La Scaloneta ya es casi Mundial. Con una muestra de autoridad y fútbol contra una perdida Uruguay y golazo de Thiago Almada mediante, el campeón tiene casi en el bolsillo los pasajes para Estados Unidos-México-Canadá 2026.
Sin Messi, sin De Paul, sin Lautaro Martínez y con varios titulares a una amonestación de perderse el partidazo del martes contra Brasil, lo de la Scaloneta sorprende y enciende la ilusión, una vez más.
La capacidad de sobreponerse a las adversidades de turno, de reinventarse cuando la mano viene torcida, agiganta la leyenda, hace crecer el mito. Porque el equipo de Scaloni, que puede tener altibajos en su andar, como en el primer tiempo en el Centenario quizás, siempre de alguna manera ale airoso. Aún de los partidos más chivos. Y Scaloni reivindica su aura, una vez más.
Porque el partido contra la selección del Loco Bielsa asomaba fulero por donde se lo mirara desde el vamos. Las ausencias de Messi, De Paul y Lautaro, tres estandartes de la vieja guardia que gritaron campeón en Qatar 2022, sumadas al contingente de titulares a una tarjeta de perderse el clásico con Brasil dejaban a cualquier argento satisfecho con un empate en tierras charrúas. Por eso es un triunfo para encuadrar.
Scaloni transformó una noche complicada en una noche mágica más en su rico historial a partir de la sólida defensa. La Argentina, sin ser dominado, fue paciente y un poco austero de ideas y rebeldía en el primer tiempo, asediado por el empuje de Uruguay y quizás relojeando demasiado el partido contra Brasil del martes. Pero tras esa paridad inicial, donde el empate parecía cosa sellada, el recambio de Scaloni surgió efecto y Almada transformó una jugada más en un golazo que difícilmente olvidará. Porque Simeone y Almada, titulares y representantes del recambio generacional de la Scaloneta, jugaron como si tuvieran años vistiendo la albiceleste. Thiago Almada, con su golazo estelar, mostró que Messi tiene una lista larga de calificados suplentes para dar una mano cuando tenga que descansar.
Dentro del pleno que significó el 1-0 Mundial que se llevó la Argentina saltó a la vista el crecimiento de Julián Alvarez, el héroe sin capa de la noche. Aún sin patear al arco, la Araña asistió a Almada, aguantó la pelota con notable aplomo contra los centrales uruguayos desde su metro setenta, fue quirúrgico para habilitar a sus compañeros y muy inteligente para decidir qué camino tomar en cada jugada.
En similar nivel fluyó Almada, recientemente incoporado al fútbol europeo, mostrando la misma desfachatez que Julián para mover los hilos de cada ataque argento. Al margen de que la mediocre actuación charrua ofreció licencias, también alimenta la ilusión albiceleste la solidez y madurez de Mac Allister y Enzo Fernández en el medio. Los volantes mixtos revelación en Qatar jamás cayeron en ningún tipo de exceso ante un rival metedor y provocador, otro punto de un proyecto que invita a seguir soñando.
La renovación y vigencia de la Scaloneta están más firmes que nunca. Siempre dispuesta a sacar un nuevo as bajo la manga, el campeón ya cumplió el objetivo de asegurarse al Repechaje al próximo Mundial. El martes, Brasil será el invitado de lujo a la fiesta Monumental. Vení, Vinicius.