Panorama

Viento de frente externo y la perspectiva local que no ayuda

Los inversores sufrieron ayer un bombardeo. En el exterior saltaron las tasas largas de EE.UU., subió el dólar global y cayeron las Bolsas y los bonos. Y en el mercado local la dolarización se acentúa.
Luis Varela 04-10-2023
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La lectura que hacen los especialistas indica que los mercados externos están viviendo un momento de gran tensión, porque los indicadores inflacionarios no aplacan y eso anticipa más suba de tasa de interés y más dificultades, o sea más viento de frente desde los que vendrían a ser todos los negocios internacionales.

Y, a nivel local, todo está atado a la cercanía de la elección presidencial. Y la descripción que se hace es más o menos la siguiente: "el mercado tenía descontado otro final, en el que la sucesión del actual oficialismo sería Juntos por el Cambio, sin que un personaje nuevo de la política como Javier Milei tuviera posibilidades. Con ese mapa en la cabeza, había trade electoral y todo subía. Pero desde las PASO todo cambió: hay chances de que Patricia Bullrich se quede sin balotaje, que Massa y Milei vayan a la final y eso significa un trade electoral desaparecido, por lo que la dolarización de carteras se aceleró, al tiempo que las acciones y los bonos bajan, con el mayor riesgo país de los últimos tiempos".

Y lo que pasó ayer fue exactamente eso, ya que los dólares libres sufrieron el mayor salto para un solo día de lo que va del gobierno de Alberto Fernández, al tiempo que las acciones y los bonos perdieron precio, el riesgo país subió otras 37 unidades hasta 2.637 puntos básicos, pero todo esto coronado con un verdadero tornado internacional.

Los datos externos

 

¿Qué pasó en un lado y qué sucedió en el otro? Comencemos por lo desarrollado en el mercado internacional. Ayer salieron nuevo datos laborales de EE.UU., donde vuelve a mostrarse que, a pesar de las tasas más altas en 16 años colocadas por la Fed, el empleo no se enfría. Según se informó ayer, las ofertas de trabajo norteamericanos, una medida de la demanda laboral, aumentaron en 690.000 pedidos hasta 9,61 millones el último día de agosto, cuando se esperaba que ese número fuera de "sólo" 8,92 millones. Esa noticia hizo que los operadores dispararan con mayor certeza que "ahora con seguridad la Fed subirá su tasa base en 25 puntos básicos en noviembre y diciembre, y la mantendrá alta durante mucho más tiempo". Si eso llega a pasar, la tasa de la Fed irá de 5,5% a 5,75% anual. Pero eso no es todo: hay varios especialistas afirmando que Powell no podrá frenar ahí, y que posiblemente deba llevar a la tasa estadounidense hasta un 7% anual, lo cual sería catastrófico para los activos de riesgo, los mercados emergentes y, sobre todo, para todas las personas que están endeudadas.

Con esta verdadera señal de alerta mundial, las tasas largas de EE.UU. dieron ayer otro paso hacia la normalización, es decir dejar de estar invertidas. Durante mucho tiempo los plazos más cortos tenían tasas mucho más altas que los plazos más largos, mientras que ayer esa distancia se empezó a acortar de manera inquietante: se pagó 5,5% anual a 1 año de plazo, 4,8% a 5 años, 4,8% a 10 años y 5% a 30 años. Esto, por supuesto, hizo que miles de inversores conservadores se pasaran al billete verde y en el exterior el dólar saltó ayer 1,9% en Brasil, 1,8% en México, 1,1% en Chile, y 0,1% contra el euro y la libra, mientras que bajó 0,1% en China y cedió 0,7% en Japón.

Este movimiento provocó un masivo movimiento de inversores que abandonaron bonos de países emergentes, con ventas de países como Chile, Brasil, Turquía, Colombia, etcétera, y por supuesto de  Argentina. Así, la tasa a 10 años de un hipotético bono de  Argentina (hipotético porque es algo que se anota pero no se opera) saltó hasta el 35% anual, mientras que la tasa a 10 años de Brasil subió al 12%, la de México arañó el 10%, la de India (Bharat) trepó al 7,2% Nueva Zelanda llegó al 5,5% y la de la Italia de Georgia Meloni se destaca en la Unión Europea pagando ya 4,93% anual.

Los datos del mercado local

 

Dentro del mercado argentino, el analista Emiliano Anselmi, de Portfolio Personal Inversiones, dijo en blanco sobre negro que "el mercado, antes de las PASO, tenía como expectativa que JxC iba a ser el Gobierno que sucedería al oficialismo actual, pero desde las Primarias todo cambió, UxP y LLA están con altas chances de llegar al balotaje, sin la participación de Bullrich, y con eso ahorrista e inversores se lanzaron hacia una dolarización a todo vapor, con fuerte baja en títulos argentinos, tanto acciones como bonos".

