Los que blanquearon y dejaron sus dólares depositados tendrán nuevas exenciones en Ganancias
Miles de millones de dólares esperan el brindis del 31 de diciembre para celebrar su libertad. Es que aquellos que optaron por blanquear y dejar el dinero depositado, podrá sacarlo sin abonar el impuesto especial a partir del primer día hábil del 2026.
Recordemos que, cuando se trataba de efectivo o movimientos bancarios, los que tenían intenciones de adherir al régimen de regularización debían abrir una Cuenta Especial de Regularización de Activos (CERA).
Al igual que en otros blanqueos, los interesados debían abonar un impuesto especial -cuya alícuota se iba incrementando a medida que se "quemaban" las tres etapas existentes-. Sin embargo, también establecía algunas condiciones para hacerlo a costo cero.
Así, quienes ingresaban al sistema hasta US$ 100.000 no abonaban ninguna penalidad. Lo mismo sucedía con aquellos que, ingresando cifras mayores, las dejaban depositadas en las CERA hasta el 31 de diciembre de 2025.
Este grupo de contribuyentes, según estimaciones realizadas, tienen unos US$ 20.000 millones listos para utilizar. Posiblemente por eso, es que el Gobierno nacional incluyó en la reforma laboral exenciones en el Impuesto a las Ganancias sobre activos financieros.
Al menos así lo manifestaron algunos especialistas consultados por El Economista, quienes también presentaron un listado de los ítems que quedarán fuera de la órbita del gravamen y opinaron sobre si correspondía o no aplicar beneficios extras a quienes blanquearon.
Grandes novedades
La iniciativa de modernización laboral contiene una serie de artículos que proponen cambios en Ganancias.
En efecto, eximen rentas de activos financieros y algunas operaciones relacionadas con inmuebles que se generen desde el 1° de enero de 2026.
En efecto, quedarían fuera del impuesto los intereses obtenidos por los depósitos bancarios en pesos o dólares (incluye caja de ahorro, cuentas especiales de ahorro, plazos fijos y depósitos de terceros u otras captaciones que defina el Banco Central).
Del mismo modo, estarán eximidas las ganancias de capital producto de los resultados obtenidos por la compraventa, cambio, permuta o disposición de valores, sea que coticen o no en mercados autorizados por la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Además, la iniciativa propone eximir a las ganancias obtenidas por alquiler de inmuebles con destino a casa-habitación, así como los resultados por la venta de inmuebles y por transferencia de derechos sobre estos activos.
Por último, la propuesta aclara que los rendimientos, intereses o rentas que provengan del nuevo Fondo de Asistencia Laboral (FAL) estarán también entre los activos que quedarán fuera de la órbita del impuesto.
Por su parte, Daniel Guillermo Pérez recordó que las exenciones de las rentas de segunda categoría, en cuanto a intereses o rendimientos producto de la colocación en el capital de los instrumen, involucran a:
- Títulos públicos.
- Obligaciones negociables (Ley 23.576).
- Títulos de deuda.
- Cuotapartes de Fondos Comunes de Inversión (Ley 24.083).
- Fideicomisos Financieros.
- Cualquier otra clase de título o bono en moneda nacional, con cláusula de ajuste o en moneda extranjera.
La propuesta aclara que se trata de títulos, acciones y demás valores financieros, tanto los que cotizan en bolsa como los que no lo hacen. "Esto es una gran novedad, ya que todas las exenciones anteriores sólo eran para los que cotizaban", resaltó Pérez.
Eso sí: uno de los puntos que hay que tener en cuenta, tal como aclaró el magíster en Sistemas de Seguridad Social, es que el texto de la reforma deja expresamente fuera de la eximición a las monedas digitales.
Beneficios para todos
La fecha en la que se busca que entre en vigencia las exenciones no parece azarosa. Por el contrario, todo indica que fue pensada para los US$ 20.000 millones de las cuentas especiales del blanqueo que están prontos a quedar disponibles.
Así lo manifestó Diego Fraga, al asegurar que "parece ser un paquete diseñado para que el ahorro declarado -y particularmente los fondos que se liberan de CERA- encuentre rendimiento en el sistema sin peaje fiscal, en vez de volver al colchón".
"Hoy el impuesto cedular castiga fuerte al que se queda en instrumentos en dólares o fuera de la cotización", resaltó el socio de Expansion Business y añadió que "un plazo fijo en dólares tributa 15% y la venta de acciones no cotizantes, también".
"El proyecto da vuelta esa lógica desde 2026, ya que exime el plazo fijo sin mirar la moneda y extiende la exención a la compraventa de títulos valores aun cuando no coticen, salvo las criptomonedas", explicó.
Y sumó: "No afirmo que sea la única motivación, pero el calendario es elocuente: cuando se libera el lockup de CERA, el proyecto reduce drásticamente el costo fiscal de quedarse invertido localmente".
"Es una señal pro-mercado de capitales y, al mismo tiempo, una 'zanahoria' para que los fondos regularizados no migren a la salida", concluyó el profesor de la Maestría en Derecho Tributario de la Universidad Austral.
Retener dólares, that's the question
"Que el Estado bonifique con exenciones tributarias a quienes tienen el dinero declarado y la invierta en determinados activos, me parece un buen premio", sostuvo al ser consultado por este medio José Luis Arnoletto.
Sin embargo, manifestó que "parecería un exceso el hecho que el dinero que entró por el blanqueo, que pagaron poco o nada al momento de adherir a la amnistía fiscal, ahora se vean beneficiados también con una eximición".
Desde su perspectiva, la idea de liberar del pago de impuestos a las inversiones responde a la lógica de que, en el origen, el dinero -que se generó en blanco- ya cumplió con sus obligaciones tributarias.
Más allá de la teoría, el expresidente de la Federación Argentina de Consejos Profesionales en Ciencias Económicas (FACPCE) expresó que "entiendo que la decisión tiene por fin evitar que los fondos de las cuentas salgan otra vez del sistema".
Incluso, arriesgó: "Es posible que el deseo del Gobierno nacional sea que los dólares que quedarán libres de la penalidad que establecía el blanqueo a partir del 1° de enero próximo, ayuden a rollear deuda".
Ahora es el turno del Congreso, que será el encargado de definir si el proyecto de modernización laboral sufrirá modificaciones o si sale así como está y beneficia, no sólo a los inversores, sino también a los que oportunamente blanquearon.
Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar