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Presupuesto 2022: el Gobierno busca aprobarlo antes de Navidad

El objetivo del Gobierno es que la ley de leyes tenga media sanción en Diputados el jueves, para ser sancionado en el Senado antes de Navidad”

Presupuesto 2022: el Gobierno busca aprobarlo antes de Navidad
14-12-2021
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El ministro de Economía, Martín Guzmán, defendió ayer el proyecto de Presupuesto 2022 en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados. 

El funcionario destacó el rol del Estado para continuar el proceso de recuperación durante el año próximo y reconoció que “es un objetivo central atacar este proceso inflacionario”, aunque mantuvo su proyección de 33% de inflación para el próximo ejercicio.

El ministro, que fue acompañado por sus secretarios y equipo de trabajo, comenzó su exposición cerca de las 14 luego de que la comisión fuera conformada y votara autoridades tras la renovación por las elecciones legislativas. El objetivo del Gobierno sigue siendo que durante martes y miércoles el proyecto sea discutido, se le otorgue media sanción en Diputados el jueves para ser sancionado la próxima semana en el Senado “antes de Navidad”.

Por su parte, Juntos por el Cambio (JxC) anticipó en sus exposiciones y preguntas a Guzmán que darán quórum en la sesión para no “trabar” su tratamiento, pero pidieron algunas modificaciones en algunos aspectos, sobre todo en las proyecciones de inflación para 2022. Ayer, desde el Poder Ejecutivo deslizaron que de no prosperar la iniciativa en el Congreso, no está descartada una prórroga del Presupuesto 2021 por decreto. 

A grandes rasgos, el proyecto de Presupuesto 2022 prevé un crecimiento del 4% del PIB, una inflación del 33% y un dólar a $131,1 para diciembre del año próximo. En tanto, se proyecta un consumo privado del 4,6%, un consumo público creciendo al 3,1% y la inversión creciendo al 6,6%. 

Las proyecciones macro del Presupuesto 2022

También contempla exportaciones creciendo al 7,5% e importaciones subiendo al 9,4%. Por último, considera un crecimiento de los salarios reales de 5,3% que equivale a un crecimiento en términos reales de 4% y un saldo comercial superior a los US$ 9.000 millones.

A su vez, no se contemplan los pagos de capital por US$ 19.000 millones que deberían hacerse al Fondo Monetario Internacional (FMI). El Gobierno continúa las negociaciones con el organismo para llegar a un acuerdo por los US$ 45.000 millones desembolsados durante los últimos dos años de la gestión de Mauricio Macri. 

Se espera que, luego del Presupuesto, el oficialismo avance en presentar antes de fin de año el “Plan Económico Plurianual” en el que se plasmarán los “mejores entendimientos con el FMI” y la hoja de ruta macroeconómica de los próximos años.

Sostener la recuperación

El ministro de Economía comenzó su exposición aludiendo a que “no hay estabilización macroeconómica que sea posible sin una recuperación de la actividad económica” y por eso “el Presupuesto 2022 es un presupuesto para una doble recuperación de una doble crisis (2018-2019 y la pandemia)”. Además, confirmó que el crecimiento del PIB será cercano al 10% en 2021, y no del 8% como marcaba el proyecto enviado el 15 de septiembre pasado.

"Hoy Argentina está viviendo un proceso de fuerte recuperación económica: la actividad económica está creciendo de una forma sólida. Esperamos que este año el PIB crezca alrededor de 10%", dijo el titular del Palacio de Hacienda.

En tanto, el ministro detalló que se persiguen objetivos centrales. Entre ellos se encuentran: apuntalar la recuperación económica; fortalecer la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores; mejorar la infraestructura y la logística; mejorar la situación habitacional de la Argentina; promover el desarrollo científico; fortalecer el sistema de salud; profundizar la política crediticia para el desarrollo productivo; favorecer la transición productiva con criterio de sustentabilidad ambiental y profundizar el proceso de estabilización macroeconómica.

Entre otras proyecciones, Guzmán afirmó que "estimamos un crecimiento de la inversión para el año 2021 superior al 30%. Esto es claramente positivo porque no sólo contribuye a la recuperación económica inmediata sino que implica mayor capacidad de generación de oferta para que esa recuperación económica se pueda sostener en el tiempo".

Por otro lado, destacó que "ha habido una reducción fuerte del déficit primario del Sector Público Nacional no financiero que se estimaba en las últimas estimaciones pasa del 6,4% del PIB en 2020 a 3,5% del PIB en 2021". Así, el ajuste para 2022 parece escaso: apenas 0,2% del PIB.

Respecto al gasto, el Presupuesto prevé que el conjunto de pilares estratégicos en los cuales el Estado jugará un rol clave en infraestructura, la salud, la educación, la ciencia y educación y las políticas de protección social activa con perspectiva de género en un contexto de dificultades. Tal como reseña la hoja de ruta presupuestaria, el gasto en infraestructura alcanzará el 2,4% PIB; en salud será del 0,6%; educación 1,4%, en ciencia y educación 0,31% y el presupuesto de inclusión social activa que llegará al 1,2%.

Atacar la inflación

El punto más polémico del Presupuesto es el dato de inflación, estimado en 33% para 2022. La primera proyección de este año había sido del 29%, que luego se llevó al 45% y ahora se espera que finalice en torno al 50%. Eso se dio en el marco de tarifas pisadas, controles de precios y atraso cambiario.

"Es un objetivo central de la política económica atacar el problema inflacionario", consideró Guzmán, mientras que reconoció que en cuanto al aumento de precios “se vio que no fue la que se esperaba a principios de año”.

A la hora de justificar sus fundamentos sobre su proyección de la evolución de los precios minoristas, acusó que se reducirá a la mitad la emisión monetaria “para mantener la base monetaria estable”. 

“Este esquema también supone que está la posibilidad a partir del 7 de enero de avanzar sobre la base de un acuerdo de precios con el sector privado. Este ha sido un elemento que ha sido parte de lo que son las negociaciones con el FMI en la construcción de un programa plurianual”, remarcó el ministro.

“Consideramos que los acuerdos de precios, las políticas de precios e ingresos, son un elemento necesario para que se pueda lograr una coordinación de las expectativas que permita reducir la persistencia del proceso inflacionario”, afirmó Guzmán. 

De esas declaraciones se desliza que el objetivo será volver a anclar las expectativas a una nominalidad más baja que la esperada. En un contexto de aumento de precios internacionales, sumado a las correcciones de algunos precios relativos que se esperan para 2022, será el principal desafío del oficialismo en cuanto al frente local.

Subsidios a las tarifas

Para avanzar en un sendero de convergencia fiscal, el Gobierno buscará reducir los subsidios energéticos, en el marco de las negociaciones con el FMI. El mecanismo a utilizar será el de la segmentación, aunque todavía no hay detalles de una medida muy difícil de aplicar. Las tarifas de energía en 2021 representarán cerca de US$ 10.000 millones. 

En ese marco, el secretario de Energía, Darío Martínez, expuso en lo que respecta a tarifas de energía y los subsidios. “Queremos un esquema tarifario que en términos reales ayude a sostener los salarios”, dijo. “Para avanzar en la reducción de los subsidios se está desarrollando una herramienta de segmentación. Ya hemos relevado más del 80% de una gran base de datos con más de 16 millones de usuarios”, afirmó.

“Hemos tomado la decisión de quitar los subsidios a los grandes usuarios. Ha sido una decisión muy acertada. Había muchos reclamos de diferenciación en cuanto al trato de los grandes usuarios. Salvo al sector salud y educación al resto se le ha eliminado el subsidio en la búsqueda de llevar adelante la línea política que tenemos”, ponderó el funcionario.

Negociación con el FMI

En cuanto a las negociaciones con el FMI, Guzmán sostuvo que el objetivo del Gobierno es que "podamos, justamente, como nación soberana, poder llevar a cabo el programa de políticas públicas que queremos, sin tener los condicionamientos que de forma general toda deuda implica, pero que en particular la deuda con el FMI históricamente ha conllevado para las naciones del mundo que han enfrentado esas situaciones". 

Luego de recordar que el año que viene la Argentina deberá afrontar vencimientos de por encima de US$ 19.000 para 2022 y 2023, aseguró que "no hay manera de que alguien pueda considerar que la Argentina puede tener la capacidad de amortizar esos vencimientos en los plazos en los cuales fueron acordados". 

En línea con el texto del proyecto, afrontar los compromisos implicaría reducir el Presupuesto en $2,4 billones, por lo que habría dos caminos “reducir la inversión fiscal en infraestructura y subsidios” o “reducir partidas sociales”, algo muy difícil con más de 40% de la población bajo la línea de pobreza.

Por eso precisó la necesidad de "poder lograr las mejores condiciones posibles y el mayor apoyo posible de la comunidad internacional para estar lo más fuertes posibles".  Eso significa "poder implementar nuestra visión para que la Argentina pueda seguir en la senda de recuperación económica y de un ordenamiento de los distintos factores que dan lugar a inestabilidad macroeconómica en la Argentina", explicó.

Un tema latente fue la acumulación de reservas. “Hubo un no alineamiento entre lo que fue la acumulación de reservas internacionales y el superávit comercial, y esto es una cosa que hay ir corrigiendo”, manifestó Guzmán y dijo que acumular reservas será uno de los objetivos de 2022. 

El ministro de Economía señaló que “hay factores financieros que contribuyen a esa discrepancia” (que el BCRA no logre comprar el saldo comercial) y mencionó la deuda del sector privado en dólares como uno de esos elementos.

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Espert criticó la presión impositiva y Milei no fue

En su primera intervención ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, el diputado de Avanza Libertad José Luis Espert criticó duramente el proyecto de Presupuesto presentado y llamó a hacer “causa nacional” la eliminación del déficit fiscal.  

“Lo primero que debería ser una causa nacional es que en Argentina desaparezca urgente el déficit fiscal y que prontamente tengamos superávit fiscal para poder bajar impuestos porque la gente no da más. La presión impositiva sobre el sector privado era de 17 puntos del producto hace medio siglo, hoy es de 34, el doble. ¿Y qué les hemos dado a cambio? Un Estado absolutamente ausente. Presente para llenarlo de amigos del poder, de transas, de delincuentes. Para eso sí hay Estado presente, ahora Estado presente para devolver los impuestos de la gente bajo la forma de bienes públicos no lo hay”, dijo el liberal. 

Quien no estuvo fue el otro liberal, Javier Milei. Su ausencia causó críticas en las redes, más allá de que no integre la comisión de Presupuesto y Hacienda. “Guzman operó deliberadamente su fecha para ir al Congreso para evitar cruzarse con Milei. Frente a esa maniobra Milei, lo atendió con sus declaraciones en los medios, tras estudiar el presupuesto del ministro. Milei es Diputado 24/7 esté donde esté. Es una pavada eso de 'faltó'”, dijo un dirigente del espacio. El diputado hizo un acto ayer en Rosario ante algunos cientos de personas.

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Cruce por la meritocracia

El ministro de Economía tuvo un cruce con el diputado de Juntos por el Cambio, Alejandro Finocchiaro, por el concepto de “meritocracia”. Ante la consulta del legislador, que cuestionó la falta de defensa del Gobierno de la idea de “meritocracia”, Guzmán: “¿Sabemos cuál es el principal determinante de lo que uno podría llamar el éxito económico?”. Luego, agregó: “Los ingresos y la riqueza de sus padres. ¿Cómo podemos hablar de comparar la situación de una persona que nace en una situación de abundancia con la de otra que nace en una situación de enormes carencias?”, dijo el ministro y señaló que “el rol del Estado es fundamental para “construir las condiciones iniciales que den lugar a la inclusión”.

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