En un movimiento que busca reforzar su operación en uno de los polos industriales más importantes del país, Dow nombró a Luciano Oostdijk como nuevo director de operaciones de su complejo en Bahía Blanca, el mayor activo petroquímico de la compañía en América Latina.
El ejecutivo tendrá como principal desafío sostener estándares de seguridad, confiabilidad y eficiencia en un contexto atravesado por tensiones en costos energéticos, competitividad industrial y abastecimiento. La planta es considerada estratégica no solo para la empresa sino también para la cadena productiva local.
Oostdijk cuenta con más de 20 años de trayectoria en la compañía, donde ingresó en 2005 y ocupó posiciones de liderazgo en Argentina y Brasil. Ingeniero egresado de la Universidad Nacional del Sur, también mantiene vínculos con la comunidad de Ingeniero White, donde el complejo tiene un fuerte impacto económico y social.
El nuevo director reemplaza a Paula Woolbert, quien asumirá funciones en el complejo de Seadrift, en Estados Unidos, como parte de una estrategia global de rotación y fortalecimiento de talento dentro de la compañía.
El complejo de Dow en Bahía Blanca concentra plantas de etileno y polietileno, con una red de proveedores mayoritariamente locales y más de 1.200 empleos directos e indirectos. Su funcionamiento impacta de manera directa en la actividad industrial, logística y exportadora de la región.
El rol del downstream
El nombramiento se produce en un momento clave para el segmento downstream en Argentina, donde la petroquímica enfrenta desafíos vinculados a la volatilidad de precios, la disponibilidad de insumos y la necesidad de ganar competitividad frente a mercados internacionales. En este contexto, complejos como el de Bahía Blanca resultan centrales para transformar el gas y los líquidos en productos de mayor valor agregado.
La articulación entre el upstream y el downstream se vuelve cada vez más relevante, especialmente con el desarrollo de Vaca Muerta. El crecimiento de la producción de gas no convencional abre oportunidades para expandir la petroquímica local, mejorar costos y fortalecer cadenas industriales, aunque también exige inversiones en infraestructura y coordinación entre sectores.
En ese escenario, el liderazgo operativo cobra un rol determinante. La apuesta de Dow apunta a consolidar su presencia en el país y sostener la eficiencia de un activo clave, en momentos en que la industria redefine su competitividad frente a un entorno global exigente.