De Vaca Muerta a Brasil: el gas está, la demanda también... ¿y el acuerdo?
Funcionarios y ejecutivos de Argentina y Brasil debatieron cómo llevar el gas de Vaca Muerta al corazón industrial del gigante sudamericano. Abundancia, demanda y precio competitivo: la fórmula está, pero falta un plan firme.
Con más de 125 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d) de gas no convencional en producción y un potencial que podría triplicarse, Vaca Muerta se posiciona como una fuente energética clave para el Cono Sur.
Pero, mientras se habla de abundancia, aún no hay una hoja de ruta clara para exportar volúmenes sostenibles hacia Brasil, el mayor mercado industrial de la región.
En el marco de un evento coordinado entre el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) y el Instituto Brasileño de Petróleo, Gas y Biocombustibles (IBP), se celebró el foro "Los Desafíos de la Integración Gasífera en el Cono Sur", que unió en tiempo real la AOG Expo 2025 en Buenos Aires con el Río Pipeline en Brasil.
Empresarios, reguladores y funcionarios coincidieron en que el gas está disponible, la demanda existe y hay una oportunidad histórica de integración energética, pero también advirtieron: sin contratos en firme, reglas claras y precios competitivos, los caños seguirán vacíos.
Leopoldo Macchia, vicepresidente Comercial de Tecpetrol, lo dijo sin vueltas: "Bolivia dejará de exportar gas a Brasil en 2029. Vaca Muerta puede cubrir ese vacío, pero sin contratos en firme y sin infraestructura adicional, no llegamos".
Hoy, la petrolera produce 25 MMm³/d y puede escalar a 40 MMm³/d, según Macchia. Pero advirtió que el desafío no es técnico sino comercial: "Tenemos gas, pero hay que garantizar precios competitivos en destino. Y eso exige optimizar el costo del transporte".
Desde Transportadora Gas del Norte (TGN), su CEO Daniel Ridelener aportó contexto:"Hace 5 años no nos creían cuando hablábamos de llegar a Brasil. Hoy ya enviamos moléculas. El próximo paso son contratos firmes que justifiquen nuevas inversiones".
Actualmente, el gas argentino cuesta entre US$ 5 y US$ 5,50 por MMBTU, mientras que la industria brasileña paga entre US$ 16 y US$ 17. "Ahí está la ventaja competitiva que debemos capturar", señaló.
Las alternativas para exportar gas incluyen:
- Paso por Bolivia, usando gasoductos existentes.
- Uruguaiana-Porto Alegre, desde el norte argentino.
- Ruta por Paraguay, aún en etapa conceptual.
Pero el transporte implica más que mapas: hay entre 3.000 y 5.000 km de caños, costos logísticos significativos y una estructura de tarifas que debe rediseñarse.
"Bolivia cobra hasta 1,9 dólares por MMBTU de transporte. En Argentina, ese costo es de apenas 0,50. Hay margen para competir, pero hay que escalar", explicó Ridelener.
Por su parte, Marcello Gomes Weydt, del Ministerio de Minas y Energía de Brasil, fue contundente: "Tenemos los ductos. Ahora necesitamos precios competitivos. Nuestra demanda industrial podría llegar a los 30 MMm³/d".
Sin embargo, Walter Farioli, de Transportadora Sulbrasileira de Gas (TSB), fue más escéptico: "Argentina habla de contratos a 20 años, pero este invierno le faltó gas para su propio consumo. Hay que pensar primero en volumen real y después en precios".
Farioli también advirtió que la integración no puede limitarse al estado de Río Grande do Sul, cuya demanda es de apenas 6 MMm³/d. "Esto debe pensarse a escala país. No podemos firmar contratos firmes si el panorama político y económico es incierto", concluyó. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar