consecutivos de retroceso, según el informe del Observatorio IPA.



A nivel general, la economía también muestra señales de debilitamiento, con una caída del 2,1% interanual y del 2,6% mensual desestacionalizada. Sin embargo, el impacto más severo se concentra en el entramado industrial pyme, que opera con márgenes cada vez más ajustados.

El consumo interno, uno de los principales motores de la producción, también continúa en retroceso. En febrero cayó 3,1% interanual, profundizando la dinámica contractiva. El informe advierte además que cerca del 60% de las compras en supermercados se realizan con financiamiento o endeudamiento, reflejando el deterioro del poder adquisitivo.

El avance del modelo primarizado también redefine la estructura del empleo. Rosato alertó que el proceso está dejando sin alternativas a amplios sectores productivos: "No hay otro sector que reemplace esa demanda de empleo industrial", sostuvo.



En ese sentido, el dirigente advirtió que la combinación entre caída de la actividad, cierre de empresas y presión de costos está acelerando la salida de pymes del sistema formal. Muchas empresas, explicó, intentan reconvertirse hacia actividades comerciales o importadoras, mientras otras directamente dejan de operar.

El informe también señala que la economía avanza hacia un esquema de "superávit por compresión", donde mejora el frente externo pero a costa de una fuerte caída de la actividad interna y la inversión productiva. Las importaciones, en ese contexto, cayeron 7,3% por la menor demanda de insumos.

Más allá de los indicadores coyunturales, el diagnóstico del IPA advierte sobre un problema estructural: la pérdida de tejido productivo y de empleo industrial como eje del desarrollo económico.



El sector pyme aparece como el más expuesto en este escenario, con dificultades crecientes para sostener la producción, financiarse y competir en un contexto de costos elevados y demanda deprimida. La combinación de estos factores configura una recuperación aún débil, donde la actividad muestra señales de estabilización parcial, pero sin impacto positivo en el empleo.

En ese marco, la industria pyme enfrenta un dilema crítico: producir con menor rentabilidad, ajustar estructuras o salir del mercado. El resultado, por ahora, es claro: menos fábricas, menos empleo y un sistema productivo cada vez más concentrado en sectores primarios.

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