Escenario global y giro energético

Daniel González: "Vaca Muerta ahora tiene que jugar en primera"

Desde Houston, el secretario coordinador de Energía y Minería, afirmó que el país atraviesa un quiebre histórico y que el desafío ya no es prometer, sino escalar producción y captar inversiones.

En el corazón de CERAWeek 2026, en Houston, el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, trazó un diagnóstico sobre Vaca Muerta.
En el corazón de CERAWeek 2026, en Houston, el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, trazó un diagnóstico sobre Vaca Muerta. (Archivo)
25 marzo de 2026

En el corazón de CERAWeek 2026, en Houston, el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, trazó un diagnóstico contundente: Argentina vive un cambio de era y tiene una ventana concreta para transformarse en un jugador relevante del mercado energético global, con Vaca Muerta como motor principal.

"Estamos frente a una transformación única", afirmó, al describir un escenario donde confluyen tres factores decisivos: la reconfiguración macroeconómica impulsada por el Gobierno, la madurez técnica alcanzada en el desarrollo del shale y un contexto internacional atravesado por tensiones geopolíticas que volvieron a poner en primer plano la seguridad energética y los costos.

Para González, este nuevo contexto redefine por completo el rol de Argentina. "Durante años se habló del potencial. Hoy ya no se trata de explorar: se trata de desarrollar y producir a gran escala", enfatizó. En ese sentido, aseguró que el país cuenta con recursos suficientes para sostener décadas de crecimiento: "Tenemos 100 años de petróleo y 200 de gas".



El funcionario destacó además un cambio clave dentro de Vaca Muerta: la expansión de sus fronteras productivas. Según explicó, zonas que antes eran consideradas marginales hoy exhiben niveles de rendimiento similares —e incluso superiores— a los del core del yacimiento, lo que amplía significativamente el horizonte de inversión.

A la hora de hablar de oportunidades, González delineó un mapa amplio. En upstream, mencionó alternativas que van desde la inversión en compañías que cotizan en bolsa hasta el ingreso de nuevos operadores. Sin embargo, identificó un cuello de botella claro en el segmento de servicios. "Tenemos un primer nivel muy competitivo, pero carecemos de un segundo anillo desarrollado. Ahí hay una oportunidad enorme para crecer", señaló.

Otro de los puntos críticos es el midstream, especialmente en petróleo. El funcionario advirtió que en Argentina todavía no existe como un negocio independiente: la infraestructura es financiada por los propios productores, una dinámica que —según sostuvo— no es sostenible en el tiempo. "Eso abre una ventana clara para nuevos esquemas de inversión", indicó.



El análisis se amplió también al sector minero, donde destacó el avance del litio y el potencial del cobre como próximo gran salto exportador. En este último caso, proyectó que la producción podría escalar hasta entre 1,5 y 2 millones de toneladas anuales en los próximos cinco a siete años, posicionando al país entre los principales jugadores globales.

En el corazón de CERAWeek 2026, en Houston, el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, trazó un diagnóstico sobre Vaca Muerta.
González puso en valor el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones,

Pero el diagnóstico no eludió las dificultades. González fue directo al reconocer que uno de los principales desafíos es reconstruir la confianza tras "20 años de hacer las cosas mal". Según explicó, ese proceso será gradual y estará condicionado por la consistencia de las políticas en el tiempo.



A esto se suma un costo de capital todavía elevado y las limitaciones financieras de los operadores locales, que hoy lideran gran parte del desarrollo. Sin embargo, planteó que esa restricción también puede ser una oportunidad. "El capital puede ser el principal límite para acelerar el crecimiento, pero también es lo que puede atraer a nuevos jugadores al mercado", sostuvo.

En materia regulatoria, el funcionario remarcó que el escenario actual es sustancialmente más favorable que en el pasado. Destacó la eliminación de restricciones cambiarias y los avances en la desregulación de los mercados energéticos, aunque admitió que la presión impositiva general sigue siendo un punto a mejorar.

Como herramienta para compensar ese contexto, puso en valor el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, un esquema que ofrece beneficios fiscales, estabilidad regulatoria por 30 años y condiciones especiales para grandes proyectos. "Ya hay cerca de 40 iniciativas presentadas y esperamos que se sumen entre 15 y 20 más", detalló.



En un contexto internacional marcado por la incertidumbre energética, González dejó un mensaje claro: la oportunidad está abierta, pero no es infinita. "El tiempo es el mejor remedio para reconstruir la confianza", concluyó.

El desafío, ahora, será sostener ese rumbo y convertir el potencial en producción real, en un mercado global cada vez más competitivo y exigente.

Logo de Google
Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos.
+ Agregar