Con ese contexto, según datos del propio Banco Central, a pesar de pagar una tasa mensual del 9,04%, el stock total de plazos fijos que hay en el sistema bancario argentino se mantuvo exactamente sin cambios, lo cual significa que los inversores se están bajando de ese tipo de colocaciones. Muchos ya están comprando todos tipo de dólares, los que pueden, y muchos por ahora se están pasando a los denominados fondos money market que son una especie de plazo fijo pero con posibilidad de retirar el dinero en cualquier momento, sin esperar los 30 días que requiere un plazo fijo.

Con ese contexto, y con la expectativa de que toda la masa de los fondos que están rodando en money market se pasarán al dólar en las próximas trece ruedas operativas (que son los días que quedan hasta la elección del 22 de octubre), el dólar blue saltó ayer $10  hasta otro récord de $810, el Senebi trepó $7,50 hasta $822,12, el MEP saltó $12,21 hasta $722,10 y el contado con liquidación estalló $31,18 hasta $863. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue subió al 120% y la del CCL con el mayorista saltó hasta un récord sin precedentes del 147%.

Diferentes lecturas

 

Con ese marco, ayer se dieron dos particularidades opuestas. Por un lado sacó un informe el economista Aldo Abram, de Libertad y Progreso detallando que "el BCRA llegará absolutamente quebrado al 10 de diciembre". Y posiblemente en respuesta a eso, o quizás a la certeza de que perderá su puesto el próximo 10 de diciembre, el titular del Banco Central, Miguel Angel Pesce, salió a realizar un comunicado, después de mantener un silencio de radio durante muchísimo tiempo. Esencialmente, palabras más o palabras menos, que seguramente serán publicadas enteras en otra parte de esta edición, Pesce salió a decir que los casi $23 billones que el Banco Central le debe a los bancos en Leliq, y que generan un pago de intereses mensuales (déficit cuasifiscal) por $2,3 billones de emisión nueva de pesos al mes, pueden ser un problema o una oportunidad.

El mercado entero, analistas, operadores, inversores, ahorristas y ahora también el ciudadano de a pie están aterrados por la manera en que se resolverá la "bomba de tiempo" que significan las Leliq. Sufrientes en carne propia de la historia argentina, hay temor a que aparezca un Plan Bonex, un reperfilamiento o una nueva reestructuración de los depósitos y de la deuda argentina. De ahí que ayer los bonos argentinos bajaron otro 1,3%, por lo que el riesgo país volvió a saltar a un nivel insólito, colocándonos más "stand alone" que nunca.

Caída de las bolsas

 

Este disloque del mercado local se dio con un mercado internacional incluso más afectado por las altas tasas norteamericanas y la certeza ahora de que la tasa no bajará pronto. Por eso ayer hubo una dura caída en la Bolsa de Nueva York: el Dow bajó 1,3%, el S&P cedió 1,4% y el Nasdaq cayó 1,9%. Y también hubo una estocada para las principales bolsas latinoamericanas: la Bolsa de San Pablo bajó 1,4% y la de México perdió 1,7%.

Y a nivel local el panorama también fue negativo, pero menos de lo que se podía suponer. Con $10.629 millones operados en acciones y $22.221 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 0,7% en pesos (pero bajó 1% en dólares). Al tiempo que los ADR argentinos en Nueva York sufrieron una caída en bloque del 1% al 7% para Edenor, Supervielle, Despegar, Bioceres, Macro, IRSA, YPF, Galicia, Francés, Cresud, Central Puerto, Mercado Libre, Telecom, Pampa E, TGS y Loma Negra.

Commodities mixtas

La tasa tan alta de EE.UU. no alteró demasiado a los commodities. Hubo una suba del 1% para el petróleo, los metales preciosos actuaron mixtos, hubo debilidad para los metales básicos, los granos operaron también mixtos en Chicago y Rosario, y donde sí se vio un impacto fue en el mundo cripto, con un descenso del 2% para el Bitcoin, con caídas de hasta el 6% en el resto de los valores de ese panel.

Por supuesto, con este clima internacional, y a las puertas de un paso electoral decisivo, el mercado local estuvo inundado de preguntas de parte de los inversores. ¿Qué hago? ¿Dónde voy? ¿Vendo todo o espero? ¿Esto puede ser un pánico de overshooting por el cambio presidencial? ¿Hay probabilidad de rompimiento de contratos? ¿Los depósitos y los bonos están en juego? Y desde el otro lado de las líneas de comunicación nadie podía dar ninguna certeza. Apenas se decía ¿quién cree usted que pagará la fiesta? ¿Supone que la política se ajustará a si misma? Realmente estamos ante una especie de dimensión desconocida, dando un paso al más allá, sin que sepamos qué puede llegar a suceder.

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