Sergio Ramos quiere agrandar su imperio y convertirse en dueño del Sevilla: la astronómica cifra que podría desembolsar
Nadie en Sevilla esperaba que el movimiento llegara desde donde llegó. Un ex capitán, un ídolo formado en la casa y una operación que sacude los cimientos del club andaluz. En silencio y lejos de los focos, Sergio Ramos presentó una oferta millonaria que podría cambiar para siempre la historia institucional del Sevilla. El monto exacto todavía genera debate en las oficinas, pero las cifras que circulan explican por qué el impacto fue inmediato.
El defensor de 39 años, actualmente sin club tras su paso por Rayados de Monterrey, encabeza una propuesta valuada en torno a los 400 millones de euros para quedarse con el control total del Sevilla. La operación cuenta con el respaldo de un fondo de inversión estadounidense, que aportaría la mayor parte del capital, mientras que Ramos cumple un rol clave como rostro visible, nexo emocional y garante del proyecto ante la afición. No sería el principal inversor, pero sí el nombre que le da sentido político, simbólico y deportivo a la iniciativa.
La propuesta, sin embargo, no es lineal ni exenta de tensiones. De acuerdo a la información brindada por el diario británico The Athletic, no contempla una inyección inmediata de capital para sanear las cuentas, un punto que genera resistencia dentro del club, donde parte de la dirigencia considera prioritario estabilizar las finanzas antes de cualquier cambio de mando. El contexto es delicado: la deuda total ronda los 200 millones de euros, cifra que varía según se contabilice o no el préstamo participativo firmado con CVC Capital Partners en 2021. A esto se suman pérdidas superiores a los 80 millones en la temporada 2023/24 y un crédito adicional de 108 millones solicitado a Goldman Sachs en marzo de 2024.
El núcleo del conflicto pasa por la interpretación de esa deuda. Mientras el club y LaLiga sostienen que el acuerdo con CVC Capital Partners no debe computarse como pasivo tradicional, los potenciales compradores podrían evaluarlo de otra manera, lo que impactaría de lleno en la valuación final. Esa diferencia de criterios es hoy uno de los principales obstáculos para cerrar cualquier operación.
La oferta liderada por Ramos no es la única sobre la mesa. Existen al menos otras dos propuestas activas. Una de ellas es la conocida como "Tercera Vía", impulsada por los empresarios sevillanos Antonio Lappí y Federico Quintero, con un proyecto más enfocado en el área deportiva y el regreso de figuras históricas. La otra, de capital extranjero, llegó a ofrecer hasta 3.500 euros por acción, aunque quedó en suspenso tras una diligencia debida que detectó inconsistencias en los números del club.
El mapa accionarial del Sevilla explica la complejidad del escenario. La propiedad está fragmentada entre cuatro grandes bloques: la familia Del Nido controla el 28%, el grupo Castro-Alés-Utrera el 23%, la familia Carrión el 15% y el llamado "Grupo de los Americanos" otro 15%. Sin un acuerdo entre estos sectores, ninguna operación puede avanzar.
Detrás de la operación aparece además Olimpia Strategic Solutions SL, una sociedad aérea vinculada al entorno empresarial de Ramos, registrada en Barajas y dedicada al negocio aeronáutico. Esta firma figura como uno de los vehículos utilizados para estructurar la compra, lo que refuerza la idea de un proyecto empresarial más amplio y cuidadosamente diseñado.
Ramos, por ahora, eligió el silencio público. Su único gesto fue un mensaje en redes sociales cargado de lectura política: "Que este año nos sorprenda con oportunidades inesperadas y nos regale la alegría de cumplir nuestros sueños". La reacción de la hinchada fue inmediata y dividida. Para algunos, su figura representa un regreso con aroma a salvación; para otros, pesan todavía sus gestos provocadores durante los años en el Real Madrid.
El Sevilla atraviesa un momento bisagra, con su futuro institucional en juego, una deuda pesada y una hinchada dividida entre la reconstrucción y el temor a perder identidad. Ramos volvió a ponerse en el centro de la escena, ya no con la camiseta puesta, sino desde las oficinas. Esta vez, el desafío no se mide en títulos, sino en poder, dinero y decisiones que marcarán el rumbo del club durante décadas. Si la operación se concreta, el experimentado defensor se sumaría a una tendencia cada vez más visible: exfutbolistas convertidos en dueños de clubes, como David Beckham, Ronaldo Nazário o Kylian Mbappé.
El imperio de Sergio Ramos más allá del fútbol
Todo ocurre mientras Ramos reorganiza su vida lejos de los vestuarios. España sigue siendo su base, no solo por motivos familiares sino porque allí se concentra un imperio empresarial que construyó en paralelo a su carrera deportiva. Diversificación, riesgo y ambición definen su perfil fuera del campo. Con más de 75 millones de euros de patrimonio estimado, el experimentado defensor invirtió en sectores tan diversos como la cría de caballos de élite, el arte contemporáneo, el negocio inmobiliario y la tecnología.
Su Yeguada SR4, en Bollullos de la Mitación, es uno de sus activos más prestigiosos: de allí salieron ejemplares campeones del mundo y operaciones que superaron el millón de euros. Según Forbes, la yeguada llegó a manejar activos por 70 millones y una facturación creciente.
Junto a Pilar Rubio, también desarrolló una de las colecciones privadas de arte contemporáneo más llamativas del fútbol europeo, con obras de Banksy, Manolo Valdés, Alex Katz, Phil Frost y Jaume Plensa. Para Ramos, el arte trasciende lo meramente estético: lo concibe como una forma de expresión cultural y, al mismo tiempo, como una inversión estratégica a largo plazo.
En el plano inmobiliario, su empresa Sermos 32 gestionó propiedades en Madrid y proyectos ambiciosos como Los Berrocales, que atravesaron momentos críticos tras la crisis del ladrillo y llegaron a exponerlo a reclamos bancarios por más de 40 millones de euros. Aun así, siguió apostando, vendiendo activos estratégicos y reordenando su cartera.
Incluso la música entró en escena. El cantante mexicano Carín León reveló recientemente que una de sus nuevas canciones fue compuesta por Ramos, a quien describió como "un poeta con alma flamenca". Una faceta inesperada que termina de completar un perfil que desborda los límites tradicionales del futbolista.
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