La economía de Milei es 4,5% más grande que la que dejaron los Fernández en 2023
La economía argentina cerró abril con una recuperación más vigorosa de lo previsto. El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) que elabora el Indec subió 1,9% frente a marzo en la serie desestacionalizada y trepó 7,7% respecto del mismo mes de 2024.
Con ello, el nivel de actividad volvió a igualar el pico de febrero y quedó 4,5% por encima del heredado en noviembre de 2023, según un informe de la consultora LCG.
Vértigo de ida y vuelta
La mejora de abril compensó la contracción de 1,9% registrada en marzo, mes atravesado por tensiones cambiarias y una aceleración inflacionaria que golpeó el poder adquisitivo. "El crecimiento mensual logró revertir la caída de marzo y retrotrajo el nivel de actividad a los valores de febrero", apunta LCG.
Los datos oficiales divulgados este lunes por el INDEC confirman las magnitudes: +1,9 % mensual y +7,7 % interanual, ligeramente por encima de la mediana de los pronósticos privados (6,6 %).
"La actividad en abril creció 1,9% mensual, recuperando prácticamente toda la caída de marzo que fue producto de la especulación ante la inminente salida del cepo. Esto representa una suba del 7,7% interanual y estamos muy cerca de los niveles máximos de actividad", celebró Felipe Nuñez, integrante del equipo económico de Luis Caputo.
Comercio e industria, los motores
Doce de los quince grandes sectores mostraron subas interanuales. El comercio lideró el repunte con un salto de 15,6%, que explicó 1,8 puntos porcentuales (pp) del avance total del EMAE. Le siguió la industria manufacturera, que creció 7,6% y aportó 1,1 pp. Intermediación financiera (+30,7%), construcción (+17,1%) y agro (+5,5%) contribuyeron otros 1,5 pp.
En el fondo de la tabla quedaron administración pública (-1,1%), pesca y electricidad, gas y agua (-3,4%), tres rubros que aún exhiben caídas por su menor peso relativo o por efectos de una base de comparación elevada.
El arrastre estadístico ya garantiza casi 5 % de crecimiento
Con cuatro meses de datos, el EMAE promedia un alza de 6,3 % interanual. Solo por "efecto arrastre", LCG calcula que 2025 terminaría con un piso de 4,7% de expansión, aunque la consultora proyecta un rango de 4,5%-5% ante la expectativa de "un sendero errático y dispar entre sectores".
Las luces amarillas de mayo
La consultora advierte que los indicadores de alta frecuencia empiezan a teñirse de rojo:
- La recaudación por IVA y el impuesto a los Créditos y Débitos bancarios cayó poco más de 1% real respecto de abril.
- Las ventas minoristas de CAME retrocedieron 0,7% mensual desestacionalizado.
- Las importaciones de bienes se contrajeron alrededor del 5%, y los patentamientos de autos y motos cedieron algo más de 4%.
- En la construcción, varios despachos insumos mostraron retrocesos frente a abril, mientras que la producción industrial alternó "rojos y verdes".
- Como contrapartida, el Índice de Confianza del Consumidor repuntó 3,2% mensual luego del desplome de marzo, reflejando una cierta "calma financiera" tras la flexibilización parcial del cepo y el desembolso del FMI.
Qué viene
La foto de abril resultó auspiciosa, pero el video de mayo y junio todavía es incierto. El gobierno apuesta a que el reacomodamiento cambiario y la moderación de la inflación consoliden la mejora del consumo.
- Sin embargo, la debilidad de la inversión y el rebote apenas tibio de los salarios reales siguen poniendo un techo al ritmo de crecimiento.
"Los datos de mayo sugieren que la economía volverá a mostrar altibajos; lo central es que la tendencia de fondo permanezca positiva y se consolide durante el segundo semestre", concluye LCG.
Con la inflación bajando (pero no colapsando) y las paritarias corriendo detrás, la incógnita sigue siendo si el arrastre estadístico bastará para sostener un 2025 con expansión real o si, como en 2024, la "montaña rusa" de la actividad económica volverá a inclinarse hacia abajo.
La visión desde Grupo SBS
Mirando a mayo, "los indicadores que monitoreamos presentan señales mixtas, aunque con un sesgo bajista", dijeron desde el Grupo SBS.
"Nuestras series desestacionalizadas apuntaron para mayo a una caída en la recaudación del IVA interno y de Débitos & Créditos, con ventas minoristas, demanda de electricidad, despachos de cemento e Índice Construya también cediendo. Además, el IGA-OJF de Ferreres y el Índice Líder UTDT mostraron también contracciones en el mes. Por el lado positivo, mostraron subas producción y ventas de autos, así como la producción de acero, siempre según nuestras series desestacionalizadas", dijeron.
C"onsideramos que, pese a haber habido en mayo una continuidad en la calma nominal y expectativas ancladas, pudo haber afectado el nivel de tasas reales en pesos, así como el estancamiento que muestran los salarios privados registrados en los últimos 3 meses a abril (últ. dato oficial, a la espera del dato de mayo)", concluyeron en SBS.
La economía podría anotar en 2025 un crecimiento en línea con el arrastre estadístico de 4,7% que deja abril, dijeron. "Desvíos al alza o a la baja de esa marca dependerán de si se materializan o no, y en qué grado, los factores positivos y negativos destacados en los párrafos precedentes", sentenciaron. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar