La delantera libertaria para octubre: tasas chinas, inflación baja y más baja de impuestos
Javier Milei enfrentará su primer examen electoral desde que llegó al poder. El PRO no será su aliado, pero la economía sí. A priori.
En este mundo de certezas gelatinosas, y mientras DJT ocupe la Oficina Oval, hay que tener cuidado a la hora de hacer afirmaciones taxativas.
Pero es probable que los argentinos vayamos a las urnas con la menor inflación desde 2017. Según el REM, esto es lo que se viene por delante:
- Marzo 2,6%
- Abril 2,2%
- Mayo 2%
- Junio 1,8%
- Julio 1,7%
- Agosto 1,6%
- Septiembre 1,5%
Son números "gana elecciones". Lo sabe Mauricio Macri que, con estos guarismos, pintó el país de amarillo.
Inflación baja y estable. Acá la cucarda de Milei no resiste tanto análisis y es claro que esta desinflación será compensada electoralmente. Comparada con la angustia nominal que dejó el Gobierno de los Fernández (aun cuando las inflaciones de 17.000% de las que hablaba Milei fueran algo exagerada), la mejoría es contundente. Habrá que ver los números finales. Si la inflación se queda más en la zona de 2-3%, el dividendo político será menor que si la cosa se va más para la zona de 1%.
Es cierto. El salario real no vuela. Más allá de la desinflación, la microeconomía del bolsillo está más tacaña.
Tasas chinas
La recuperación de la economía sigue. En actividad económica, Argentina está hoy en niveles máximos. Es un gran dato. Cuando nos enteramos que es el mismo pico que ya habíamos tocado a finales de 2017, el entusiasmo es menor.
"Según nuestro anticipo de actividad económica en febrero de 2025 el nivel (sin estacionalidad) habría rozado el máximo histórico (noviembre de 2017) y superado en 1% el pico de marzo de 2023. Sin embargo, esta recuperación en V no es homogénea en todos los sectores productivos. El gran impulso viene de minas y canteras (léase minería y Vaca Muerta) y del sector agropecuario. El índice de producción industrial minero de Indec arrojó para febrero 2025 un crecimiento del 12% -desestacionalizado- respecto a marzo de 2023, ubicándose 11 puntos porcentuales (p.p) por encima del nivel de actividad agregado. Esta dinámica se replica, aunque con mayor volatilidad en el sector agropecuario", dicen.
Si la recuperación de la actividad económica estuvo principalmente motorizada por estos dos sectores intensivos en recursos naturales, ¿qué actividades se quedaron rezagadas? La respuesta es la construcción y, en menor medida la industria, sectores más intensivos en mano de obra.
"En síntesis, la recuperación fue muy rápida, y la divergencia sectorial da indicios de un cambio estructural en el modelo de crecimiento de Argentina", dijeron desde Equilibra.
En los próximos meses, justo antes de ir a las urnas, las estadísticas mostrarán "tasas chinas" dado que compararán con los peores meses de 2024.
Un ejercicio teórico hecho por Equilibria (no es su proyección oficial) muestra que si el EMAE se estabilizara en su nivel de febrero, las cifras de crecimiento interanual podrían ser muy altas:
- Abril 8,7%
- Mayo 7,8%
- Junio 7,7%
- Julio 4,3%
- Agosto 3,3%
Gobernar es controlar el dólar
En su momento gobernar era poblar. Luego, crear trabajo. Ahora, gobernar es controlar el dólar.
Por eso, será clave mantener la cuestión del dólar en orden. La bazooka verde del FMI, otros organismos y, eventualmente, el Tesoro de EE.UU. irían en esa dirección. Además del impacto macro, tener el dólar bajo control es un activo político. Un dólar al viento como un barrilete es sinónimo de anomia y descontrol.
Menos impuestos
Por otro lado, el equipo económico se guarda un as bajo la manga para un sector importante que se siente poco priorizado por esta gestión: la industria.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ya habría tomado la decisión de eliminar las retenciones a la industria. En el Mecon hicieron las cuentas y hay margen para hacer el último sacrificio fiscal de 2025. El costo fiscal sería de unos US$ 200 millones. El anuncio involucraría a 88% posiciones arancelarias. Si bien excluiría a sectores grandes (hierro, acero, aluminio, petroquímico y automotriz), beneficiaría a unas 3.500 empresas.
En el Gobierno quieren mostrar que han logrado bajar la inflación (y la pobreza) mientras mantienen el superávit fiscal, la economía crece, se genera empleo y le sacan "la mano del bolsillo" al sector privado con menos impuestos.
¿El gran pueblo argentino está viendo la misma serie? Lo sabremos en octubre. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar