Insólito

Un profesor de tenis sorprendió al N°2 del mundo y ganó US$ 1 millón en un torneo a un solo punto

Se trata de Jordan Smith, quien, increíblemente, solo tuvo que disputar seis puntos e, incluso, compitió con los mejores del mundo.

Smith es un profesor de tenis y se llevó US$ 1 millón por ganar un novedoso torneo
Smith es un profesor de tenis y se llevó US$ 1 millón por ganar un novedoso torneo
14 enero de 2026

El tenista amateur australiano Jordan Smith escribió este miércoles una de las historias más increíbles que haya visto el tenis moderno: ganó US$ 1 millón australianos (unos US$ 670.000) al consagrarse campeón del Australian Open 1 Point Slam, un torneo tan atípico como espectacular, disputado en la Rod Laver Arena de Melbourne y protagonizado por las mayores figuras del circuito ATP y WTA junto a jugadores amateurs.

El certamen, que se jugó en la previa del Abierto de Australia, rompió todas las reglas tradicionales: cada partido se definía en un solo punto. No había sets, ni games, ni margen de error. Además, el reglamento buscó equilibrar fuerzas: los profesionales solo tenían un saque, mientras que los amateurs disponían de dos intentos. Para decidir quién sacaba o recibía, los jugadores resolvían todo con piedra, papel o tijera, lo que añadía todavía más dramatismo y azar al espectáculo.



El cuadro estuvo integrado por 48 jugadores: 12 del ATP, 12 de la WTA, 8 amateurs, 8 provenientes de la clasificación y 8 invitados especiales. Entre los nombres de peso aparecieron Carlos Alcaraz, Jannik Sinner, Alexander Zverev, Daniil Medvedev, Andrey Rublev, Nick Kyrgios, Iga Swiatek, Coco Gauff, Elena Rybakina, Naomi Osaka y Amanda Anisimova, además de figuras históricas como Marat Safin. También hubo presencia argentina, con Andrés "Gringo" Schneiter -que eliminó a Corentin Moutet antes de caer ante Alcaraz- y Alejandro Kon, que perdió ante Donna Vekic tras una doble falta.

En ese contexto plagado de estrellas emergió Smith, un profesor de tenis de 29 años que trabaja en la Castle Hill Tennis Academy de Sídney y que hasta hace poco era un completo desconocido para el gran público. Su mejor ranking histórico había sido el puesto 1.141 del mundo en 2023, y para entrar al torneo millonario tuvo que superar una clasificación estatal en Nueva Gales del Sur.

Ya en el cuadro principal, Smith empezó a construir su hazaña punto a punto. Tras eliminar a otro amateur en primera ronda, dejó en el camino a la brasileña Laura Pigossi (86ª del ranking WTA) y avanzó a octavos de final, donde le tocó enfrentar nada menos que al italiano Sinner, número 2 del mundo y bicampeón del Abierto de Australia. En el decisivo piedra, papel o tijera, Smith perdió y le tocó recibir. Sinner, obligado a sacar con un solo intento, falló su servicio y quedó eliminado en una de las escenas más impactantes de la jornada.



Lejos de frenarse, el australiano siguió sorprendiendo: venció a la estadounidense Amanda Anisimova, una de las figuras más fuertes del circuito femenino, y luego al español Pedro Martínez (71° ATP) en semifinales. En la gran final se midió con Joanna Garland, la británica-taiwanesa 117ª del ranking WTA, otra de las revelaciones del torneo.

El punto por el millón de dólares se jugó en un silencio absoluto. Garland buscó un revés agresivo, pero la pelota no encontró la cancha. Smith respondió con un golpe firme y preciso, sellando una victoria que parecía sacada de una película. Cayó de rodillas sobre la superficie azul de la Rod Laver Arena, mientras el estadio explotaba en una ovación.

Para Smith, el premio no fue solo simbólico: el millón de dólares australianos superó todo lo que había ganado en su carrera profesional en los circuitos ITF y Challenger. En apenas seis puntos jugados contra profesionales de elite, pasó de ser un profesor de tenis casi anónimo a convertirse en la gran estrella de la jornada.



El 1 Point Slam fue recibido con entusiasmo por el público y los propios jugadores, que celebraron el formato como una bocanada de aire fresco para el tenis. El éxito fue tan grande que ya se pide que se repita en la previa de todos los Grand Slams, como un show que mezcla azar, tensión y espectáculo puro. Y en su primera edición, el gran héroe no fue una superestrella, sino un amateur que se animó a soñar y terminó llevándose el premio más grande de su vida.

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