Alerta

Hay que eliminar el requisito de 30 años de aportes para jubilarse

Están cayendo los nacimientos y está subiendo la informalidad: traer de nuevo las moratorias es la chispa que hará explotar la bomba previsional.
Jorge Colina 24-07-2026
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En 1993 se sancionó la actual ley que rige el sistema previsional nacional (Ley 24.241).  Esta ley contempló un sistema mixto con un régimen público de reparto (ANSES) y un régimen privado de capitalización (AFJP). En el régimen público se estipuló que para jubilarse hay que tener un mínimo de 30 años de aportes. 

Este mínimo de aportes es alto, pero como se preveía que la persona podía retirarse con lo que tuviera ahorrado en la AFJP, se pensaba que podía acceder a su jubilación de AFJP y seguir aportando al régimen público hasta completar los 30 años de aportes y obtener su otro pedazo de jubilación. Así entonces la persona tendría un pedazo de su jubilación con la AFJP y el otro pedazo con la ANSES.

Pero resulta que en el 2008 se elimina el régimen privado de capitalización (AFJP) por lo que la gente pasó a jubilarse sólo por el régimen público de reparto (ANSES). Esto implica que para acceder a la jubilación completa hay que tener 30 años de aportes como mínimo. Mucho para un mercado laboral donde la mitad de los ocupados trabajan en la informalidad.

Nadie se hizo problema porque en el 2005 habían empezado a operar las moratorias previsionales. La gente sin los 30 años de aporte declaraba haber sido un trabajador autónomo que evadió sus aportes, entonces, el sistema le calculaba la deuda por los 30 años de aportes adeudados y le hacía un plan de pagos (moratoria). 

Con el pago de la primera cuota, la ANSES le otorgaba la jubilación y le "descontaba" el resto de las cuotas los primeros 5 años de cobro de la jubilación. En esencia, esto era regalar jubilaciones contributivas a personas sin aportes o con aportes insuficientes. El duro requerimiento del mínimo de 30 año de aportes devino abstracto porque toda la gente lo podía cumplir con la moratoria previsional. 

Las moratorias se extendieron durante 20 años (2005 – 2025) y como resultado se otorgaron 4,5 millones de jubilaciones contributivas sin aportes. Como detalle, nomás, cabe señalar que los que se jubilaron con los 30 años de aportes son 3 millones. Entonces hay 7,5 millones de jubilaciones de las cuales 4,5 millones (60%) fueron otorgadas sin aportes.

En marzo del 2025 venció la moratoria y lo que está sucediendo es que hay cada vez menos altas de jubilaciones. En el 2024 hubo 400.000 altas, en el 2025 hubo 300.000 altas y en el 2026 se proyecta que habrá 200.000 altas. Las altas con los 30 años de aportes son aproximadamente 100.000 por año. Lo que cae abruptamente son las altas con moratorias.

Hay que aclarar que a partir del 2030 las altas de jubilaciones volverán a crecer, pero no con las moratorias, sino a través de la PUAM. Esto es así porque las moratorias jubilaban a las mujeres con 60 años mientras que la PUAM las jubila a los 65 años. Entonces, las mujeres que hoy no pueden jubilarse con moratoria, lo harán cuando cumplan 65 con la PUAM.

Sin embargo, la PUAM es tremendamente injusta. Porque si una persona no tiene ningún aporte recibe la PUAM y si tiene 29 años y 11 meses de aportes también recibe la PUAM. Es difícil imaginar qué estaba pensando el que inventó la PUAM cuando puso esta regla.

Hay que eliminar los 30 años de aportes

La solución es fácil. Hay que sacar los 30 años de aportes que –no olvidar– se habían puesto cuando el sistema era mixto. Cuando eliminaron las AFJP tendrían que haber eliminado también el requisito de los 30 años de aportes. 

Con la eliminación de los 30 años de aportes, el sistema funcionaría de la siguiente forma. La persona llega a la edad jubilatoria y se le calcula el haber inicial computando los años que tenga, aunque sean menos de 30. 

Si el haber es superior a la PUAM, otorgarle el haber que arrojó el cálculo. Si es menor, la persona accede a la PUAM.

De esta forma, la PUAM sería el piso de beneficio y luego los haberes jubilatorios van subiendo con la cantidad de aportes que tengan las personas aunque sean menos de 30.

Si no se hace esto se corre el gran riesgo de que el Congreso sancione la vuelta de las moratorias que son muy injustas (tratan igual a personas que hicieron aportes con la que no hicieron) y muy caras (cuestan 2% del PBI o sea 2 superávits primarios).

Están cayendo los nacimientos, está subiendo la informalidad, traer de nuevo las moratorias es la chispa que hará explotar la bomba demográfica dentro del sistema previsional. Por eso, dejemos la PUAM y proporcionemos el beneficio previsional a los años de aportes realizados.

Después hay que hacer muchas cosas más en el sistema previsional. Pero esto es urgente. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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