- Crece el número de empresas que recurren al concurso preventivo para renegociar deudas y evitar la quiebra.
- El fenómeno alcanza a pymes y grandes firmas de sectores como textil, papelero, electrodomésticos y vitivinícola.
- Entre los casos recientes aparecen Peabody, Celulosa Argentina, Hilados SA (una de las empresas de TN Platex), Norton y Granja Tres Arroyos.
Frente al aumento de las importaciones, la caída del consumo y un escenario industrial sin señales claras de recuperación, cada vez más empresas en la Argentina recurren a una herramienta que hasta hace poco era poco frecuente: el concurso preventivo de acreedores.
En las últimas semanas se multiplicaron los casos de compañías que optaron por este mecanismo judicial para renegociar sus deudas y evitar la quiebra, en medio de problemas de liquidez y un deterioro de la actividad en distintos sectores productivos.
Un mecanismo legal para evitar la quiebra
La situación no afecta solo a pymes, sino también a empresas grandes y con décadas de trayectoria, en rubros clave como el textil, el de electrodomésticos, la industria forestal y la papelera.
- El fenómeno refleja las dificultades financieras que atraviesan distintas cadenas productivas, presionadas por la caída de ventas, el aumento de costos financieros y la mayor competencia de productos importados.
El concurso preventivo, regulado por la Ley de Concursos y Quiebras N° 24.522, permite a una empresa negociar sus deudas bajo supervisión judicial con el objetivo de reestructurar pasivos y ganar tiempo para reorganizar su actividad. El proceso comienza con la presentación del deudor ante la Justicia, donde debe detallar su situación patrimonial, el listado de acreedores y el estado de cesación de pagos.
Empresas de distintos sectores en crisis
Entre los casos más resonantes aparecen la firma de electrodomésticos Goldmund, dueña de la marca Peabody; la papelera Celulosa Argentina y su controlada Forestadora Tapebicuá, además de Papelera Santa Ángela; la histórica textil Emilio Alal, Hilado S.A. del grupo TN Platex; la bodega Norton y Style Store, empresa que maneja la representación de la marca Swatch en el país.
A este listado se suma la quiebra de Bioceres S.A. y otras compañías que atraviesan procesos de reestructuración o crisis financiera. Entre ellas aparece Granja Tres Arroyos, la mayor avícola del país, que activó un procedimiento preventivo de crisis para renegociar salarios y evitar despidos, mientras que firmas como Bodega del Desierto y cooperativas vitivinícolas también enfrentan problemas de deuda, reflejando un escenario cada vez más extendido de tensión financiera en el entramado productivo argentino.