Una de las noticias más comentadas recientemente en el ámbito económico argentino es la sorpresiva disolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la creación de la nueva Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
La medida, como muchas de las reformas fiscales recientes, sin duda genera expectativas sobre la futura administración tributaria y los cambios en los impuestos que afectan a las criptomonedas.
Aunque hasta ahora no se han anunciado modificaciones directas en la normativa fiscal, algunos expertos anticipan posibles alteraciones que podrían impactar los gravámenes actuales sobre Bitcoin y otros activos digitales.
Lo que sucede es que actualmente las operaciones con Bitcoin están sujetas a estos impuestos: Impuesto a las Ganancias, Impuesto sobre los Bienes Personales y en algunos casos, Impuesto al Cheque si las transacciones involucran el sistema bancario.
- Además, aunque las transacciones en criptomonedas no están alcanzadas por el Impuesto al Valor Agregado (IVA), sí tributan el Impuesto a los Ingresos Brutos en ciertas jurisdicciones.
Es importante destacar, que para personas físicas, las ganancias derivadas de la venta de criptomonedas están gravadas con una alícuota del 15% para quienes superen el mínimo de $451.000 anuales. Para personas jurídicas, las alícuotas oscilan entre el 25% y el 35%, dependiendo de la escala.
Y por otro lado, si pensamos en los inversores en criptomonedas, la creación de ARCA trae consigo incertidumbres.
A favor de los contribuyentes, algunos analistas destacan que la reestructuración podría derivar en una revisión de los impuestos actuales, especialmente aquellos que aún no se han adaptado a la evolución del ecosistema cripto, abriendo así oportunidades para una regulación más clara y menos onerosa.
Desde mi opinión, la disolución de la AFIP y la creación de ARCA podrían marcar un antes y un después en la fiscalidad cripto en Argentina.
Hasta que se definan formalmente los cambios en la normativa, los impuestos sobre Bitcoin siguen vigentes, pero es clave que la industria cripto se involucre para facilitar el mejor entendimiento por parte de los administradores del Estado de la dinamica del mundo cripto y que la regulacion sea lo mas lograda posible en pos de construir y no destruir.