De rival a accionista

El otro peso pesado de la Fórmula 1 que se sumó a la pelea por comprar Alpine y podría ser el nuevo jefe de Colapinto

Un histórico jefe de equipo negocia con la escudería francesa para convertirse en el nuevo estratega detrás del proyecto que hoy lidera el piloto argentino
Toto Wolff y Christian Horner, los pesos pesados que se disputan el futuro de Alpine
10-03-2026
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El día después del primer Gran Premio de la temporada 2026 de Fórmula 1, disputado en Australia y ganado por George Russell con Mercedes, una noticia comenzó a sacudir el paddock de la máxima categoría del automovilismo. El austríaco Toto Wolff, actual director ejecutivo y figura central de la escudería de las "flechas de plata", estaría interesado en adquirir una participación significativa en Alpine, la escudería francesa en la que actualmente compite el piloto argentino Franco Colapinto junto al francés Pierre Gasly.

Según reveló el diario británico The Telegraph, Wolff analiza comprar el 24% de las acciones del equipo, el paquete minoritario que hoy pertenece al fondo de inversión Otro Capital, una firma que reúne a inversores de alto perfil del mundo del deporte y el entretenimiento, entre ellos el actor Ryan Reynolds, el boxeador Anthony Joshua, el golfista Rory McIlroy y el futbolista Trent Alexander-Arnold. La valoración total de Alpine se ubicaría entre 1.800 y 2.000 millones de euros, lo que implica que ese porcentaje minoritario podría rondar los 500 millones.

Actualmente, Renault Group mantiene el control mayoritario con el 76% del equipo, mientras que el restante 24% está en manos del mencionado consorcio de inversores, que desde hace meses analiza desprenderse de su participación. De concretarse la operación, Wolff no solo se convertiría en uno de los accionistas más influyentes de la escudería con sede en Enstone, sino que también obtendría participación directa en las decisiones estratégicas del equipo, en un momento deportivo complejo: Alpine viene de terminar último en el Campeonato de Constructores y busca reconstruir su competitividad.

¿El futuro dueño hablando con su nuevo piloto? El encuentro entre Wolff y Colapinto que sacude a la Fórmula 1

La eventual entrada del jefe de Mercedes tendría además un fuerte componente político dentro de la Fórmula 1, ya que la operación bloquearía la posibilidad de que Christian Horner, histórico director de Red Bull, regrese al paddock como inversor de Alpine. Según distintas versiones en el paddock, el británico de 52 años también habría evaluado adquirir esa participación a través de un consorcio, pero su relación con Wolff es conocida por ser una de las rivalidades personales más intensas dentro de la categoría. De hecho, desde el entorno del equipo alemán consideran que el acuerdo de suministro técnico con Alpine podría convertirse en una herramienta para impedir cualquier intento de Horner de tomar control en el proyecto francés.

La operación también genera debate por las implicancias deportivas de una eventual propiedad cruzada entre equipos. Alpine ya mantiene una relación técnica estrecha con Mercedes: desde esta temporada, la escudería francesa utiliza motores y cajas de cambio provistos por el fabricante alemán, un acuerdo que se extenderá al menos hasta finales de 2030 tras el abandono del programa de motores propio de Renault en la Fórmula 1. Si Wolff se convierte en accionista, ambas estructuras podrían profundizar sus sinergias tecnológicas y estratégicas, algo que varios rivales observan con preocupación.

Uno de los críticos más firmes de este tipo de esquemas es Zak Brown, director ejecutivo de McLaren, quien en varias ocasiones pidió a la FIA que establezca límites más estrictos a la propiedad compartida entre equipos. Según Brown, "la presencia de un mismo actor con participación en distintas escuderías crea conflictos de interés, compromete la equidad deportiva y puede facilitar el intercambio de información técnica sensible". El debate no es nuevo: el propio grupo Red Bull opera con dos equipos (Red Bull Racing y Racing Bulls) y utiliza su estructura secundaria como plataforma para el desarrollo de jóvenes pilotos.

La sonrisa de Wolff y Horner que esconde una guerra de millones

Desde Alpine evitaron confirmar negociaciones concretas. Un portavoz del equipo señaló que "la escudería es contactada regularmente por múltiples inversores potenciales respecto a las acciones de Otro Capital", aunque aclaró que el proceso corresponde exclusivamente a los accionistas y no a la estructura deportiva. En Mercedes, en tanto, se limitaron a remarcar que "Mercedes es un socio estratégico clave de Alpine y se nos mantiene informados de los últimos desarrollos".

Más allá de la puja empresarial, la posible entrada de Wolff en Alpine se inscribe en un contexto de crecimiento explosivo del valor económico de los equipos de Fórmula 1. Desde la compra de la categoría por parte de Liberty Media en 2017 y el impulso global generado por la serie Drive to Survive, las franquicias se han transformado en activos multimillonarios. Hoy, el valor promedio de una escudería supera los 3.000 millones de euros, mientras que Mercedes está valuado en alrededor de 5.100 millones, consolidándose como uno de los equipos más valiosos del deporte.

La trayectoria de Wolff explica por qué su eventual desembarco en Alpine genera tanto impacto. Nacido en Viena y con un patrimonio estimado por Forbes en 2.150 millones de euros, comenzó su vínculo con la Fórmula 1 en 2009, cuando compró una participación minoritaria en Williams. Tres años más tarde se convirtió en director ejecutivo del equipo británico y, en 2013, dio el salto a Mercedes, donde adquirió cerca del 30% de la escudería y asumió el liderazgo del proyecto deportivo.

Bajo su gestión, Mercedes protagonizó una de las eras más dominantes de la historia de la Fórmula 1. Entre 2014 y 2020, el equipo conquistó siete campeonatos consecutivos de pilotos -seis de Lewis Hamilton y uno de Nico Rosberg- además de ocho títulos seguidos de constructores, un récord absoluto en la categoría. Durante ese período, la escudería alemana ganó cerca del 74% de todas las carreras disputadas, estableciendo un dominio técnico y deportivo sin precedentes.

Si finalmente concreta la compra del 24% de Alpine, Wolff sumaría una nueva pieza a su red de inversiones dentro del automovilismo y podría reconfigurar el mapa de alianzas y poder dentro de la Fórmula 1, en un momento en el que la categoría se prepara para cambios reglamentarios clave en 2026, con nuevos motores híbridos y combustibles 100% sostenibles. Y, de manera indirecta, la movida también pondría a Colapinto en el centro de uno de los movimientos estratégicos más importantes del paddock en los últimos años.

Wolff en su ciudad natal de Mónaco en mayo de 2025

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