Apuesta

El proyecto del Súper RIGI ya está en el Congreso

El Super RIGI busca captar inversiones asociadas a sectores vinculados a la transición energética, la infraestructura tecnológica y el desarrollo de nuevas cadenas de valor.
Omar Díaz 27-05-2026
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El Gobierno anunció el envío al Congreso del denominado "Súper RIGI", un nuevo esquema de incentivos destinado a promover inversiones de gran escala en sectores considerados estratégicos para el desarrollo económico y tecnológico del país. La iniciativa profundiza la lógica del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobado en la Ley Bases, aunque introduce beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios más amplios para actividades que el oficialismo identifica como "industrias del futuro".

Según el texto del proyecto, se entenderá por nuevas actividades económicas a "todo proyecto industrial, tecnológico o de prestaciones de servicios vinculadas a infraestructura tecnológica y digital estratégica, con impacto transformador en la estructura productiva nacional que, a la fecha de entrada en vigencia de la presente ley, no se desarrolle, produzca ni preste en el país, o cuyo grado de desarrollo resulte experimental".

El Super RIGI busca captar inversiones asociadas a sectores vinculados a la transición energética, la infraestructura tecnológica y el desarrollo de nuevas cadenas de valor, en un contexto internacional marcado por una creciente competencia entre países por atraer industrias estratégicas y capitales vinculados a nuevas tecnologías. Estados Unidos, la Unión Europea y distintos países de Asia y América Latina vienen impulsando programas de incentivos fiscales, subsidios y esquemas de promoción para captar inversiones. En ese escenario, el Gobierno argentino busca posicionarse como un destino competitivo mediante un régimen de beneficios extraordinarios y reglas de estabilidad de largo plazo.

El monto mínimo de inversión es de U$S 1.000 millones. Dentro de los dos primeros años, contados desde la fecha de adhesión, debe cumplirse el 20% de la inversión mínima comprometida, es decir U$S 200 millones.

El plazo para adherir al régimen es de 5 años contados a partir de la entrada en vigencia de la reglamentación de la ley. El Poder Ejecutivo podrá prorrogar por un año y por única vez ese plazo.

Principales incentivos 

Algunos de los beneficios más destacados son los siguientes:

Beneficios Fiscales

  • Alícuota del impuesto a las Ganancias reducida del 15%.
  • Amortización acelerada de inversiones en bienes muebles y obras de infraestructura.
  • Quebrantos computables sin límite temporal. Pueden cederse a terceros luego de transcurridos 5 años.
  • Cómputo del 100% del impuesto sobre los débitos y créditos bancarios como crédito del Impuesto a las Ganancias.
  • IVA: utilización de certificados de crédito fiscal para cancelar el impuesto facturado por los proveedores, correspondiente a activos computables.
  • Las Provincias y Municipios que adhieran al régimen no podrán crear nuevos gravámenes locales salvo tasas retributivas de servicios concretos e individualmente prestados.
  • Ingresos Brutos: las Provincias no podrán aplicar alícuotas superiores a 0,50% en las actividades adheridas al régimen.
  • Impuesto de Sellos: no se aplicará a los contratos que firme la compañía que adhiera al régimen.

Contribuciones patronales

  • Alícuota reducida al 10%. Debe adicionarse la contribución mensual con destino al Fondo de Asistencia Laboral (FAL) creado por la reforma laboral (Ley 27.802).

Beneficios aduaneros

  • Exenciones de derechos de importación y de exportación.

Incentivos cambiarios

  • Se elimina la obligación de liquidar una porción de las divisas generadas por exportaciones de productos adheridos al proyecto de forma escalonada: será obligatorio liquidar el 80% de las divisas en el 1° año y el 60% en el 2° año. En el 3° año no será obligatorio liquidar divisas por estas operaciones.

Estabilidad normativa

  • Se establece la estabilidad fiscal, aduanera, de seguridad social y cambiaria por el plazo de 30 años contados desde la fecha de adhesión.

Conclusiones

El envío del Súper RIGI al Congreso representa una nueva señal del Gobierno orientada a consolidar un esquema de fuerte promoción para inversiones de gran escala.

El verdadero alcance del régimen, sin embargo, dependerá no sólo de su aprobación legislativa sino también de su capacidad para generar inversiones concretas, promover encadenamientos productivos y articular intereses entre Nación, provincias y sector privado. En un contexto global de creciente competencia por capitales estratégicos, el desafío será transformar el atractivo fiscal en desarrollo económico sostenible de largo plazo.

Para este proyecto, el Gobierno tomó la experiencia y buenos resultados cosechados del RIGI (Ley 27.742). Creemos que este nuevo régimen es un impulso muy importante para continuar con el proceso de grandes inversiones que el país requiere. Ahora, es el turno del Congreso Nacional para realizar el debate de este tema.

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