Robin Brooks, el ex economista en jefe del Instituto Internacional de Finanzas (IIF), que agrupa a las principales entidades financieras globales, viene anticipando que el peso argentino sufrirá "una devaluación inevitable e ineludible" debido al proceso de apreciación en los primeros meses del Gobierno de Javier Milei.
La advertencia va en línea con los cuestionamientos al programa oficial que hacen algunos economistas críticos del modelo oficial.
"En términos reales, el peso argentino es la moneda más fuerte del mundo desde la pandemia, mientras que el real brasileño, que está justo al lado, es una de las más débiles. Esta divergencia es insostenible y, obviamente, tiene que terminar con otra gran devaluación del peso argentino", publicó Brooks, actualmente trabajando en Brookings Institution, en su cuenta oficial de X.
El ex jefe de estrategia del banco Goldman Sachs mencionó que "la ganancia de competitividad que se obtuvo con la devaluación de diciembre se vio totalmente erosionada por la alta inflación y la decisión de volver a vincular el peso inmediatamente al dólar. La única forma de solucionarlo es devaluando. Es algo inevitable e ineludible".
Obviamente, los tuits de Brooks no cayeron bien en el Gobierno. Y hasta el propio Luis Caputo se encargó de salir a cruzar a Brooks. Pero no lo hizo de una manera técnica, ni apelado a gráficos de Tipo de Cambio Real. Sino, más bien, apuntando a las capacidades de Brooks.
"Si fuera un gurú trabajaría en Wall Street y manejando activos, no en el IIF dando opiniones...", dijo Caputo.
