La Comisión Nacional de Valores (CNV) lanzó un paquete de medidas desregulatorias con el objetivo de agilizar el acceso al mercado de capitales y simplificar los procesos de emisión de instrumentos financieros.
- A través de seis resoluciones generales (1132 a 1137), el organismo busca reducir la burocracia y acelerar la aprobación de acciones, obligaciones negociables, fideicomisos y fondos comunes de inversión.
El eje central de la reforma es la implementación de sistemas de autorización automática para determinadas operaciones, reemplazando los tradicionales procesos de revisión previa. Según fuentes oficiales, el cambio permitirá eliminar demoras sin resignar estándares de transparencia y protección al inversor. En el equipo económico incluso comparan la iniciativa con el "Big Bang" financiero de Londres de 1986, por su alcance desregulador.
Entre las principales novedades, la RG 1132 crea un régimen de oferta pública con autorización automática para emisiones de mediano impacto ampliado, mientras que la RG 1133 extiende este esquema a valores fiduciarios. En paralelo, las resoluciones 1134 y 1135 habilitan la aprobación automática de constitución y modificación de fondos comunes de inversión abiertos, y se establece un esquema similar para FCI cerrados destinados a inversores calificados o dentro de ciertos montos.
Desde el organismo que conduce Roberto Silva aseguran que la iniciativa permitirá reducir el "time to market" y facilitar decisiones más rápidas por parte de las empresas. La intención es que aumente tanto la cantidad de emisores como el volumen de colocaciones, en un mercado que el Gobierno considera clave para financiar la actividad privada.
Las medidas entrarán en un período de consulta pública hasta el 27 de mayo. Si no surgen objeciones, quedarán firmes y formarán parte de una estrategia más amplia para expandir el mercado de capitales local, en la que también se espera la incorporación de nuevos instrumentos y fondos vinculados al financiamiento empresarial.


